El poder de la cola: de protesta a objeto del deseo sexual

El poder de la cola: de protesta a objeto del deseo sexual

Julio 29, 2018 - 08:00 a.m. Por:
Redacción de El País 
colas

Un estudio de la Universidad de Pittsburgh halló que las mujeres nalgonas podrían tener bebés más inteligentes, porque la grasa del trasero y las caderas de las mujeres contiene componentes (como el DHA) esenciales en el desarrollo del sistema nervioso y el cerebro del niño.

Archivo El País

Con celeridad, unos escándalos quedan opacados por otros, en esta trepidante actualidad colombiana.

No obstante, quisimos detenernos a meditar sobre esa sensual parte del cuerpo, los glúteos, objeto del deseo pero también de escándalo, como ocurrió con el destape reciente de Antanas Mockus en el Congreso de la República.

En los años 80 y 90, el reinado máximo de las partes del cuerpo lo tenían los senos, y una de sus máximas exponentes fue la guardiana de la bahía Pamela Anderson.

Pero a medida que los senos grandes se asociaron con la estética narco y entraron en una especie de “estigmatización” por series como ‘Sin senos no hay paraíso’, los bustos se moderaron, y emergió la cola como nueva obsesión erótica y estética.

Johana Suárez, sexóloga y terapeuta de pareja asegura que hay ciertos factores que han influido en ese cambio, “por ejemplo el auge de la música urbana ha tenido influencia directa en este concepto en el que la cola de una mujer tiene un rol: permitirle bailar de una manera más sensual”. Vasta ver los videos de reguetón y hip-hop para tener una sobredosis de nalgas voluptuosas invadiendo la pantalla.

Asegura Suárez que bailes de moda como el ‘twerking’, popularizado por Miley Cirrus, Nicky Minaj, Taylor Swift y otras, donde con la cola se imitan movimientos de copulación muy rápidos, son responsables de que nuevas generaciones presten más atención a esta zona que a otras, como el cerebro.

Hay algunas celebridades que se han hecho más famosas por su cola que por otros atributos físicos. Como la cantante y actriz Jennifer López, quien ha sido reconocida durante muchos años por una buena retaguardia, tanto que aseguró su cola por 4,5 millones de euros.

Otra famosa que enaltece el poder erótico de la cola es Kim Kardashian, quien demostró que lo grande y lleno de celulitis también era hermoso y deseable, en tiempos en los que se imponían la anorexia y la bulimia.

Las figuras de Hollywood, que antes tenían papeles extra por el tamaño de su escote, ahora lucen cuerpos muy naturales, sin implantes, pues el feminismo lleva años cuestionando la forma en que el cuerpo femenino se modifica para encajar en patrones irreales impuestos por el consumo cultural.

La realidad del cáncer, tan común en estos tiempos y tan abiertamente narrada sin tabú, ha hecho que se discutan públicamente, por ejemplo, casos como el de Angelina Jolie, quien se retiró los dos senos por el riesgo genético a desarrollar la enfermedad.

La cola, en cambio, crece y crece más saludable que nunca. El apogeo de la diversidad racial muestra una nueva cara donde el tamaño de la cola de las latinas, de las afroamericanas, de las mujeres de raza árabe, entre otras, se valida como deseable ante el derriere, muchas veces plano y demacrado, de la belleza anglosajona.

Hasta la muñeca Barbie, de estrechas caderas y nalgas planas, ahora viene en diversos tamaños, pesos, colores y formas de cuerpo.

Según un estudio de la Universidad Bilkent, en Turquía, los hombres se sienten atraídos a simple vista por mujeres cuyas columnas tienen una desviación de 45° por encima de la parte superior del glúteo. Los científicos tomaron las respuestas de 300 hombres, y más del 60 % eligió este 45 % como ideal.

Absurdo o no el dato, la cola turgente es el nuevo ‘must’ del erotismo. Y en cuestión de política el fenómeno de exhibir la cola no es tan nuevo, recordemos las nalgas blancas que los guerreros escoceses le mostraban a sus invasores, levantando sus kilts de cuadritos bajo los cuales no llevaban más que sus partes rebeldes. Y recordemos que hasta en el viejo Ayuntamiento de la ciudad de Colonia, Alemania, los trabajadores insatisfechos labraron una estatua de nalgas al aire como protesta contra Konrad Von Hochstaden, arzobispo de Colonia, quien subió los impuestos al lúpulo para poder completar la construcción de su autobombo supremo: la Catedral de Colonia.

Pasan las modas, unas partes del cuerpo ganan fama por encima de otras, pero, en la guerra y en el amor, las colas hablan por sí solas.

Colas 1, 2, 3

1. Ancestros mandan: de acuerdo con un estudio de la Universidad
de Texas liderado por el psicólogo David Buss, nuestros ancestros primitivos se reproducían en cuatro patas, como muchos animales, y
se cree que el trasero era el principal atractivo.

2. Las curvas: las formas redondas atraen más a los hombres que las formas angulosas. A nivel psicológico expertos aseguran que las curvas del cuerpo se asocian con las curvas de las frutas, la vitalidad y el placer. De ahí que la cola o los senos revistan gran atractivo.

3. Buena salud: según un estudio de la Universidad de Oxford, las mujeres con glúteos más grandes tienen niveles más bajos de colesterol y glucosa, y corren menos riesgos de sufrir diabetes.

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