El día que Santos Borré le hizo un inolvidable triplete a Millonarios en Palmaseca

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El día que Santos Borré le hizo un inolvidable triplete a Millonarios en Palmaseca

Mayo 11, 2020 - 05:10 p. m. Por:
Redacción de El País

Rafael Santos Borré, protagonista del título del Cali en 2015.

Diseño: El País

La memoria del hincha recuerda sin falta las fechas en las que su equipo ganó títulos, pero no todos tienen presente el día en el que se empezaron a gestar esas vueltas olímpicas. En el caso del Deportivo Cali, se puede afirmar sin temor a errores que el domingo 1 de marzo del 2015 fue el día en el que el equipo del ‘Pecoso’ Castro comenzó en forma su camino hacia la novena estrella de su historia.

La razón de semejante afirmación, cinco años después, resulta obvia. En esa tarde-noche en el estadio de Palmaseca, el equipo verdiblanco ‘destrozó’ a Millonarios por un abultado 5-1 que tuvo como gran figura a un delantero que hoy suena en todo el mundo gracias a su gran nivel en el River Plate argentino: el barranquillero Rafael Santos Borré.

Amante de los acordeones y los goles, Borré, sin saberlo, puso una de las primeras grandes piedras para forjar el camino al último título que llegó a las vitrinas azucareras.

Durante toda esa semana previa al partido, el ambiente había estado pesado en el entorno del Cali. A pesar del regreso a la dirección técnica del ‘Pecoso’, quien ya había cortado la sequía de 22 años sin títulos del equipo, en 1996, el equipo verde no lograba consolidar un juego atractivo que sedujera a la hinchada, que al principio se mostraba incrédula por la gran cantidad de jugadores jóvenes que conformaban el plantel.

El partido frente a los azules, uno de los rivales clásicos del Cali, iba a marcar un punto de quiebre en el torneo, ya fuera para reír o para llorar.

Por fortuna, y gracias a Borré, el punto de quiebre fue para que el hincha comenzara a festejar en grande con sus tres goles, que forjaron su primera tripleta como futbolista profesional.

Empezó perdiendo el Cali con un gol en contra del zaguero argentino Cristian Nasuti, pero rápidamente se volvió a meter en el juego con el primer tanto de Borré, quien con un remate de cabeza venció al meta uruguayo Nicolás Vikonis luego de un pase en globo del lateral Helibelton Palacios.

El empate le dio aire a los verdes, que se fueron encima de los azules y antes de que terminaran los 45 minutos iniciales ya iban ganando 3-1 con anotaciones del zaguero central Germán Mera y del delantero Hárold Preciado, la mejor fórmula de ataque de Borré en su paso por el Deportivo Cali.

A pesar de la buena ventaja, lo mejor estaba por venir. En el segundo tiempo continuó el show verde con el protagonismo de Borré, que empezó a mostrarse ante la exigente hinchada azucarera como un jugador que encajaba perfectamente con sus gustos: inteligente, técnico, voraz, apasionado y goleador, sobre todo, goleador.

Esa noche Borré cerró la faena con un derechazo inatajable a ras de piso luego de una contra trepidante y con un penal ejecutado con la seguridad de un veterano, para redondear una victoria abultada y que llenó a todos sus compañeros, al cuerpo técnico y la hinchada de una gran certeza: la juventud de ese plantel no iba a ser un inconveniente, sino una enorme bendición de calidad y talento.

Ocho goles marcó ‘Rafa’ en la fase regular de ese torneo. El goleador no pudo estar en la fase final del campeonato porque se fue a jugar el Mundial Sub-20 de Nueva Zelanda con la Selección Colombia, pero desde allá pudo ver cómo sus compañeros pudieron redondear una estrella de las más especiales en la historia del Cali, y que quizá no hubiera sido posible sin esos tres goles a Millos, que actuaron como una explosión de alegría y convicción para demostrar que la grandeza no tiene nada que ver con la edad.

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