Cali, una de las urbes con más amenaza sísmica, conozca cómo protegerse

Cali, una de las urbes con más amenaza sísmica, conozca cómo protegerse

Mayo 10, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Cali, una de las urbes con más amenaza sísmica, conozca cómo protegerse

En Colombia, sólo el 10% de los inmuebles están asegurados contra desastres naturales. Cali, de las urbes con más amenaza sísmica. Conozca cómo contratar un amparo.

Colombia se registran  cada hora  220 propiedades, es decir, en un día se inscriben cerca de 1800 nuevos bienes entre casas, apartamentos, locales, oficinas, fincas, predios y lotes ante las Oficinas de Registro de Instrumentos Públicos.

Pero lo que muchos no tienen en cuenta es que la mayoría  de esos inmuebles podrían sufrir graves averías e incluso ser ‘borrados’  del mapa en fracción de segundos, junto a sus ocupantes en caso de  un terremoto, avalancha o inundación.

Esta situación tiene más relevancia al tener en cuenta que según el Banco Mundial, el 86% de los colombianos están expuestos a una amenaza sísmica alta y media.

Entretanto, la firma  Swiss Re, ubica a Bogotá, junto a Lima y Santiago, entre las tres ciudades en las que más personas se verían afectadas en caso de una catástrofe.

Lea también: Once cosas que todo caleño debería saber sobre los temblores.

Un terremoto en Bogotá supondría pérdidas por US$12.700 millones, en Medellín US$7.500 millones o US$6.400 millones en Cali, destaca esta institución.

El reciente sismo en Nepal, que dejó 6000 víctimas, miles de heridos y  media nación en ruinas, es un ejemplo del sorpresivo poder de la naturaleza, en cualquier parte o rincón  del planeta. 

Sin embargo, según la Federación de Aseguradores Colombianos, Fasecolda,  sólo el 10% de los bienes   del país cuentan con el amparo de una póliza contra desastres naturales. 

Eso significa,  que de los 16.550.000  inmuebles que había en el país al 31 de diciembre de 2014, escasamente 1,6 millones tienen un seguro que garantiza su reconstrucción en caso de un siniestro. 

En otras palabras, el patrimonio de  millones de familias o empresas colombianas corre peligro todos los días, ya que la ocurrencia de un sismo no se puede pronosticar. 

Lo peor es que el registro inmobiliario sigue en ascenso debido a factores como el de la entrega de 100.000 viviendas gratis por parte del Gobierno Nacional.

Frente a ese tipo de riesgos que se subestiman,  el presidente de Fasecolda, Jorge Humberto Botero, recalca que las cifras son más que dicientes ya que "la mayor parte de los colombianos están muy poco protegidos ante estos episodios". 

En ello coincide Rodrigo Paredes García, presidente de Colmena Seguros al señalar que "lastimosamente muchos hogares tienen demasiada  incultura frente a los seguros porque piensan que tomar una póliza no es necesaria, pues creen que nunca les va a pasar nada".Los asegurados

Debido al auge del crédito hipotecario por el apoyo de subsidios a las tasas de interés, la vivienda financiada tiene pólizas porque son obligatorias.

La cuota mensual lleva incluido el costo de un seguro contra sismos, terremoto e incendio, la cual se paga durante toda la vigencia del crédito, generalmente entre 15 y 20 años. 

Sin embargo,  Carlos Varela, vicepresidente técnico de Fasecolda, recalca que “normalmente el seguro está vigente mientras perdura la  deuda, pero una vez cesa la obligación, las personas no renuevan la protección de  su vivienda”.

De esta manera, anota, esos antiguos deudores “quedan expuestos  a perder,  por un evento catastrófico, como un incendio o un terremoto,  el patrimonio que con fuerzo consiguieron durante su vida”.

Pese a que ha sido difícil reducir esta incultura, a diciembre de 2014, las primas emitidas en Colombia en el ramo de hogar  ascendieron a $88.000 millones, representando un crecimiento del 18 % frente a igual mes del 2013. 

En el caso de los siniestros pagados, éstos representaron $38.000 millones para un aumento del 10,3%. Esos dineros fueron para pagar algunos daños estructurales, mampostería, afectaciones por inundación e  incendio hasta por rotura de ventanales y otros.

Las opciones para asegurar la casa son muchas, sólo basta dicen las aseguradoras, concientizarse  pues no es un gasto sino una inversión. Tragedias costosas Los  terremotos de Popayán en 1983, Armenia en 1999 y Cali en 2004, causaron millonarias pérdidas en bienes y enseres. El siniestro más grande que debió asumir la industria aseguradora fue el sismo 6,4 grados de magnitud que se presentó en Armenia. La catástrofe  dejó un saldo de más 1000 víctimas, 8.000 fincas cafeteras afectadas y más de 13.000 inmuebles afectados en 18  municipios. Esa tragedia le costó a las aseguradoras $420.000 millones de aquel entonces.  Las viviendas financiadas a crédito, y que contaban con  pólizas, fueron las primeras en ser reparadas y reconstruidas. En Cali, el  temblor que se presentó en la madrugada del 15 de noviembre del 2004 dejó 25 edificios averiados al igual que 250 apartamentos. 2000 personas resultaron damnificadas. Ese sismo  afectó también a Buenaventura y el poblado de Pizarro en el Chocó. Los daños en Cali fueron valorados en unos $12.000 millones, lo que disparó luego la compra de pólizas. Seguros con lento crecimientoPese a la renuencia de los colombianos, la compra de pólizas en los ramos de terremoto e incendio viene creciendo lentamente. A diciembre de 2014, las primas emitidas  mostraron un aumento del 8 % frente a 2013, llegando a $1,3 billones. Los siniestros pagados para estos dos ramos en total ascendieron a $288.000 millones. Las cifras, explicó Fasecolda, incluyen pólizas de seguros hipotecarios, bienes comunes, hogar y Pymes en general. Debido a que las cifras aún son bajas Fasecolda está implementando un programa de educación financiera para que las personas tomen decisiones. 

Este programa de orientación está en la página web de Fasecolda en el link www.vivasegurofasecolda.com.¿Cómo hacerlo?Para comprar una póliza de seguros contra terremotos, el  propietario de la casa, apartamento o local, debe consultar y cotizar ante un asesor calificado de una compañía de seguros. La aseguradora  debe conocer el valor del inmueble, la ubicación y las características del mismo, como el número de pisos, año de construcción y materiales. Los propietarios deberán anexar a la póliza una copia del certificado de tradición que expide la oficina de Registro de Instrumentos Públicos. El amparo podrá pedirse para sismo, incendio e inundación por un año renovable. Ojo a los  condominios. Hoy, una gran mayoría de los colombianos vive en condominios residenciales. De allí, la importancia de que las copropiedades estén aseguradas en cuanto a sus bienes y zonas comunes. A raíz del terremoto de Armenia en 1999 se expidió la Ley 675 de 2001 que obliga a las copropiedades (constituidas como personas jurídicas) a adquirir un seguro que las proteja contra los riesgos de incendio y terremoto para garantizar su reconstrucción. El administrador del conjunto  será el responsable, previa autorización de la junta administradora para contratar la póliza, sus coberturas y demás. El precio de un seguro de bienes comunes depende de  variables como la localización, la edad de la construcción, el uso, etc. Los bienes comunes son  escaleras, ascensores, acabados, enchapes, techos y losas, bombas hidráulicas, instalaciones sanitarias y eléctricas, garitas, tanques, vías y áreas recreativas.Costo de pólizasAunque mucha gente no lo crea, una póliza contra terremoto para una vivienda de $40 millones vale hoy unos $4000 mensuales.Por un apartamento  avaluado en $150 millones la póliza costará unos  $300.000 al año, mientras para otro de $100 millones su valor sería de $160.000 más IVA. Pero si la idea es tener otras coberturas, es decir, por pérdida de enseres en un siniestro, la póliza puede subir un poco más.  Para un amparo de enseres por $20 millones, ese seguro costaría $200.000 adicionales al año. Las pólizas del hogar pueden tener otras coberturas como hurto, daños y hasta rotura de ventanales.Vivienda seguraA raíz de la tragedia del edificio Space de Medellín donde decenas de familias quedaron en la calle por  fallas en la estructura de los edificios por malos diseños y materiales  construcción, el Gobierno tramita un proyecto de ley para proteger a los residentes frente a este tipo de anomalías. La iniciativa ya está en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes, y obliga a los constructores  a amparar (con pólizas)  los perjuicios patrimoniales causados a los propietarios afectados por  colapso o amenaza de ruina, como consecuencia de deficiencias en la edificación. El ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, explicó que todo condominio de más de 2000 metros cuadrados deberá contar con revisores y supervisores independientes del constructor..

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