Gobierno Santos deja una economía sana y en proceso de recuperación: Minhacienda

Gobierno Santos deja una economía sana y en proceso de recuperación: Minhacienda 

Julio 22, 2018 - 11:30 p.m. Por:
Colprensa 
Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda

Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda.

Foto: Colprensa

Durante casi siete años Mauricio Cárdenas Santamaría acompañó como miembro del gabinete al presidente Juan Manuel Santos.

Primero, como ministro de Minas y Energía, donde reemplazó a Carlos Rodado Noriega en septiembre de 2011; luego, como ministro de Hacienda y Crédito Público, oficina a la que llegó un año después (septiembre de 2012) para relevar a Juan Carlos Echeverry y desde la cual lideró políticas del Gobierno, algunas de ellas calificadas como esenciales por el Ejecutivo, pero polémicas para otros sectores.

Hoy, a pocos días de entregar su cargo a Alberto Carrasquilla, quien fue designado ministro de Hacienda por el presidente electo Iván Duque, Cárdenas asegura que –pese a enfrentar un duro choque marcado por la caída de los precios del petróleo– heredará una economía sana y en recuperación, que tuvo un importante avance en reducción de la pobreza y que hoy cuenta con una imagen diferente frente al mundo. Este es su balance.

Usted fue uno de los ministros que más duró en el gobierno Santos. ¿Qué le deja al país su gestión en esta cartera?

El avance más importante fue la reducción de la pobreza. Creamos clase media, este país avanzó en esa materia, hay más calidad de vida, más colombianos con empleo, más equidad y más formalidad; sin duda, el progreso social es de lo más gratificante e importante que logramos en este gobierno.

También hay que mencionar que recuperamos el grado de inversión con las calificadoras internacionales; además de conseguirlo, lo mantuvimos, a pesar del impresionante choque que tuvimos. No todos los países dependientes de productos básicos lograron eso.

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Igualmente, el ingreso a la Ocde, es uno de los legados más importantes del presidente Santos. No solo aprenderemos de los mejores, podremos compartir con ellos nuestros avances y tendremos un espacio importante en el escenario internacional. Colombia es otra frente al mundo.

¿Cómo entrega la economía tras ocho años del gobierno Santos al nuevo mandatario?

Entregamos una economía sana y en recuperación. No cabe duda de que tuvimos un duro choque, pero, a pesar de eso, seguimos creciendo a un buen ritmo, mantuvimos la inflación bajo control y aseguramos la convergencia del déficit externo a niveles sostenibles. Tuvimos que hacer un ajuste muy ordenado para llegar a donde estamos, lo cual permite crecer a una tasa cercana al 3 % este año; por encima de nuestros pares regionales.

¿Cómo queda el país en materia fiscal?

Desde el frente fiscal, la estrategia de política para enfrentar los choques y promover la recuperación, se ha resumido bajo el nombre de “austeridad inteligente”. Esta política utilizó tres instrumentos: disminución del gasto público, sin afectar el gasto social ni la inversión estratégica de la Nación; aumento y diversificación de los ingresos no petroleros, cuidando el crecimiento económico y la generación de empleo, y total apego a los estrictos lineamientos de la regla fiscal.
Gracias a estas medidas, el Gobierno pudo cumplir a cabalidad en todos los años con el déficit fiscal estructural y total, requeridos para el acatamiento de la regla fiscal, lo cual ayudó a mantener la credibilidad de la economía nacional ante los mercados e inversionistas nacionales e internacionales.

Muchos sectores dicen que este Gobierno deja un país muy endeudado. ¿Cuál es la realidad?

Es importante aclarar que la deuda externa creció, en muy buena parte, por cuenta del sector privado.

El sector privado colombiano se internacionalizó, empresas nacionales lograron mejores calificaciones externas y tuvieron acceso a financiamiento externo en condiciones muy favorables. El 70 % del incremento del endeudamiento externo fue por cuenta de las empresas. Solo el 30 % es del Gobierno. La deuda bruta del Gobierno Nacional Central pasó de 40,2 % del PIB en 2014 a 46,6 % del PIB en 2017. Este aumento se explica, en su mayor parte, por la depreciación del peso colombiano, porque la deuda en dólares, que es una tercera parte, al expresarla en pesos, subió 70 % después de la devaluación. Esto explica el 60 % del incremento en la deuda pública como porcentaje del PIB.
La otra causa importante es que el país ha tenido un déficit fiscal que incrementa el endeudamiento. El déficit fue cercano al 4 % del PIB en el 2009 y el 2010; lo bajamos a 2,3 % del PIB en el 2012 y el 2013, y lo vamos a dejar en 3,1 % del PIB este año.

Se dice que también este Gobierno dejó muchos recursos comprometidos en vigencias futuras...

En cuanto a las autorizaciones de vigencias futuras es importante indicar que estas no corresponden a deuda pública, sino a un instrumento de programación presupuestal que compromete espacios de gasto público de años futuros, los cuales garantizan los recursos para programas de inversión que por su naturaleza no pueden realizarse en una sola vigencia fiscal.

En relación con las cifras, las vigencias futuras autorizadas para los próximos años equivalen al 9,3 % del PIB de 2018 ($92,7 billones constantes de 2018). Particularmente, el espacio de gasto comprometido mediante vigencias futuras para el próximo cuatrienio (2019-2022) corresponde a 2,4 % del PIB de 2018. Esto es menos de la mitad de lo que dejaron las dos administraciones pasadas para ser pagados en los cuatro años siguientes a sus respectivos mandatos.

Del total de vigencias autorizadas a la fecha, 63,2 % corresponden a los aportes del Gobierno nacional a las Asociaciones Público Privadas;
16,9 %, para la financiación de la primera línea del Metro de Bogotá y 19,9 % de otros proyectos de infraestructura.

Todavía hay mucha informalidad laboral. ¿Cuáles fueron esos avances para reducirla?

Este ha sido otro de los logros más importantes. Por primera vez en la historia logramos que, en las 13 principales ciudades del país, el porcentaje de empleados formales fuera mayor al de informales, gracias a medidas como el desmonte de los parafiscales. Desde 2010 se generaron 2,5 millones de empleos formales, una cifra sin precedentes.

Usted dice que el avance más importante fue la reducción de la pobreza, pero algunos opositores no lo creen así..

Entre 2010 y 2017, 5,4 millones de colombianos salieron de la pobreza multidimensional, 3,6 millones de la monetaria y 1,9 millones de la extrema. En cuanto al coeficiente Gini, que mide la desigualdad, hemos tenido también avances importantes. Este indicador pasó de 0,561 en 2010 a 0,508 en 2017.

¿Cuál es la perspectiva de crecimiento económico que quedó al final de este mandato?

Estamos proyectando que la economía crezca este año 2,7 %, un pronóstico que va muy en línea con las expectativas del mercado, los entes multilaterales y el Banco de la República. Pero, personalmente, creo que si seguimos recibiendo datos positivos en materia de confianza, inflación, consumo, exportaciones, entre otros, seguramente creceremos más de lo esperado y podríamos lograr el 3 %.

¿Cuánto estima puede haber crecido el PIB en el primer semestre?

La economía pudo haber crecido alrededor de 2,5 % o más en el primer semestre del año, impulsada por los buenos resultados en materia de comercio, los servicios financieros y la administración pública. Los indicadores adelantados de la actividad productiva han mostrado muy buenos resultados para el segundo trimestre del año: la confianza de industriales, comerciantes y consumidores en niveles altos, la industria y el comercio presentando un buen dinamismo, la demanda de energía creciendo a ritmos superiores al 2 %. Los datos muestran una recuperación sólida de la economía colombiana.

¿Cómo se puede seguir comportando la tasa de cambio?

La tasa de cambio ha mostrado una tendencia relativamente estable en el transcurso del año, alrededor de los $2.860. Se espera un promedio anual de aproximadamente $2.874, en línea con lo publicado en el Marco Fiscal de Mediano Plazo de 2018. Esta proyección es similar a lo que se pronostica por parte del mercado, que espera que la tasa de cambio oscile entre $2.860 y $2.950 al finalizar el año. La estabilidad cambiaria ha sido notoria en Colombia, en comparación con otras economías emergentes.

¿Cuál es el beneficio con los actuales precios del petróleo?

Para el país es una muy buena noticia que los precios del petróleo se hayan ubicado entre US$70 y US$80, pues esto generará mayores recursos para invertir en proyectos que promuevan el progreso social y el cierre de brechas en el país. Pero hay que aclarar que este beneficio lo verá el gobierno entrante, que recibirá impuestos y los dividendos de Ecopetrol el próximo año.

¿La reactivación de la economía podría llevar a que el Banco de la República vuelva a subir las tasas de interés?

En su reunión de junio, la junta directiva del Banco de la República decidió mantener inalterada la tasa de interés. Esta decisión se tomó teniendo en cuenta que, a pesar de la estabilización de la inflación dentro del rango meta, existe el riesgo de que se presenten presiones alcistas en los precios.

También se tuvieron en cuenta los indicadores de actividad económica para este segundo trimestre, los cuales sugieren que, si bien la economía se ha venido acelerando en lo corrido del año, todavía sigue creciendo por debajo de su potencial. No veo en este momento la necesidad de bajar o subir las tasas.

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