Cómo le fue a la cultura con Santos: habla la ministra Mariana Garcés

Cómo le fue a la cultura con Santos: habla la ministra Mariana Garcés

Julio 19, 2018 - 11:30 p.m. Por:
Yefferson Ospina / Reportero de El País 
Mariana Garcés, ministra saliente de Cultura.

Mariana Garcés, ministra saliente de Cultura.

Ricardo Ortegón / El País

Mariana Garcés fue una de las pocas ministras del gabinete de Juan Manuel Santos que estuvo en su cargo durante los dos períodos de la presidencia.

Por su experiencia en gestión cultural con Colcultura, supo que para desarrollar el arte en todo el país no podía quedarse en un escritorio en Bogotá, sino que debía salir a recorrer y conocer de primera mano las diversas realidades del país.

Ahora, ad portas de su salida del Ministerio, habla de los proyectos más ambiciosos que tuvo, como la Ley de Espectáculos y el plan de lectura ‘Leer es mi cuento’, y de los desafíos en materia de cultura para la Administración que asume este año.

¿Cuál es el gran balance que hace de la gestión del Ministerio de Cultura que tuvo a su cargo estos años?

Primero, cuando uno ha estado en un Ministerio durante tanto tiempo, y yo he estado desde el primer día del gobierno del Presidente Santos hasta el último día, eso permite ver cómo se han diseñado y ejecutado los planes. Pero uno de los principales logros del Ministerio tiene que ver con la lectura. Nosotros diseñamos la estrategia ‘Leer es mi cuento’, un proyecto que integró políticas de varias dependencias, que apuntaban a cerrar las brechas de desigualdad entre los colombianos. Esos resultados se midieron a finales de 2017 y 2018. Este proyecto tuvo varios componentes. Uno fue la construcción de nuevas bibliotecas.

Construimos 244 bibliotecas nuevas en todo el país, y trabajamos muy de cerca en el fortalecimiento de la red de bibliotecas públicas, conformada por 1.500 bibliotecas. Cada una fue dotada de libros, con especial énfasis en primera infancia; también las dotamos de tecnologías con computadores, tabletas y conectividad, y capacitamos a los bibliotecarios. También implementamos la ‘Llave del saber’, un proyecto que nació en Cali, en la Biblioteca Departamental, y que fue implementado por la Fundación Carvajal para llegar a todas las bibliotecas del país. Nunca antes se entregaron tantos libros en el país.

¿Aumentó el nivel de lectura de los colombianos?

Por primera vez en Colombia se hizo la gran encuesta de lectura. El país pasó de leer 1.9 libros al año por habitante, a 2.9 en general. En la ciudades capitales el índice subió a 3.3 libros por persona al año. Adicionalmente, tenemos una radiografía de qué está pasando en el campo colombiano por primera vez, y lo más diciente es que creció el público que asiste a las bibliotecas públicas, pues pasó de 5 millones de personas a 12 millones. Son cifras verdaderamente asombrosas. Hoy cada municipio de Colombia tiene una biblioteca pública a su alcance.

¿Cuáles son los grandes resultados de la Ley de Espectáculos?

Son muy sorprendentes. Primero, se quitó una carga tributaria excesiva que tenía el sector. Antes, cada vez que venía un gran artista internacional pagaba el 33 % de impuestos sobre sus honorarios. Nosotros bajamos eso al 8 % y, adicionalmente, todos los servicios conexos a esos espectáculos no pagan IVA: alquiler de luces, tarimas, asientos, todo lo que se necesita, no paga IVA. Y también hemos permitido que los grandes eventos se puedan hacer en los estadios de Colombia, que no solo se utilicen para el fútbol. Eso ha permitido que sobre todo Bogotá y Medellín realicen estrategias importantes para llevar artistas internacionales. Cuando nació la Ley, se creó una contribución parafiscal sobre la venta de boletas de espectáculos, que dice que el 10 % del precio va al Ministerio y luego se le devuelve al municipio donde se genera. En el Valle del Cauca, Cali y Yumbo se generan muchos recursos por esa ley. Esa contribución les ha generado a los municipios más de $108.000 millones, que se deben invertir en el mejoramiento de los espacios para las artes: teatros, teatrinos, salas de cine, circo, etc. Eso ha permitido que 127 teatros hayan sido revitalizados. Esa Ley ha sido eficiente por todas partes, por donde se le mire.

Hablemos de Cali, Ministra. Usted dijo en una entrevista a El País que le preocupaban las escuelas de salsa de la ciudad. ¿Cómo ve ahora el tema?

Nosotros trabajamos durante un año con unos recursos importantes, para caracterizar las escuelas. Lo primero es que las escuelas se dieron cuenta de que su potencial es enorme. Pero también se tiene que decir la verdad... Tienen que fortalecerse en donde son débiles.

¿Y cuáles son esas debilidades?

Muchas. Informalidad, sedes que no estaban en buen estado; no todas las escuelas tenían un cuerpo representativo, forman gente que no necesariamente está preparada para hacer un gran show. Pero de común acuerdo con ellas se hicieron caracterizaciones para fortalecer esas deficiencias.

Una de las preocupaciones de muchos directores de escuelas de salsa es la migración de bailarines a países como Turquía, Argentina o Emiratos Árabes, donde bailan en hoteles o en cruceros, pero muchas veces en condiciones laborales muy difíciles, con contratos que no están del todo regulados. ¿Ustedes analizaron el tema desde el Ministerio?

Ese es un tema que es absolutamente privado. Las escuelas de salsa son privadas, ellos deberían tener todas las garantías cuando se emplean en el exterior, eso funciona como cualquier empresario cuando quiere exportar sus servicios, el Estado no les regula eso. Lo que debe preocupar a la ciudad es tener ofertas, para que no todos tengan que migrar a buscar oportunidades.

¿Cómo ha sido trabajar en el Ministerio de Cultura con los recortes presupuestales que ha tenido?

Nosotros hemos logrado fuentes de financiación propias que son muy importantes, como la Ley de Espectáculos o la Ley de Cine, o destinar un porcentaje del impuesto al consumo de la telefonía móvil celular y de datos para la Cultura. Cuando yo llegué al Ministerio de Cultura, se habían invertido en los ocho años anteriores 1 billón 200 mil millones de pesos, y nosotros hemos invertido en ocho años 2 billones 600 mil millones de pesos. El año pasado sí hubo una reducción no solo para el Ministerio de Cultura sino para todo el Estado colombiano. Hemos luchado muy duro para obtener recursos y esperamos que en el próximo Gobierno se aumente el presupuesto para la Cultura, dado que el presidente electo ha dicho que esa será una de sus prioridades.

El cine se ha convertido en uno de los grandes campos de producción, pero aún no genera la taquilla deseada en el país...

Colombia es uno de los países con mayor número de espectadores para cine y esas cifras vienen creciendo. En la mayor parte de los países los asistentes a cine vienen decreciendo, porque van a otras plataformas, como Netflix. En Colombia sigue creciendo la asistencia a cine, y al cine nacional. Pero es importante que la gente crea en el cine nacional, que tenga menos prevención y que realmente asista a las salas, que no sea necesario tener reconocimientos internacionales para que las películas se vean, que fue lo que le pasó ‘El abrazo de la serpiente’, que tuvo espectadores pero después de que fue nominada al Óscar. Antes de eso le fue muy mal en taquilla.

Pero hay una petición desde el sector por construir más salas públicas. En Cali, por ejemplo, solo tenemos la Cinemateca de La Tertulia...

Gracias a Dios que Cali tiene la Cinemateca. Hay países que le han apostado desde el Estado a la construcción de salas de cine, pero se han dado cuenta de que eso no les ha aumentado el número de espectadores. Eso no da resultado, tener salas propias o distribución propia ni implica un aumento de espectadores. La distribución es el gran reto del próximo Gobierno, que tiene que llegar a acuerdos con los exhibidores, como dejar más tiempo las películas en cartelera, no ser tan contundentes con las leyes de mercado, etc.

¿Está garantizado el programa de Salas Concertadas, que subvenciona a las salas de teatro del país?

Yo no puedo responder por el próximo Gobierno, puedo responder solo por el mío... Nosotros ampliamos ese programa, le dimos más recursos y abrimos un abanico de estímulos enormes para las salas concertadas y eso ha permitido el desarrollo del teatro en los últimos años como nunca antes lo ha tenido.

¿Qué siente que le faltó por hacer?

Nada, ocho años son más que suficientes. Dejamos unas políticas sólidas, queda un Ministerio fuerte, con recursos y proyectos, y ojalá el que llegue sea aún mejor para el sector.

¿Cuáles fueron los logros en el Pacífico?

Desde el Ministerio tuvimos una relación muy especial con el Pacífico, sobre todo en términos de infraestructura. Logramos que las Fiestas de San Pacho sean reconocidas como Patrimonio de la Humanidad, lo mismo que las músicas de la marimba y los cantos tradicionales del Pacífico Sur. Y construimos bibliotecas y teatros, y las escuelas taller en donde los muchachos en condiciones de vulnerabilidad se pueden convertir en artistas emprendedores. Con Buenaventura tenemos un problema, porque habíamos establecido la culminación de la Casa de la Cultura, que se entregaría en dos meses, pero la Mesa de Paro del Puerto ha dicho que le quiere hacer modificaciones. Y eso va a ser muy difícil. No sabemos para cuándo va a estar, por la actitud de la mesa del Paro, lo cual es una lástima.

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