Macnelly Torres , la ‘bendición’ de un pase (opinión)

Macnelly Torres , la ‘bendición’ de un pase (opinión)

Septiembre 11, 2018 - 11:06 a.m. Por:
Daniel Molina Durango/Reportero de El País
Macnelly Torres, volante del Deportivo Cali.

Macnelly Torres, volante del Deportivo Cali.

Bernardo Peña/ El País

Una vez, en una de sus habituales tertulias, el legendario exdelantero y entrenador Johan Cruyff dijo que jugar al fútbol es muy simple, pero que jugar simple es, precisamente, lo más difícil que puede existir. Han pasado ya dos años del fallecimiento de esta estrella holandesa, pero su legado cobra vida cada que en una cancha un futbolista es capaz de aplicar esa especie de principio básico.

Exagerado parecerá, pero ¿Cómo explicar cuando un jugador muestra ese arte de hacer sencillo lo que desde la tribuna luce complicado? Los analistas dirán que es inventiva, talento natural; y los románticos se atreverán a decir que se trata de magia.

El domingo, en el ahora completamente verde estadio del Deportivo Cali, hubo un futbolista que jugó (lógicamente sin pensarlo) bajo esa premisa que el mundo de este deporte le agradecerá por siempre a Cruyff. Fue Macnelly Torres, un volante oriundo de la costa colombiana que a lo largo de su carrera se ha destacado, precisamente, por una acción obvia -hasta pequeña, si se quiere- en el fútbol: dar un pase acertado a un compañero.

Porque en estos tiempos del fútbol moderno, tan lleno de tácticas y marcajes férreos, el hecho de que un volante creativo pueda hacer bien su trabajo de conectar a otros por medio del balón, es casi como encontrar algo que se extravió en el mar.

Por fortuna, en ese partido del domingo ante Equidad (el equipo que llegaba como líder del campeonato), el Cali encontró a un ‘Mac’ en plena inspiración, pasando bien el esférico en 38 de las 41 veces en las que lo tocó, teniendo una efectividad del 93 %. Una barbaridad.

El enganche, desterrado por un Atlético Nacional que quizá lo extraña, jugó de manera simple, tocando y tocando, y así hizo y deshizo para que el paladar de la hinchada azucarera disfrutara de una exhibición y también de una victoria necesaria para cortar la racha de malos resultados que traía el equipo.

Primero cobró el tiro de esquina que terminó con el gol de cabeza de Palomeque que abrió la cuenta. Más tarde, en el segundo tiempo, le puso un pase bombeado a Mosquera para que decretara el 2-0 y, cuando eso ya de por sí era suficiente para que saliera del campo entre aplausos, se le ocurrió entrar a área y definir con maestría un balón que le quedó para colocar el 3-0. Celebró señalando hacía atrás su número 10, porque tuvo, en verdad, un rendimiento de diez.

Torres, hasta antes del domingo, venía jugando un papel secundario en el equipo. Y su titularidad en los dos últimos juegos se debió a la presencia del mediapunta Nicolás Benedetti en la Selección Colombia. Pero el costeño ya mostró credenciales de verdad, y ahora la tarea será para el entrenador Gerardo Pelusso. ¿Qué hará el uruguayo para que el mago se siga sintiendo a gusto y continúe mostrando esa simplicidad al jugar?

El enorme partido ante Equidad no hará que Macnelly se convierta en ídolo de la hinchada verdiblanca de la noche a la mañana, pero sí es el primer paso, o, mejor dicho, el primer gran trazo del mediocampista en un Deportivo Cali que desde hace bastante tiempo estaba necesitando un compositor así, consciente de la bendición que es poder entregar bien el balón.

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