Estas son las obras de arte que se robaron los nazis

Estas son las obras de arte que se robaron los nazis

Julio 22, 2018 - 08:47 a.m. Por:
 Claudia Rojas Arbeláez / Especial para Gaceta
arte y nazis

En 1937, los nazis empezaron su ataque contra el arte: una saqueo que derivó en más de 600.000 pinturas robadas. El documental se presenta los días 26, 27, 28 y 29 de julio, en Cine Colombia.

Especiales para El País

Los documentales tienen la facultad de situar su mirada en momentos particulares y crear  en nosotros reflexiones que tal vez, de otra manera, nunca nos habríamos hecho. Cuando se trata de eventos históricos reconocidos por la gran mayoría, la novedad cobra un valor especial que convierte al material audiovisual en imperdible y revelador.

Mucho se ha hablado de las atrocidades que los judíos sufrieron durante la Segunda Guerra Mundial. Pero uno de los aspectos que suele pasarse a veces de largo, es el saqueo de sus casas.

Reconocidos como exquisitos coleccionistas de grandes obras de arte, los judíos guardaban en sus residencias sus más valiosas posesiones, convirtiéndolas en verdaderas arcas que las directivas del partido Nazi se repartieron a gusto. Aunque las cifras no son exactas, se cree que más de medio millón de obras fueron robadas.

Es bien conocido el interés que el Führer tenía por el arte. Tal vez, como consecuencia de aquel primer y desafortunado amor. Recordemos que el joven Adolf se presentó a la Academia de Bellas Artes de Viena con la intención de convertirse en un pintor, pero no fue aceptado.

Entonces las pinturas y esculturas eran su obsesión, eso sí, no todas. Entre el arte había artistas y obras que recibían la clasificación de ‘degenerados’ y que, por lo mismo, debían ser desprestigiadas y ¿por qué no?, desaparecer.

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Lo que en aquel entonces era un secreto a voces y que al calor de los años se empezaba a transformar en una suerte de mito urbano, salió de nuevo a la luz pública en el 2015 cuando fueron halladas más de 1500 obras robadas, en un apartamento de Munich.

La recuperación de los cuadros robados, no solo los de Munich sino otros tantos hallados en museos y entidades estatales, se ha convertido para algunos de los herederos en una verdadera obsesión y en su empresa se han gastado la vida. De ahí que el documental ‘Hitler vs Picasso y los demás’ aparezca en pantalla como esa pieza faltante que nos permita recomponer este rompecabezas histórico.

Presentado y narrado por el actor Toni Servillo, a quien recordamos de películas como ‘La confesión’ y ‘La gran belleza’, esta película no es solo una documentación histórica basada en material de archivo, pues aunque tiene algo de eso, supera la denuncia del robo y aborda otras aristas del mismo hecho.

Las intervenciones de Servillo parten de las exposiciones permanentes que se exhiben en algunos de los museos más emblemáticos del mundo y desde este escenario nos lleva al pasado, a los eventos que han marcado la historia de la obra, desde su autor hasta las condiciones en que fue robada y su paso por sus distintos dueños.

En todo este proceso, nuevos personajes hacen su aparición en el escenario.

Se trata de los herederos de los grandes mecenas judíos, quienes juegan un papel importante en este documental, pues es a través de sus testimonios y de viejas libretas de apuntes que precisan su deseo de recopilar las obras que, por derecho, les pertenecen.

Entonces el documental adquiere otra dinámica, que dialoga con las crónicas de aquellos que vivieron sus días de esplendor en los años previos a la guerra para luego consumirse bajo la desgracia. Poco a poco, el documental nos permite conocer con profundidad un momento de la historia, cuya página ha sido pasada con rapidez en algunas oportunidades. No hablamos solo del robo de las obras sino del veto que durante la Alemania nazi se le dio a pintores como Mattisse, Chagall y Picasso, por mencionar solo algunos.

Sus obras, que eran consideradas impuras al punto de llamarlas ‘arte degenerado’, se convirtieron en blanco de persecuciones y comparaciones con las que evitaban que las vieran los ciudadanos.
Hitler prefería a artistas que se rigieran por los cánones estéticos alineados a su ideología, y así como había deportistas que representaban la supremacía aria, también existían pintores y escultores íconos de esa falsa superioridad.

El rico material de archivo nos deja ver las exposiciones marginales donde las obras de dichos artistas eran expuestas en condiciones no adecuadas (torcidas, sin marco, etc…) y acompañadas de folletos donde se les relacionada con los peores males de la nación.

Pese a que ‘Hitler vs Picasso y los demás’ ofrece desde su título una confrontación, podría parecer que no cumple con su promesa (en cuanto a que pareciera tratarse más de una persecución y un silenciamiento de parte del dirigente hacia los artistas), dejando al libre entendimiento del espectador la oposición emprendida por los artistas en respuesta a la opresión.

Sin embargo se convierte en un valioso documento histórico, no solo porque nos acerca a un material cinematográfico desconocido sino porque también nos abre el apetito al arte.  @kayarojas

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Poco a poco, el documental nos permite conocer el veto que durante la Alemania nazi se le dio a pintores como Mattisse, Chagall y Picasso, por mencionar solo algunos.

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