Johana Viveros: de bailarina frustrada a campeona de patinaje

Johana Viveros: de bailarina frustrada
a campeona de patinaje

Julio 28, 2018 - 10:02 a.m. Por:
Juan Carlos Pamo - Reportero de El País
Johana Viveros

Johana Viveros, patinadora vallecaucana.

Colprensa / El País

El nombre de Johana Viveros es sinónimo de éxitos y triunfos en el patinaje mundial.

La deportista caleña ha logrado realizar una impresionante temporada 2018 donde viene de ser la patinadora con más medallas en el Mundial de Holanda, realizado hace un mes, y luego ratificó su poderío en los Juegos Centroamericanos y del Caribe al ganar tres medallas de oro.
Practica la disciplina desde los 10 años y hoy por hoy lo tiene como profesión y estilo de vida.

Su historia es similar a la de otros atletas que con esfuerzo y sacrificio han llegada a la cúspide de sus carreras. Su madre, doña Marta, quien toda la vida ha laborado en empresas de servicios generales, se esforzó para darle todo el apoyo necesario y que ella pudiera brillar como lo hace ahora.

Proveniente de un sector humilde de la capital vallecaucana, Johana ha logrado con sus patines abrirse camino en un deporte donde cada vez más nuestro país se consolida como potencia mundial.

El País habló con la joya del patinaje colombiano para conocer el lado humano de la deportista vallecaucana.

Un balance positivo dejó para usted los Centroamericanos...

Más que satisfecha. Es algo grande poder ganar en casa y me tocó vivir esa experiencia en Barranquilla.

¿Las cosas salieron cómo se habían planificado?

Queríamos ganarnos todas las pruebas que disputamos, pero se nos escapó el oro en algunas de ellas; en el resto del torneo pudimos conseguir lo que pretendíamos.

Lo hecho en estos juegos ratifica lo que se hizo en el Mundial...

La verdad no esperaba ser la atleta escogida para los Juegos Centroamericanos. Tras el Mundial me informaron que iba a las justas y fue una linda sorpresa. Gané tres medallas que sirven para enriquecer mi palmarés deportivo.

¿Cuánto lleva en el patinaje?

Yo patino desde los 10 años. Son 14 años de estar en este profesión. Comencé en un parque del barrio Alfonso Barberena. Yo arranqué en la escuela Semillas y hubo una vez una competencia en el club Luz Mery Tristán donde me fue muy bien, fue la misma Luz Mery quien me brindó una beca para seguir con mi formación.

¿Siempre le gustó el patinaje?

Yo intenté en varios deportes. Hice baloncesto, después incursioné en el baile y por último terminé en el patinaje.

¿Cómo fue la experiencia en el baile?

Siempre soñé con ser bailarina profesional de salsa. Por ser vallecaucanos tenemos esa cultura del baile y la rumba y en su momento me movía; ya ahora no, ni siquiera salgo a bailar. Quería ser una de esas niñas que salen a la Feria de Cali a bailar, quería ser parte de ese mundo pero todo se quedó en un sueño.

¿Recuerda quién le regaló sus primeros patines?

Mi mamá se los consiguió yo no sé por dónde, pero se los consiguió, eran usados pero no importaba. No me gustaba usar los que me daban en el parque del barrio porque estaban sudados y todo el mundo los utilizaba.

¿Algún recuerdo especial con esos patines sudados?

Con ellos yo fui a la competencia en el club de Luz Mery Tristán; por un error me incluyeron en una categoría de unas niñas que tenían patines profesionales, corrí y gané la prueba y por ende la beca.

¿Que haga parte de la escuela de una leyenda del patinaje como Luz Mery Tristán influye mucho?

Claro que sí. Por ser un club privado te ayuda porque la enseñanza es personalizada y tienes todas las herramientas para sobresalir.

¿Piensa en alguna carrera profesional a futuro?

Me gustaría estudiar Contaduría Pública. Yo me gradué como auxiliar contable en el colegio, me encantan los números y ya son parte de mi vida.

¿Cuántos países conoce?

Ufff, son muchos. He estado en casi todos los continentes. En Asia, Europa, Norte, Centroamérica y Suramérica. Tengo mis pasaportes llenos de sellos.

¿Cuántos idiomas habla?

Tres idiomas. Inglés lo manejo bien y estoy terminando francés acá en Cali.

¿Hasta qué edad piensa patinar?

Normalmente un patinador puede hacerlo a nivel profesional hasta los 30 años. En mi caso no lo sé, pronóstico reservado, yo vivo mucho el día a día.

¿Su familia fue su principal apoyo a lo largo de su carrera?

Seguro. A pesar de que mi familia es pequeña siempre me han apoyado. Así no haya tenido la figura paterna a mi lado pude salir adelante sobre todo con la ayuda de mi madre que siempre ha sido una gran trabajadora. Soy una persona echada para adelante, si uno quiere ser alguien en la vida lo debes alcanzar con o sin alguien a tu lado.

¿Se puede vivir del patinaje?

Pues vivir, vivir, no. Sí se pueden sacar adelante cosas buenas y proyectos interesantes. la idea es ahorrar de los premios que te den por ganar las medallas. Es importante destacar el respaldo de Coldeportes y el COC. Hoy puedo decir que ya tengo mi casa propia gracias al patinaje y es un premio sobre todo para mi madre y mi familia.

¿Hay tiempo para el amor?

Risas). La verdad no. No nos queda mucho tiempo, soy una persona muy cerrada en mi espacio, en mis cosas y no soy fácil de llegar.

¿Eres muy espiritual?

Sí, asisto a una iglesia cristiana donde me congrego. La presencia de Dios es fundamental para todo lo que te propongas. Desde que uno se levanta, hasta que se acueste, necesita de Dios.

¿Qué se le viene en mente cuando oye el himno de Colombia en lo más alto del podio?

Te trae recuerdos de todo lo que viviste para estar en lo más alto del podio. Todos los obstáculos que toca superar para lograr cosas grandes.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad