¿Se desinfla la economía colombiana?

Febrero 28, 2016 - 12:00 a. m. 2016-02-28 Por:
Redacción de El País
¿Se desinfla la economía colombiana?

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas y el gerente del Banco de la República, José Darío Uribe.

La inflación más alta, un dólar disparado y mayores tasas de interés cambian el panorama. ¿El apretón será suficiente?

A ningún analista económico le parecieron extrañas las medidas anunciadas esta semana por el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, de recortar $6 billones en el presupuesto del Estado en este 2016.  Era algo casi obligatorio al mirar la evolución de la economía colombiana: $23 billones menos en ingresos petroleros, la inflación en 7,45 %, un dólar de $3400 y una menor entrada de divisas al país, datos que presionaron al Gobierno y que afectan directamente a los colombianos, en especial, por el costo de la canasta familiar.

Esos $6 billones representan el 2,8 % de los $215 billones  que conforman el presupuesto del Gobierno para este año, lo que a primera vista pareciera poco. Sin embargo, con esos recursos se podrían construir 500.000 viviendas gratis, se pagaría el presupuesto anual de 6 departamentos como el Cauca y de 4 como el Valle y, además,  se construiría en un solo esfuerzo la doble calzada entre Buga-Buenaventura y se le anexaría el tramo Mulaló- Loboguerrero. 

Pero los más importante de esos recursos es la dinámica que podrían generar en la economía: contratación de empresas, generación de negocios y más personas ocupadas.  Ese impacto ya no se sentirá porque esos recursos no se gastarán.

El apretón era un mal necesario, “lo más lógico y sensato es estos momentos es estimular la economía no recortar, pero el problema es que el país tiene poco campo de maniobra y no tiene alternativas”, reconoce el analista Mauricio Cabrera, quien considera que Colombia está en una situación de vulnerabilidad y riesgo y que no quedaba más que recortar gastos. 

Por ahora, la primera consecuencia esperada del nuevo apretón -porque en el 2015 el Estado también recortó $8,5 billones, es un menor crecimiento de la economía.  El Gobierno había estimado que el Producto Interno Bruto (PIB) del país variaría 3,2% este año, la cifra se revaluó  y ya va en 3 %. Los analistas decían que sería entre 2,8 %, los más optimistas, y 2,6 %, los moderados. 

En este momento, el grupo de Investigaciones de Bancolombia calcula que  ese crecimiento sería del 1,8 %, en el escenario más pesimista. Además dudan que el apretón anunciado esta semana   sea suficiente para corregir la presión sobre las finanzas públicas. Por eso creen que si el país no logra más ingresos (impuestos) el año entrante los recortes tendrán que ser mayores, haciendo más grave la situación del país. 

Para Julio César Alonso, director del Centro  de Economía y Finanzas de la Universidad Icesi,  con esto el Gobierno deja en manos del sector privado el inmediato impulso de la economía, a través de obras e inversiones, pero considera que la industria no atraviesa tampoco el mejor momento y “tendremos una desaceleración mayor”.

El segundo  impacto del apretón se sentirá en el empleo. Según cálculos de la firma  Credicorp, este año podría incrementarse la tasa de desempleo  en 1,3 puntos porcentuales, lo que implicaría un aumento en el número de desocupados de unas 100.000 personas, no solo como resultado del fuerte ajuste fiscal, que implica menos contrataciones, sino por el menor ritmo económico. 

“Se dice que no habrá despidos, pero se congela la nómina, no se renuevan contratos, eso implica menor empleo y menor dinámica económica”, dice Daniel Velandia, gerente de Investigaciones de Credicorp. 

En el país hoy existen 2,1 millones de desempleados y ya unos 22.000 han perdido su ocupación por cuenta de la crisis petrolera. 

El recorte en gastos de personal será de $660.000 millones. Esto en palabras de los  trabajadores públicos, podría poner en riesgo el empleo de la mitad de los empleados provisionales y sobre todo  de aquellos que  prestan  servicios.

Pero este apretón parece ser solo la punta del iceberg de lo que pasa en la economía, pues algunos expertos  como el profesor Eduardo Sarmiento, hablan de una crisis económica que no se ha querido reconocer y que tiene su origen en el modelo económico del país que lo llevó a quintuplicar las importaciones en 15 años. Según el Dane, las compras que hizo el  país en el  exterior  sumaban US$11.754 millones para el año 2000 y en el 2015 estas llegaron a US$54.058 millones. 

“La economía colombiana está muy mal y al país no se le ha dicho la verdad,  la economía tiene un monumental desajuste externo. Se manejó mal porque se generó una deficiencia de divisas y el Gobierno no hizo nada para evitarlo”, dijo.

Agrega que el  apretón acentuará la recesión de la economía, pues  si baja el gasto público  se tendrá menos actividad productiva. “Esto se hace en el desespero, si hace año y medio se hubiera hecho un buen manejo del tipo de cambio y conjurado el déficit en cuenta corriente con una política industrial y agrícola, estos datos negativos no se estarían dando”, afirma.

Mauricio Cabrera coinciden que la  principal preocupación del país debe ser reducir el déficit de la cuenta corriente que está en más del 6,0 % del PIB, uno de los más grandes del mundo. 

Esto se refiere a que el país está gastando más  dólares de los que le ingresan, porque las exportaciones son menores a las importaciones y la inversión extranjera en Colombia, que  trae divisas,  ha bajado. Ante esto, el Gobierno debe salir a conseguir esos  dólares exportando más o vía crédito. 

De no solucionar esto, y en un caso, que para algunos analistas sería extremo, la tasa de cambio seguiría al alza, se dispararían las tasas de interés y las firmas calificadoras probablemente bajarían la nota de Colombia porque el Gobierno no podría encontrar créditos baratos.

El economista Cabrera plantea que las soluciones serían: impulsar las exportaciones, lo que no  se da en el corto plazo, reducir importaciones y conseguir financiación externa, “lo otro es poner  velas y  rezar mucho para que no haya salida de capitales del país. El déficit de cuenta corriente  es un problema estructural por la multiplicación de las importaciones en las últimas dos décadas”, asegura.

Otros expertos como Julio Escobar Potes consideran que el Gobierno debe  ser más creativo para traer dólares al país (por ejemplo, impulsando a los nacionales que viven en exterior a invertir en Colombia) o estimulando al consumidor a adquirir producto local para promover la industria. “Estamos lejos de una crisis, porque antes que suceda cualquier situación  extrema, el país tiene  importantes reservas a las cuales acudir”, dice el economista. Hoy, las reservas suman US$47.000 millones 

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, reconoció que el panorama del país cambió y las proyecciones de  inflación, dólar y precio del petróleo tuvieron que modificarse. Pero insistió en que  no hay razones para el pesimismo, pues se tiene la capacidad de  acomodarse a los vientos cambiantes.

Sobre el tema, el presidente Juan Manuel Santos  dijo que la economía no está enferma y “nuestro objetivo es mantener la confianza en la economía para atravesar las tormentas de la mejor forma posible”.

Viene la reforma

El ministro de Hacienda, Mauricio  Cárdenas, aseguró que el proyecto de reforma tributaria se presentará al Congreso de la República en el segundo semestre de este año.

Al respecto, Daniel Velandia,  gerente de Investigaciones de Credicorp, opina que el camino que debe tomar, inevitablemente el país, es tramitar de manera urgente esta reforma. “El Gobierno está  haciendo lo que  puede en el corto plazo,  pero  eso no será suficiente, puedes incrementar los ingresos y reemplazar lo perdido por el petróleo, en un par de  años y por lo tanto se requiere una pronta  reforma tributaria”, expresó el experto.

Lee todo el contenido de El País sin límites. Suscríbete aquí
VER COMENTARIOS