Carolina Ramírez, 'la reina del Flow', nos confesó su amor por la Salsa

Carolina Ramírez, 'la reina del Flow', nos confesó su amor por la Salsa

Julio 15, 2018 - 07:50 a.m. Por:
Anderson Zapata - reportero de El País
Carolina Ramírez, actriz de la Reina Del Flow 01

Carolina es una de las mejores y más queridas actrices de la televisión colombiana. Su papel el ‘La reina del flow’ ha mostrado otras facetas suyas.

Foto: Especial para El País

Carolina Ramírez actualmente es la reina de las noches en la televisión de Colombia, gracias a su papel protagónico en la serie ‘La reina del flow’, producción donde le da vida a Yeimi Montoya, una joven mujer que creció en las comunas de Medellín y que encontró en la música el camino para salir adelante y dejar atrás la violencia que se vive en su barrio.

Así como Yeimi encontró en la música la excusa perfecta para salir adelante, Carolina hizo lo mismo pero con el baile y la actuación, pues desde muy pequeña le apasionó el ballet y antes de los 20 años ya actuaba en obras de teatro. Sin duda, el éxito estaba de su lado.

En entrevista con El País, esta caleña hija de un exjugador del Deportivo Cali, y reconocida por sus papeles en ‘La hija del mariachi’ y ‘La Pola’, habló sobre su participación en ‘La reina del flow’ y su gusto por el ballet. Además, confesó por qué Fanny Mikey fue fundamental en su carrera. “Sin ella yo no sería quien soy hoy”, dijo Carolina, quien se declara amante de bailar buena salsa.

¿Qué comentarios ha recibido por su papel en ‘La reina del flow’?

Han sido positivos todos. La historia ha gustado mucho y la gente ha estado conectada con Yeimi Montoya. Estoy muy contenta porque se trabajó mucho para que las cosas salieran tal como están saliendo.

¿Qué le deja este personaje?

Cuando empezamos la preparación del personaje tuvimos la oportunidad de trabajar con directores musicales y con muchas personas que tienen que ver con la industria. Aunque yo no canto en la novela, pude tener todo el conocimiento de lo que son los ritmos urbanos, de lo que significan las letras para un rap, o conocer cuál es el estilo que diferencia al reguetón de otros géneros musicales.

Cuando uno prepara esos personajes aprende muchas cosas que quedan en la mente para la cultura general. Poder acercarme un poco a la música me dejó muchas enseñanzas.

Recientemente participó en el Festival Internacional de Ballet de Cali...

Estar en ese evento me hizo muy feliz. Fue como haber vuelto a casa porque yo me fui de Incolballet cuando tenía 15 años y ese desarraigo fue muy doloroso y, aunque llegué a Bogotá y mi vida se volvió otra, no dejé de ser artista e intérprete.

El hecho de que Gloria Castro me haya llamado me hace feliz, porque puedo aportarle algo a la cultura de mi ciudad. Muchas personas que hemos salido de Incolballet cuando volvemos lo hacemos con mucho gusto y en forma de agradecimiento por habernos formado como artistas.

¿El ballet para usted qué significa?

Yo bailé ballet hace mucho tiempo y cuando lo hacía sentía mucha felicidad. Es una sensación similar a cuando estoy en el escenario haciendo teatro y siento un presente perpetuo que percibo solo cuando hago artes escénicas. Es muy diferente cuando se hace televisión o cine, porque se trabaja para el futuro.

Ese presente que tienen las tablas en la danza y en el teatro lo hacen particularmente especial y por eso la sensación de adrenalina es muy grande.

¿Saber bailar le ayudó para convertirse en actriz?

Claro que me ayudó. Si yo no hubiese pasado por Incolballet no sería la persona que soy hoy. A pesar de haber dejado de bailar hace casi 20 años, o tal vez menos, no he dejado de ser la Carolina bailarina, pues esa sombra me persigue y hace parte de mi esencia y de lo que soy.

Tengo la disciplina, la formación y he podido, de alguna manera, aspirar a ciertos personajes desde muy pequeña. Cuando entré al teatro con Fanny Mikey, antes de cumplir 20 años, si no hubiera sido porque ya era bailarina y tenía el oficio del escenario y de la puesta en escena, estoy segura de que no hubiera podido lograrlo.

Fanny Mikey fue fundamental en el desarrollo de mi carrera porque fue la primera que me montó a las tablas. Recuerdo que en la primera obra que yo participé compartí con actores de primera línea como Jorge Alí Triana. Hasta que ella murió estuve con el Teatro Nacional trabajando en diferentes proyectos.

Ya han pasado trece años de su papel en ‘La hija del mariachi’, ¿cómo ve hoy ese personaje?

‘La hija del mariachi’ es la novela con la que trascendí. Van a pasar muchos años y vamos a tener muchas generaciones que serán fieles seguidoras de esta producción. Esta novela es una gran historia de amor y una joya que Mónica Agudelo dejó para la historia de la televisión colombiana.

‘La hija del mariachi’ tiene una trascendencia como la que tuvo ‘Café con aroma de mujer’, pues ambas producciones hacen parte de la identidad que tiene Colombia a la hora de hacer dramatizados y novelas costumbristas.

¿Qué ha pasado con el teatro, otra de sus grandes pasiones?

Sigo haciéndolo. El teatro me sirve para fortalecerme. Es el momento de energía y fuerza justa de todo lo que tengo y puedo aportar como actriz.

Cuando uno actúa frente a una cámara es muy diferente a cuando uno lo hace frente a un público, porque hay una energía diferente, lo que no quiere decir que prefiera una cosa que la otra.

Hacer teatro es tener el poder, sobre todo porque es el momento de estar aquí y ahora.

Volvamos al baile. Usted es amante de la salsa y de ir a La Topa Tolondra, un lugar muy conocido en Cali. ¿Cuándo fue la última vez?

Cuando estuve en el Festival de Ballet fui a bailar allá. A mí Cali me gusta porque todavía se conserva ese ritual de salir a bailar. Yo no voy a bailar porque esté interesada en conocer a alguien o para hacer amigos, yo bailo porque me gusta. Allá en La Topa uno se encuentra con muy buenos parejos y hay muy buena música. Cuando llego allá, me siento una caleña más.

Hace un par de semanas subió algunas fotos a sus redes sociales en Europa, ¿se encontraba en un viaje de trabajo o de vacaciones?

Fue un viaje personal. Con mi esposo Mariano hemos decidido que es rico trabajar, pero también tenemos claro que hay que vivir, y una de las mejores cosas que uno puede hacer en la vida es viajar y bailar.

Desde hace algunos años tenemos por costumbre que, cuando podemos reunir una plata y gozar de los beneficios del trabajo duro, en este caso ‘La reina del flow’, nos damos un viaje. Queríamos visitar el sur de Italia y estar en el mar para pasar días felices.

De las ciudades que he visitado me gusta mucho Londres porque es el lugar en el que encuentro todo el teatro que me pone a alucinar. Es el lugar donde el teatro es increíble.

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Siempre talentosa

Sin duda el papel que lanzó a la fama a Carolina fue el que realizó en ‘La hija del mariachi’, donde fue protagonista junto al actor Mark Tacher. Pero, curiosamente a esta vallecaucana de 35 años no le gusta que le lleven serenatas y eso era lo primero que les advertía a sus novios.
Gracias al éxito de la novela, que tuvo una audiencia promedio de 30,1 %, Carolina fue conocida internacionalmente, pero sus primos y familiares ya sabían de lo que ella estaba hecha.

Inclusive, en una publicación de este diario en el 2011, su tía Miriam Ramírez cuenta que sus primos y toda la familia le hacen bromas cuando la ven llorando en las telenovelas. “La molestamos diciendo que le queda muy fácil porque se había entrenado cuando era chiquita”.

Cuando Carolina llegó por primera vez a Bogotá quienes la recibieron con los brazos abiertos fueron Jaime Díaz y Ana Consuelo Gómez. “Ellos fueron mis maestros de ballet en Bogotá, pues cuando me fui de Incolballet en Cali tenía claro que debía buscar otro hogar para seguir bailando. De alguna manera ellos dos hicieron que mi llegada a la capital fuera menos hostil. Siempre estaré muy agradecida con ellos, los adoro y admiro profundamente”, dice Carolina.

Uno de sus primeros trabajos en televisión fue en el programa infantil ‘Jack el despertador’, emitido los sábados y domingos, donde interpretaba el papel de Lila. “Cuando recuerdo esta producción me vienen a la mente muchos adolescentes. Este programa fue esa entrada a los canales de televisión y después vino la oportunidad de hacer ‘La lectora’. Fue el comienzo de muchas cosas y fue un programa muy bello que tenía un concepto muy novedoso para la época. Esta producción fue el primer pinito de lo que significaba estar dentro de un canal”, recuerda Carolina.

Carolina Ramírez, actriz de la Reina Del Flow 02

Hacia el 2004 protagonizó la serie de Caracol Televisión, ‘Séptima puerta, historias inexplicables’. Allí le dio vida a Jenny Candela, una joven periodista que investigaba casos paranormales junto a su compañero Tomás Cabal. Años más tarde, logró consolidar su carrera como actriz gracias al ya mencionado papel de Rosario Guerrero, la dulce cantante de rancheras del bar ‘Plaza Garibaldi’ en ‘La hija del mariachi’.

En el 2010 esta caleña volvió a la fama por interpretar a la mártir colombiana Policarpa Salavarrieta en la producción que conmemoraba el bicentenario de la Independencia de Colombia en la serie ‘La Pola’. Su notable recreación de la heroína logró despertar el interés por la historia nacional.

Finalmente, el 11 de abril de 2014 fue uno de los días más felices de Carolina. Aquella noche tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Cartagena la película ‘Ciudad delirio’, una comedia romántica basada en la salsa. La historia se desarrolla en Cali y allí Carolina le da vida a Angie, una bailarina y coreógrafa, cuyas ilusiones están puestas en la audición para formar parte del espectáculo de salsa más famoso del mundo: Delirio.

Por ahora los proyectos de esta juiciosa actriz (así la describen sus familiares), está centrado en trabajos teatrales que desarrollará antes de que termine este año.

Cero fútbol

Resulta difícil de creer pero es cierto. A Carolina Ramírez no le gusta el fútbol pero su papá, Hernando Ramírez, fue un exjugador del Deportivo Cali y se casó con Mariano Bacaleinik en el 2010, un argentino apasionado por este deporte.

“No me gusta el fútbol porque no lo entiendo y sufro mucho cuando juega la Selección Colombia. Me da mucho pesar las injusticias que trae este deporte porque no siempre gana el mejor equipo o el mejor jugador”, dice Carolina, y según ella, el hecho de que no le guste el ‘deporte rey’ se debe a que, cuando pequeña, tenía muchos primos que se la pasaban jugando fútbol todo el día y no jugaban con ella, y cuando llegaba a la casa en busca de compañía encontraba a su papá viendo en la televisión partidos todo el día.

La infancia de esta pequeña caleña nacida en 1983 transcurrió al lado de sus padres y de su hermano. Eso sí, reconoce que vivió por todo Cali. “Viví en el norte, en La Cascada, en Capri, El Lido, Prados del Norte y hasta en Jamundí”, pero cuenta que su mamá, Nora Quintero, junto a su padre, siempre se preocuparon para que nunca les faltara nada: “Ellos nos brindaron muchas alegrías y amor en nuestra infancia. Tuve unos padres jóvenes que fueron muy amorosos”.

Durante su época escolar Carolina dice ser muy juiciosa, hasta el día de su grado porque aquella noche ‘borró cassette’. “Yo era muy ‘nerd’ y nunca iba a fiestas, así que el día de mi graduación mis amigas me emborracharon. Ese día lloré mucho, no porque hubiese hecho algo malo la noche anterior, sino porque me daba miedo decepcionar a mis
papás”.

Carolina Ramírez, actriz de la Reina Del Flow 03

Quizá el único escándalo que ha tocado a esta caleña de piel trigueña y de grandes y expresivos ojos, fue el que ocurrió con su exnovio Jimmy Vásquez cuando terminaron una relación de 6 años. Los medios por esa época publicaron que la relación de ambos iba tan en serio que, cuando se fueron a vivir juntos, Jimmy empezó a hacer planes para trasladarse con ella a Estados Unidos para establecerse allí y empezar una vida en ese país. En efecto, él se fue a Norteamérica, pero 15 días después se enteró de que Carolina tenía una relación desde hacía 3 meses con alguien más. Eso, según él, lo dejó devastado.

Ahora, Carolina es feliz con su esposo, 14 años mayor que ella. “Nos amamos profundamente y eso trae respeto, amor y admiración. Somos socios de vida y estamos convencidos que queremos estar juntos siempre”.

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