Opinión: cuidado con llegar endeudado a la pensión

Opinión: cuidado con llegar endeudado a la pensión

Marzo 12, 2019 - 11:57 a.m. Por:
Jaime Collazos | Especial para El País

Pasamos la mayor parte de nuestra edad productiva trabajando para pagar deudas.

El tiempo pasa y no nos damos cuenta en qué momento llegó la hora de pensionarnos sin aprovechar ese periodo tan importante para construir negocios e inversiones que nos dé más dinero cuando envejezcamos.

Jaime Collazos

Jaime Collazos, economista.

Foto: Especial para El País

En efecto, ¿sabía usted que cuando se pensiona sus ingresos a través del sistema público estarían alrededor de un 60 % y 70 % de lo que ganó en promedio en los últimos 10 años?, o ¿de un salario mínimo si llegara a ahorrar durante toda su vida laboral alrededor de 200 millones de pesos a través de un fondo privado? No es ficción, es la triste realidad.

Por el lado de los gastos sucede todo lo contrario, se incrementan y ¡significativamente! La medicina prepagada, mayor consumo de medicamentos crónicos y el sustento de nietos e hijos mayores de 25 años que no consiguen trabajo, entre los más destacados.

Lo preocupante es que si usted se encuentra cerca a pensionarse ya no hay tiempo de quejarse o de culpar a terceros. Solo le queda salir de deudas y vivir una vida más sencilla.

Se sentirá desmotivado al pensar que gastó toda su vida laboral para finalmente vivir sus años dorados con restricciones. A esto lo llamo la trampa de la gratificación inmediata.

Sucede cuando se vive una vida financiada a través de la deuda, con el objetivo de vivir en el corto plazo una vida plena adquiriendo todo lo que el marketing le ofrece: vacaciones, cambiar de carro, casa, ropa, electrodomésticos y de manera muy frecuente, sin nunca ahorrar e invertir en activos que le produzcan dinero y sopese la caída de los ingresos cuando se alcanza una pensión.

Si actualmente no está cerca a pensionarse, pero está viviendo una vida financiera por encima de sus posibilidades, aún tiene muchas oportunidades para tener una vida próspera. Viva una vida no solo pensando en el presente.

Tenga en cuenta que según estadísticas oficiales, el promedio de vida de una persona está en 76 años. Por ende, prepárese para su vejez porque muy probablemente llegará a ella.

No compré con deuda (a no ser una inversión). Si le gusta algo, cómprelo en efectivo. Si no lo tiene en el momento, ahorre un monto por unos cuantos meses o años y luego lo compra.

Esto es postergar la gratificación inmediata.

Cuando no se tiene inteligencia financiera y emocional, gastamos todo lo que ganamos en cosas que no ganan valor en el tiempo o no generan un flujo de dinero frecuente.

Pregúntese: ¿Cuánto dinero ganó o ha ganado durante toda su vida laboral? seguramente mucho.

¿En qué lo gasto? probablemente, en cosas que hoy en día ya no tiene o ni se acuerda.

¿Cómo no caer en esta trampa?, visite www.dineroemocional.com

(*) Economista

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