“En el posconflicto la inversión debe volcarse al campo”: presidente de Alquería

“En el posconflicto la inversión debe volcarse al campo”: presidente de Alquería

Septiembre 12, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Alfredo García Sierra | Reportero de El País
“En el posconflicto la inversión debe volcarse al campo”: presidente de Alquería

Carlos Enrique Cavelier, presidente de Alquería.

Carlos Enrique Cavelier, presidente de Alquería, dice que otra tarea debe ser el freno a la corrupción cuando llegue la paz.

Dirige  Alquería, una de las compañías procesadoras de alimentos lácteos más grandes del país,  la cual fundó su padre en 1950. Prefiere que lo llamen Coordinador de Sueños y no presidente de su empresa.

Estuvo en La Habana, dialogó con los jefes  de las Farc y es un convencido de que cumplirán con el acuerdo de paz, y que en su calidad de exguerrilleros se involucrarán en la economía, un tema que dice, les llamó mucho la atención. 

Es   Carlos Enrique Cavelier Lozano, un antropólogo y sociólogo bogotano, quien considera que en el posconflicto Colombia tendrá dos grandes retos: sacar de la pobreza al campo y combatir la corrupción.

Usted fue uno de los empresarios que asistió a una de las reuniones de la mesa de La Habana. ¿Cuál fue su percepción desde un principio sobre las Farc  para que dejaran las armas, firmen la paz y que ahora cumplan con el acuerdo?

Hay un acuerdo firmado y creo que uno debe cumplir con lo pactado. Y están allí la ONU y otros garantes del proceso y no cabe la duda de que lo harán. Lo que uno  veía era que esta gente estaba muy cansada de la guerra. Es claro que ellos querían entrar en una etapa de participar en política. Hubo muchas inquietudes sobre todo de Carlos Antonio Lozada y Pastor Alape respecto a cómo es que se crea riqueza en Colombia, y cómo una empresa gana plata. No me extrañaron esas preguntas porque fueron interesantes, ya que el único contacto de ellos con la riqueza era seguramente con el narcotráfico, o el  ganado. 

  Entre esas inquietudes, ¿qué les llamó particularmente la atención a los jefes de las Farc?

Todo el tema de la zona franca del Cauca con empresas que quedaron cerca de Cali luego de la inundación del río Páez.  Y me preguntaban cómo crecieron allá todas esas compañías y generaron empleo. Y decían que querían participar en algo como eso. No es un tema fácil por la ideología de ellos (las Farc), pero no dudo que van a estar dispuestos a entrar a una economía de mercado. El M19 lo hizo al igual que el EPL, ya que muchos de ellos hacen negocios. No me cabe duda que  entrarán en ese proceso. 

Mucho se habla del papel de los empresarios en el posconflicto. ¿Cuál cree que podría ser ese cambio o giro desde el sector privado?

Hay una inquietud generalizada sobre qué va a pasar con los 6500 u  8000 combatientes, y por eso creo que luego de haber reincorporado a 56.000 guerrilleros y exparamilitares, ya nos falta lo menos.

Pero creo que lo más importante es crear las condiciones de rentabilidad en el campo para que la gente pueda allá tener un mejor nivel de vida, pues el 56 % de los pobres en Colombia, está en las zonas rurales.

Aquí todavía existe una percepción romántica de que en el campo uno cultiva su comida y se vive bien, y que en las ciudades se vive mal, cuando es completamente lo contrario. En las ciudades es donde existen las oportunidades, mientras en el campo uno está solo, además de que no hay acceso a servicios públicos, ni salud ni educación. Y lo peor es que el 89 % de los campesinos no tiene acceso al crédito que es como vivir en el periodo Neolítico, o en el siglo XIX.  Los empresarios tenemos que ocuparnos de ese tema. 

¿Es decir que las empresas deben volcar sus inversiones en el campo?

Hay que volcarse al campo no como algo de beneficencia, sino extender a todo el  sector rural lo que sucede en las ciudades en materia de progreso. Hasta los trancones en las ciudades significan que hay muchas cosas creciendo en materia de desarrollo económico y social. En el campo hay 12 millones de colombianos que están incluidos marginalmente en la economía y tenemos 35 millones a ‘full’ en el desarrollo económico.   

¿Tiene  algún grado de temor de que los subversivos desmovilizados   volverán a delinquir, por ejemplo, cometiendo crímenes en las ciudades?

Yo me remito a las cifras. Fui secretario general del Ministerio de Justicia y estoy familiarizado con ese tema. La posibilidad de que una persona se regenere en una cárcel colombiana es apenas del 30 %, mientras solo el 15 % de quienes ingresan a la  Agencia Nacional de Rehabilitación no lo hacen y el resto sí. No todo es perfecto, pues estamos en Cundinamarca no en Dinamarca. Lo que viene es un proceso gigantesco de rehabilitación y sobre todo de este gran problema que es  la guerrilla.

Y lo que viene también es  el tema de la  justicia y el combate a la corrupción durante el posconflicto.

Hay una fuerte campaña contra el No al plebiscito. ¿Usted cree que es mejor una paz imperfecta que una guerra perfecta?

Se debe tener primero un sentido humanitario. No podemos seguir matándonos entre nosotros, pues las guerras en el mundo se están acabando, y la de Colombia es la última en el Occidente.

 Hay que combatir el tema de la inseguridad en las ciudades. En la medida en que la justicia no opere por intereses políticos o personales, más la corrupción, será complicado, y esos deben  son las próximas tareas a ejecutar. El crimen de la calle lo debemos combatir ahora con una mejor policía en los municipios y más en las zonas apartadas donde nos puede caer el ELN y  grupos como las bacrim. Pero soy profundamente optimista y realista frente a lo que estamos haciendo.

Si gana el Sí no debemos declararle la guerra a los del No, hay que tener respeto por ellos y llamarlos al diálogo. No podemos ahora no ser enemigos de los guerrilleros, sino del Centro Democrático. Eso es ridículo. 

Hace poco se generó una controversia acerca del Tribunal Especial para la Paz  y se habló de una lista de empresarios que podrían ser llamados. ¿No es paradójico abrirles procesos a quienes fueron víctimas de vacunas y extorsiones?

Frente a eso de que vamos a meter a 57 empresas en esos procesos, primero hay que mirar lo que ha dicho el Presidente de la República y el Fiscal General de que estos (empresarios) han sido víctimas. Y creo, con seguridad, que el tribunal no se va a ocupar de esos casos primero. Eso no va a pasar, pues las personas que han demostrado ser transparentes no tendrán problemas.

¿Ve usted creciendo la economía a tasas del 5 % o más al año, como promete el Gobierno en el posconflicto, o estamos muy lejos de eso?

Colombia debe primero rehacer su aparato exportador e industrial, y la leche es uno de ellos para mejorar la confianza en el campo. Y ojalá que la economía crezca al 5 % en dos o tres años.

¿Le suena una reforma tributaria  para el posconflicto?

Es un tema de vida o muerte, entre comillas, en los procesos de calificación. Colombia tiene que conservar su regla fiscal y eso va a implicar que las firmas calificadoras mantengan el grado de inversión al país, lo cual es un tesoro. No tenerlo le cuesta muchos millones de dólares a la economía. Pero la reforma debe bajar la tasa de renta a los empresarios indudablemente.

 Insisto, sin embargo, que el combate a la corrupción debe ser una prioridad porque la cantidad de dinero que se va por esa vía es gigantesca. Seguramente la Fiscalía tendrá que abrir unos espacios más grandes para conocer los movimientos financieros de quienes incurren en este delito.

¿Su empresa en qué contribuiría o aportaría a la paz?

Hemos dialogado mucho con el Ministro de Agricultura y con el ministro consejero, Rafael Pardo. Y estamos dispuestos a multiplicar el trabajo hecho en La Macarena con los raspachines y cocaleros, lo mismo que en zonas de ‘paras’ y de la guerrilla  donde no había podido entrar la autoridad como en el Cauca, Nariño, el Meta y Caquetá.

Ojalá algún día podamos hacerlo en el Catatumbo para comprarle a los campesinos mucha más leche, ofrecerles créditos e insumos lo mismo que capacitación para que la gente tenga un mejor nivel de vida en una actividad legal.

¿En qué consiste la campaña de Alquería ‘Alimenta Compartiendo’?

La campaña lleva más de 4 años. En tan sólo el 2015 y 2016 se donaron  1.700.000 millones de vasos de leche a través de la red del Banco de Alimentos en 14 ciudades de Colombia.

Y por ese esfuerzo estamos contentos por habernos ganado el Premio de Nutrición Infantil en Colombia de la Fundación Éxito.

  Estoy muy dichoso  de ese trofeo, tanto que ando para arriba y para abajo con él  para todas partes. Estoy como un niño de 7 años que gana por primera vez una medalla en fútbol (risas).

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