Gonzalo Gallo nos contó qué fue de su vida después del sacerdocio

Gonzalo Gallo nos contó qué fue de su vida después del sacerdocio

Septiembre 16, 2018 - 07:55 a.m. Por:
Meryt Montiel Lugo - editora de Domingo
Gonzalo Gallo González, su vida después del sacerdocio 02

"En realidad nunca he temido a la muerte. Es solamente un cambio de cuerpo y de dimensión. Solo muere el cuerpo”, afirma el exsacerdote Gonzalo Gallo

Foto: Especial para El País

La renuncia del padre Alberto Linero a la vida sacerdotal hizo traer a la memoria de muchos colombianos, especialmente de los caleños, el adiós que también dio al sacerdocio el hombre de las tres G: Gonzalo Gallo González, aún llamado por muchos el Padre Gallo.

Ambos, igual de mediáticos, multifacéticos, líderes, escritores, queridos por su feligresía y revolucionarios e innovadores en su campo de acción: la Iglesia Católica.

Fueron 23 años de apostolado como sacerdote en la Madre Iglesia los de este antioqueño que colgó sus sotanas en diciembre del año 2000.

Durante todo ese tiempo se convirtió en una figura pública en Cali y en toda Colombia no solo por los cambios que imprimió a la celebración de las misas en la Iglesia de El Templete, su gran cercanía con los niños, el liderazgo de sus obras sociales, sus libros, su programa de televisión y su columna Oasis, esta última, aún vigente, llena de profundas reflexiones espirituales que calan en el corazón de la gente.

En medio de su viaje de descanso con amigos en Estambul, Turquía, el exsacerdote atendió a El País:

¿Qué lo tiene por Turquía? ¿Está de vacaciones o en proyectos laborales?

Siempre quise estar en Estambul y me ha atraído la catedral-mezquita de Santa Sofía. Hoy me emocioné en su majestuoso interior.

¿Y seguirá viajando? ¿Hacia dónde?

Sigo con unos amigos a Atenas y a varias Islas Griegas. Eso ya lo conozco, pero el viaje incluye varias en las que no he estado. Viajar y conocer son dos placeres que se unen a comer lo rico de otros países y mejor, si es con amigos del corazón.

¿Qué extraña del sacerdocio?

Del sacerdocio no extraño nada. Si cierras un ciclo, cierra la puerta al ayer y vive el ahora.

¿Fue duro tomar la decisión de renunciar al sacerdocio?

Estuve dos años en la incertidumbre de retirarme. Fue duro. Cuatro veces antes lo pensé por choques con la jerarquía. Para los obispos era el que se salía del rebañito dócil y me llamaban la atención por innovar en la misa y por mis opiniones.

¿Cómo fue adaptarse a esa nueva vida sin sotanas?

El retiro te abre puertas y te da libertad para actuar y expresar lo que piensas. También para amar a la mujer.

Cuéntenos qué ha sido de su vida después de renunciar al sacerdocio…

Después de mi retiro hago conferencias o talleres de mejoramiento personal en empresas o entidades, escribo, oriento gente. Ayudo a gente en duelo y en el arte del buen morir.

¿Y por qué quiso irse de Cali?

Me vine de Cali porque uno siente que conviene cerrar ciclos y es bueno abrir otros. Eso no es fácil, pero hay que seguir el corazón.

¿Cuál es su lugar de residencia? ¿Se casó o no? ¿Tiene pareja?

Vivo fuera de Medellín, en una parcelación campestre. Un regalo de Dios, porque amo la naturaleza. Mi vida mucho tiempo fue de viajes dentro y fuera del país por mi trabajo. Ahora es más calmada.

Me vine hace dos años, pero he ido varias veces a Cali a atender personas. Soy un caleño-paisa. Amo la gente del Valle y agradezco que me aman.

Después de mi salida viví un año en Miami. Otro en Bogotá donde me enamoré. Estuve unos meses en Medellín y volví a Cali.

Desde mi retiro me he enamorado otras dos veces, pero no tengo pareja ni me siento solo. Una cosa es estar solo y otra sentirse solo, incluso en compañía. Conozco a muchos en esa dura vivencia.

¿Qué tipo de mujer busca?

No estoy buscando ahora una mujer. Estoy bien así.

¿Y sí quiere tener hijos?

Como sacerdote ya tenía un ‘feeling’: no vine a tener hijos físicos y sí muchos del alma.

Gonzalo Gallo González, su vida después del sacerdocio

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¿Qué opina de esa polémica que se armó en Colombia por el retiro del padre Linero?

Nuestro retiro tiene semejanzas y diferencias. Ambos mediáticos y populares, pero él se declara católico y me parece bien, y yo no.

Yo me libré del mal uso de las redes, pero me inventaron chismes mezquinos. Es normal.

Han pasado casi 18 años y aún a mí me preguntan por qué me retiré. Me gocé el sacerdocio y agradezco lo vivido. Respeto las religiones, pero en mi proceso ahora soy espiritual sin estar en una religión. Diría que soy cristiano-budista, pero sin estar afiliado a un credo.

Era feliz como sacerdote y lo soy ahora. Aún me dicen Padre Gallo y me piden bendiciones y oraciones. Lo hago con amor.

¿De esos “chismes mezquinos” que le inventaron cuál fue el que más le dolió y el que le produjo risas por lo absurdo?

Que no me retiraba por diferencias con la estructura eclesial sino porque sostenía una relación furtiva con una amiga.

La noticia en los medios es que fui a casarme con ella en Miami. Otra fue que me llevé las limosnas de El Templete.

Otra, que tengo hijos.... para reír.

¿Y por qué hoy no se considera católico? ¿Lo decepcionó tanto la Iglesia?

Lo de no estar en una religión no es por decepción. Es por evolución espiritual. Respeto la de cada ser.

Ya como sacerdote la gente que iba a mis misas debe recordar que me salía de los esquemas y de los patrones eclesiales en varias cosas.

¿Qué obras sociales lidera actualmente?

Desde hace años apoyo obras sociales con niñas o adolescentes abusadas, ancianos y trabajadoras sexuales y sus hijos. Amar es servir.

¿Aún lo suelen llamar Padre Gallo?

De 10 personas 11 me dicen Padre Gallo. Es una marca. Está bien.

¿Cómo le ha parecido el pontificado de Francisco?

El Papa Francisco tiene carisma, humildad y firmeza. Bueno su estilo, sin que cambie lo que hay que cambiar. Si lo critican por lo que hace, ¿qué sería si fuera más allá? La palabra cambio para la jerarquía es como tragarse un sapo.

¿Cree que la Iglesia Católica sigue encerrada en sus dogmas y normas?

La Iglesia se creó su propia trampa sin salida. Solo asciende quien es sumiso y de mentalidad conservadora. Imagine una empresa cerrada al cambio en un mundo tan cambiante. Desaparece o sobrevive a duras penas como Yahoo o Nokia.

Sabemos que no está de acuerdo con el celibato que la Iglesia exige a los curas. ¿Qué medidas considera debe adoptar la Iglesia para evitar que tantos sacerdotes renuncien y los feligreses busquen otras corrientes?

No soy quién para juzgar. Creo que la Iglesia necesita hace años un Concilio para ver si cambia algo. Pero es iluso creer que va a llegar a esto:

1. Misas no rutinarias y menos verbales. Una gran parte de la misa es igual siempre. Es como comer lo mismo todo el mes, el año o la vida, cambiando solo un poquito en la entrada y el postre. ¿Quién lo soporta?

2. Aceptar que no hace falta confesarse con un cura. Jesús nunca pidió eso.

3. Él tampoco puso el celibato.

4. Llegar a una Iglesia menos clerical, menos unida al poder y más humilde.

5. Una iglesia que valora la sexualidad y acoge de verdad a los de una orientación sexual diferente.

6. Una iglesia no infectada de machismo. La mujer puede y debe ser sacerdote.

7. Una iglesia en la que no se tiene poder sin límites y casi que hasta la vejez. Admiro al Papa Benedicto por su renuncia. Un obispo debe serlo por unos años como lo es un superior de una comunidad religiosa.

Aclaro que todas las iglesias, como humanas que son, necesitan renovarse, soltar lastre e ir a lo básico que es el amor. Todo lo demás es innecesario.

Como conferencista está cotizado, ¿no?

Como conferencista y guía o coach, como dicen hoy, me ha ido bien. También hago servicio social gratis para fundaciones o personas que no tienen cómo pagar.

Hablemos del escritor…

Pronto debe salir mi segundo libro sobre la muerte. Gran parte de mi servicio tiene que ver con duelos y moribundos. Me encanta.

Ya son 20 libros y gracias a Dios han iluminado e inspirado a millares, seis de ellos los publicó una editorial mexicana para ese país y Centroamérica. Agradezco que varios periódicos, incluido El País, publicaron en fasículos dos libros.

Es grato saber que muchos te dicen: este libro suyo me ayudó a perdonar o a ser resiliente en una crisis. O su libro ‘Muerte, un paso a la vida’, es lo mejor que hay para manejar un duelo. Pero somos simples instrumentos de Dios.

Gracias a Dios todos mis libros han tenido varias ediciones. También agradezco a Dios que mi columna Oasis lo lee mucha gente en el periódico. Sale en otros cuatro periódicos y escribo en Portafolio.

¿Ese nuevo libro lo publicará por su propia cuenta y riesgo?

Lo va publicar Panamericana. No sé aún con qué título. Ellos lo ponen.

Aún no sé fecha de publicación.

¿Por qué el tema de la muerte lo ha atraído tanto a través de todos estos años?

Mi labor con moribundos ya de muchos años me ha enseñado que muy pocos llegan preparados a ese cambio entre vidas que es la muerte. Es para superar siete frenos que impiden morir bien y trascender. Estos son:

1. Apegos afectivos y/o materiales.

2. Temores.

3. Pendientes y ciclos sin cerrar.

4. Odios y culpas.

5. Poco amor.

6. Espíritu mal nutrido, lo que es tan común.

7. No preparación para la muerte.

Desde niño he estado con la muerte. Cerca a casa quedaba un cementerio y por la situación económica a los once años iba allá los domingos a poner flores en las tumbas altas con una escalera un trapo y agua. También a esa edad le ayudaba al sepulturero a sacar huesos de los ataúdes podridos cuatro años después de la muerte. Suena inverosímil, pero así fue.... En Occidente morir es dramático, lo que es raro para el budista o el hinduista.

¿Teme a la muerte?

En realidad nunca he temido a la muerte. Es solo un cambio de cuerpo y de dimensión. Solo muere el cuerpo.

La corrupción es un mal que nos carcome. ¿Cómo desde el hogar, el trabajo podemos eliminar ese cáncer?

La corrupción es la peor plaga. Pero no es solo de muchos políticos y de sectores del empresariado. Todos necesitamos cambiar con educación y/o sanción. Claro que es peor en los dirigentes porque son los modelos.

¿Ha vuelto a llenar estadio como conferencista?

Hace años en Cali logramos reunir a 38.000 personas en el estadio. Invité a Miguel Ángel Cornejo. Luego 18.000 con Carlos Cuauhtemoc. Fue espectacular. También hubo llenos en teatros, velódromos y coliseos. Fue una buena época.

Ahora vivo con más reposo. Me muevo menos, pero aún así hoy puedo estar en una cárcel, luego en una clínica y el mismo día en una conferencia o ayudando a morir a alguien en su casa.

¿Cada cuánto viene a Cali?

Voy a Cali a La Noche Rosada, de mi gran amiga, la Dra. Diana Currea, que se organiza para pacientes de cáncer.

¿Qué deporte practica?

Troté muchos años. Ahora camino unas dos horas tres veces a la semana muy temprano cerca de la naturaleza y allí siento a Dios.

¿Mira mucha televisión?

Veo poca Tv. Nunca noticieros. Me informo en internet con titulares en cinco minutos. Así cuido mi mente, mi alma y mi ser.

Vea además en video: mensaje del Padre Linero sobre la aceptación y el amor por sí mismo

Reflexiones del exsacerdote Gallo

- He aprendido que algo necesario es no poner la felicidad fuera de uno.

- Busco hace mucho tener una consciencia despierta y ser coherente.

- Mi religión es amarme y amar.

- Sin perdón se sufre en una cárcel emocional y no hay paz ni felicidad.

- Creo que una buena misión es llenar de amor y humor mi vida y la de los demás. Mis amigos agradecen que los haga reír.

- Me gusta ir a las cárceles a ayudar sobre todo en el perdón. Se aprende y se sirve.

- Conecto mucho con los niños. Son maestros de la vida.

- Dios, Jesús, María y los Ángeles son el centro de mi fe.

- Valoro todo lo bueno de la Iglesia, pero no la veo haciendo los cambios que necesita para evitar el éxodo de creyentes y la desconexión con una realidad mutante.

- Si Cristo volviera hoy a enseñar fácilmente lo volverían a matar.

- Si Dios es amor es imposible que juzgue a sus hijos y menos que los castigue con un infierno.

- Hay tres errores colosales al vivir: llamar amor, felicidad y fe a lo que no es fe, amor y felicidad.

- A muchos los años les pasan y les pesan porque para ellos cuenta más el tener que el ser.

- Siempre he comprobado que es mejor ser optimista que pesimista. Pero el optimismo no es ingenuidad.

- Busco llenar la vida de sentido con las iniciales de la palabra casa: comprensión, amor, sinceridad- sencillez, aceptación. Con ellas tu casa marcha bien amigo lector.

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