Regresa la disyuntiva por prohibición del uso de celulares en las aulas de clase

Regresa la disyuntiva por prohibición del uso de celulares en las aulas de clase

Marzo 31, 2019 - 08:43 a.m. Por:
Jhon Montenegro, especial para El País
celulares

El año pasado el gobierno francés prohibió a los menores de 15 años hacer uso de celulares dentro de las instituciones educativas.

iStock/El País

La disyuntiva por el uso de celulares en los colegios del país se volvió a encender luego de que esta semana fuera aprobado en segundo debate de la plenaria de la Cámara de Representantes el proyecto de ley que busca prohibir su utilización en los centros educativos.

El proyecto de ley 009 de 2018, radicado el año anterior por Rodrigo Rojas Lara, representante a la Cámara del Partido Liberal por Boyacá, tuvo un amplio respaldo al lograr 102 votos a favor y tan solo 2 en contra en dicho debate.

La iniciativa, a la que todavía le falta pasar dos debates más en el Congreso de la República para convertirse en ley, busca prohibir “el ingreso de dispositivos de telefonía móvil a los establecimientos educativos del país” y restringir su uso en las aulas.

Si esto sucede, a los estudiantes de preescolar, básica primaria y básica secundaria, les quedaría prohibido ingresar sus teléfonos celulares a las instituciones, mientras que a los de secundaria media, que corresponde a los grados 10° y 11°, sí se les permitiría su utilización de manera controlada, pero no dentro de los salones de clase. La iniciativa también busca que estas medidas se apliquen a los docentes.

Justo después de que la noticia se hizo viral en redes sociales, la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, Fecode, manifestó su rechazo al proyecto a través de su cuenta de Twitter: “Viola la autonomía escolar y la libertad del maestro. Con pedagogía se puede enseñar el uso respetuoso de las tecnologías. No podemos condenar a los estudiantes al ostracismo”.

Distintas voces se han escuchado al rededor de este tema. Algunos alegan que impedir el uso de la tecnología es una medida retrógrada y otros apoyan la iniciativa argumentando que los jóvenes se exponen a diferentes peligros en internet y que el uso de los celulares afecta su rendimiento educativo.

La tercera Encuesta Nacional de Situación Nutricional de Colombia (Ensin) 2015, determinó que 8 de cada diez adolescentes entre los 13 y los 17 años permanecen más de dos horas frente a una pantalla. Y recalcó a través de sus datos que dedicar tiempo excesivo a actividades sedentarias como el uso del celular afecta a 7 de cada 10 escolares que están entre los 5 y 12 años de edad en áreas urbanas y a 5 de 10 en zonas rurales.

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Julián de Zubiría, director del Instituto Alberto Meraní y consultor en educación de las Naciones Unidas se ha opuesto rotundamente al proyecto de ley exponiendo que “el celular es una maravilla si se usa bien”.

“Educar es formar, convertir a un joven en una persona autónoma. Lo que debe hacer la educación es darles herramientas a las personas para que ejerzan su libertad y lo que busca hacer esta ley es justamente todo lo contrario: prohibir”.

El pedagogo sostiene que lo fundamental es abrir la discusión con los padres de familia, estudiantes y todo el país de que tenemos un problema: el uso del celular es excesivo por parte de los estudiantes. Pero, “¿la solución es quitárselo? Creo que no. Deben dejar que cada colegio y maestro decida, no se puede definir mediante una ley”.
De Zubiría dice que debido a esta situación, “cuando voy a cualquier salón les digo a los estudiantes que saquen el celular antes de que lo prohiban”, pues, según dice, “lo usamos muchísimo para bajar y enviar archivos, hacer evaluaciones, tomar fotografías, escribir y leer”.


“Muchos padres se preocupan porque circulan fotos que su hija le había enviado a su novio desnuda, pero están haciendo un análisis muy equivocado, porque el problema no es del celular, es de su hija”, por eso el consultor de educación de las Naciones Unidas considera que esta es una “medida populista” y que “ estas son prohibiciones inocuas que no sirven, no funcionan, y que a mediano plazo agravan más los problemas”.
Considera que los docentes colombianos deben protestar sobre este proyecto de ley porque “esta medida viola la ley general de educación, la cual dice que las instituciones son autónomas para ajustar su currículum y proyectos educativos, pero está saliendo una ley que prohibe el uso del celular, y eso es algo contradictorio”.

Carolina Piñeros, directora ejecutiva de Red Papaz, corporación sin ánimo lucro que aboga por los derechos de los niños, niñas y adolescentes en Colombia, cree que “el uso de la tecnología requiere de un acompañamiento. Es entendible que un docente que maneja grupos de 40 estudiantes no se comprometa a estar pendiente de una correcta utilización de todos los equipos en el aula, por eso es importante la medida de prohibición”.

A pesar de estar a favor del proyecto de ley considera que es necesario revisar desde las casas qué está pasando con los niños y los celulares. “Estamos dando dispositivos antes de que los niños estén en capacidad de usarlos. Un niño con acceso a internet tiene a la mano un millón de riesgos. Se les debe entregar un teléfono cuando estén en capacidad de no agredir a otros ni de agredirse a sí mismo. Debe ser una decisión consciente y acompañada”, sostiene.

Contraria a la opinión de Piñeros, Soranyeli Arango, directora de la Institución Educativa Inem Jorge Isaac, uno de los colegios públicos de Cali con mayor población estudiantil, se opone a las medidas de restricción y prohibición del uso de los teléfonos en los centros educativos.

“Creo que no se debe prohibir, sino que desde las instituciones se debe trabajar con los estudiantes en temas de prevención y en el uso de los equipos y redes sociales. Soy defensora de que esta prohibición no ingrese en los manuales de convivencia”. Arango sostiene su idea con base en que “el celular por sí mismo no es malo. No podemos estigmatizar lo que viene con la tecnología, por el contrario, debemos ir de la mano con ella”.

“El celular es una herramienta necesaria para todo el mundo, si bien muchos dicen que para los niños no, ellos de una u otra manera también tienen su vida social. Creo que más que mirar el uso del celular, se debe mirar es el de las redes sociales. Es un trabajo que podemos adelantar desde los colegios. Creo que está ‘prohibido prohibir’, como dice el libro ‘El Maestro Ciruela’ de Fernando Almena”.

De acuerdo con Arango, el Inem, como todos los colegios públicos, tienen autonomía, si así lo determinan, de incluir en el manual de convivencia “la prohibición de los celulares, pero, ¿qué tan viable resultaría hacerlo, por ejemplo, en el contexto de nuestro colegio donde hay más de 6000 estudiantes? Más bien, en vez de entrar a la pelea y a la sanción, podemos decirles a los alumnos que pueden usar sus celulares siempre y cuando hagan un buen uso de ellos dentro de las instituciones”.

En contraposición a la postura de la rectora del colegio Inem, Mónica Ramírez, directora de educación e innovación de la RedCol, dice estar a favor del comentado proyecto de ley 009 de 2018. “Nuestra postura es que el uso de la tecnología debe ser racional. De la iniciativa nos encanta que también involucramos al adulto (profesores) como un modelo de esa estrategia”, asegura.

Sin embargo, acepta que es imposible meter a los estudiantes en una urna de cristal y apartarlos del uso de los teléfonos, pero “tenemos la responsabilidad de brindar valores ciudadanos y éticos para que los utilicen en los procesos y espacios que se determinen adecuados para el aprendizaje”.

No obstante, Ramírez recalca que es consciente de que “el uso constante de celulares disminuye la atención durante las clases y que los riesgos de dependencia a los celulares son altos”.

Si el proyecto pasa los dos debates restantes y se hace ley, piensa que es necesario generar un currículum que vaya en búsqueda de enseñar a los estudiantes de preescolar, básica primaria y básica secundaria “el uso ético de los celulares por fuera de los espacios académicos”, que es cuando lo utilizarían debido a la prohibición, y en cuanto a los alumnos de básica media que sí tendrían permitido tener los móviles en el colegio, “implementar estrategias para su uso racional”.

Consejos para una utilización adecuada del celular

  • El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, recomienda que los menores de 14 años no deberían utilizar celular.
  • La experta en seguridad informática Nazly Borrero explica que los padres de familia deben estar atentos a las redes sociales de sus hijos, porque hay muchas vulnerabilidades por la falta de confianza y de atención. “Un muchacho retraído, que no habla, se aísla, y eso es motivo de alarma”.
  • De acuerdo con la psicóloga clínica del Centro Médico Imbanaco Vilma Stella Rengifo Belllini, los padres de familia deben regular el ingreso de sus hijos a las redes sociales en edades tempranas porque “no son un espacio confiable para los niños”.
  • Asegura también que no se les debe entregar dispositivos móviles a corta edad. “Pierden habilidades de socialización. Ellos deben aprender a entender a sus semejantes por medio de las relaciones personales”, dice.
  • ”Los padres deben regular el uso del celular a través de la determinación de horarios”, afirma la psicóloga.
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