Opinión: dinero para la vejez

Opinión: dinero para la vejez

Noviembre 06, 2018 - 10:14 a.m. Por:
Jaime Collazos, economista / Especial para El País 
Jaime Collazos, economista

Cada año se debate la sostenibilidad del régimen de prima media en pensiones, dado que el Gobierno gasta el 3 % del PIB en este concepto, lo equivalente a lo que gastan los hogares colombianos en educación en un año.

Se suman otros factores que generan que este régimen sea cada vez más insostenible, entre ellos la informalidad del mercado laboral.

El primero generado por la baja absorción de las empresas del país para contratar personas en edades superiores a 50 años, situación que dificulta terminar de completar el requisito de acumular las 1300 semanas mínimas para pensionarse a la edad de 62 años (hombres) y 57 (mujeres).

Segundo, la alta informalidad del mercado laboral hace que sea difícil encontrar un trabajo estable, lo cual genera que las personas se dediquen finalmente al rebusque.

Esos dos factores generan que cada vez sean menos personas aportando para financiar los pensionados actuales. Datos parciales del censo de Dane muestran que el 73 % de las personas activas laboralmente no cotizan. De ahí que Gobierno deba aportar recursos y, por ende, estudiar fórmulas para que el sistema sea sostenible en el tiempo, como por ejemplo aumentar la edad o las semanas para alcanzar dicho objetivo.

Hasta aquí el panorama de alcanzar una pensión en Colombia pareciera que no fuera una tarea fácil. Sin embargo, existen dos herramientas de las finanzas personales que le brindarían la posibilidad de obtener un dinero importante en su vejez y mantener su estilo de vida: el ahorro y el interés compuesto.

Cifras de un estudio de la CAF mostraron que para el 2016, solo el 61 % de los colombianos ahorraron en los últimos 12 meses. En otras palabras, de cada 10 colombianos 4 no ahorraron en el último año.

Muchos no lo hacen porque el dinero no les alcanza. En efecto, esta misma fuente reveló que el 67 % de los colombianos encontraron que sus ingresos no alcanzaron para cubrir sus gastos, siendo uno de los porcentajes más altos en América Latina, detrás de Ecuador y Perú.

Pero ahorrar no es tarea solo de personas que ganan un buen salario. Solo es cuestión de sustituir malos hábitos de consumo y de vivir una vida sencilla sin afán de mostrar un estatus a los demás.

Por ejemplo, con la diferencia entre comprar un bien último modelo frente a uno usado en excelente estado, podría ahorrar una cifra significativa con el paso de los años.

Veamos un ejemplo: suponga que está pensando en comprar un apartamento en estrato 3 en Cali.

Un usado podría valer $101 millones, mientras que uno nuevo $140 millones. A una tasa de interés anual del 10 % y un plazo de 20 años, la diferencia en cuota mensual para pagar el préstamo entre esas dos opciones estaría alrededor de $359.000.

Por ende, si opta por comprar el apartamento usado y ahorra esa diferencia en un producto financiero que pague interés de 6 % anual por 20 años, al cabo de ese periodo habrá ahorrado $155 millones.

¿Ve lo que ahorraría por tan solo decidir vivir en un apartamento usado? esto no es imaginación, es el resultado del interés compuesto en el ahorro.

¿Cuánto ahorraría si aplica este mismo ejercicio a la hora de comprar un auto, dispositivo tecnológico o un artículo hacer deporte? suficiente para llegar a los 60 años con un ahorro considerable para su vejez.

*reprogramate@dineroemocional.com

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