¡Ejemplo! John Alexánder Morales, campeón nacional paralímpico, no tiene límites en la vida

Escuchar este artículo

¡Ejemplo! John Alexánder Morales, campeón nacional paralímpico, no tiene límites en la vida

Mayo 16, 2020 - 08:25 p. m. Por:
César Polanía, editor de Afición

John Alexánder Morales tiene 29 años. Es cuadrapléjico y se moviliza en una silla de ruedas desde los 18. Es campeón paralímpico de natación en Colombia.

La pandemia del coronavirus lo sacó del agua hace dos meses y lo puso frente a una impresora con la que también ha sabido ganarse sonoros aplausos, como tantas veces lo ha hecho en la piscina.

John Alexánder Morales Rodríguez es un joven de 29 años. Es cuadrapléjico y se moviliza en una silla de ruedas desde los 18. Es campeón paralímpico de natación en Colombia. También, tecnólogo en análisis y desarrollo de sistemas de información del Sena y bioingeniero de la Universidad Santiago de Cali. Su vida, a pesar de las limitaciones, parece ir en tercera dimensión. Como su impresora.

El 2 de agosto del 2009, John Alexánder se lanzó desde una roca en el río Pance para realizar un clavado, pero un mal cálculo le ocasionó una desgracia. El joven se fracturó la quinta vértebra cervical y jamás pudo volver a mover sus piernas.

Un mes y medio estuvo recluido en una camilla de la Fundación Clínica Valle del Lili, hasta que los médicos les dijeron a sus padres, Gerardo Morales y Rosa Edith Rodríguez, que se lo llevara a casa, bajo un pronóstico totalmente desalentador.

“Ha sido lo más duro de mi vida. Verte bien siempre y de un día para otro darte cuenta de que no puedes volver a caminar. Difícil. Muy difícil. Pero la fe te hace fuerte y pensé que si no había muerto en ese accidente, era porque había algún propósito para mí, algo pendiente”, dice John Alexánder del otro lado de la línea telefónica, desde el confinamiento de su casa, en Cali.

Y ese propósito llegó pronto. Cuando sucedió el accidente, John Alexánder ya tenía en su cuarto el cartón de tecnólogo en sistemas del Sena y quiso luego, sin importar su nueva condición en silla de ruedas, extender su formación académica. La bioingeniería —una disciplina que aplica conceptos y métodos físico-matemáticos al servicio de la salud— apareció en su vida como una premonición. Se matriculó, entonces, en la Universidad Santiago de Cali, y pronto pudo poner otro cartón en su habitación.

“Lo que aprendí en el Sena y en la Santiago se convirtieron en un buen complemento en mi carrera profesional y sentí que esa era la formación que quería tener para ayudar a personas que viven en las mismas condiciones mías”, dice con el pleno convencimiento de su elección.

Fundamentado en su experiencia propia, John Alexánder afirma que “en Colombia la tecnología para la rehabilitación de pacientes como yo está en pañales y hay que buscar siempre la manera de ayudar a las personas con limitaciones físicas”.

A esas dos dimensiones que ya había adquirido el inquieto muchacho, le sumó otra. El deporte. Él no ha hecho seguramente esa reflexión, pero si quisiera resumir su vida en una metáfora, podría decir que John Alexánder Morales Rodríguez es un hombre 3D. Como su impresora.

A la par con sus estudios de bioingeniería, el hijo de Gerardo y Rosa Edith —un profesor de la Universidad Obrera y un ama de casa— se sumergió en el mundo de la natación. Los médicos le habían dicho que sumara a sus arduas terapias de rehabilitación ejercicios en el agua. Y la fuerza de sus brazos, robustos de mover todo el día su silla de ruedas, algún beneficio podría traerle también en la piscina.

John Alexánder nació el 24 de marzo de 1991. Es Aries. Y dicen los astros de este signo del fuego del zodiaco que sus hijos “son pasionales y enérgicos, siempre dispuestos a encarar todos sus proyectos con la máxima entrega. Aventureros, entusiastas y grandes líderes, los Aries no temen asumir retos y dar la cara con tal de alcanzar las metas que se trazan”.

Pronto, el bioingeniero de la Santiago ya se movía con facilidad en el agua. La potencia de sus brazos, que jalan fluidamente sus 82 kilogramos y su metro con 73 centímetros de estatura, supera la de muchos de sus rivales. Tanto, que ha sido campeón de varios abiertos en Cali y Barranquilla. Tanto, que se colgó dos medallas de oro en los 50 y 100 metros libres en los Juegos Paranacionales del 2019 en Cartagena.

Tanto, que los cazatalentos de la Gobernación lo ‘pescaron’ para el programa Valle Oro Puro, que apoya a los deportistas de la región. Y ahí lo llevan.

Su otra pasión

Pero hace dos meses, por cuenta del confinamiento al que estamos obligados los colombianos debido a la pandemia del coronavirus, las piscinas no lo ven. Y desde entonces se la pasa sentado frente a su impresora, la 3D.

Junto con el ingeniero mecatrónico Esteban Satizábal sintieron que no podían quedarse de brazos cruzados en medio de la pandemia. Y menos, cuando escucharon en la radio y leyeron en la prensa que el coronavirus tenía en emergencia a la ciudad, sobre todo al personal médico, no solo por la atención a los pacientes contagiados, sino porque no estaban prestando sus servicios adecuadamente por la falta de elementos de protección.

Esteban, entonces, diseñó una careta. Con recursos propios, él y John Alexánder compraron plástico biocompatible con el cuerpo humano y cordones elásticos con los que fabricaron las primeras máscaras, esenciales en la tarea diaria de los médicos.

“Es increíble, los médicos son los que están en la primera línea de combate contra el virus y no tienen elementos propicios para su protección. Con Esteban nos pusimos a imprimir diariamente las caretas y ya superamos las 3000”, cuenta John Alexánder.

Cuando las máscaras empezaron a circular en las clínicas y hospitales, y los nombres de John Alexánder y su ‘socio’ también se volvieron ‘virales’, varias personas se sumaron a la causa y donaron los materiales para fabricar las caretas. La impresora 3D no paraba de trabajar día y noche.

Y su producido, totalmente en calidad de donación, pronto fue a parar a las manos de los médicos del Hospital Universitario del Valle, el Hospital de Jamundí y las instituciones de salud del Distrito de Aguablanca.

“¿Qué ganamos? Mucho. La satisfacción de ayudar a la ciudad en medio de una pandemia. Eso vale más que el dinero”, sentencia John Alexánder.

Hoy, anhela estar de nuevo en el agua. Mira con un dejo de nostalgia sus medallas de los Paranacionales. Entrena por zoom —esa herramienta que también se ‘viralizó’ en el mundo entero— con sus profesores de natación, como simulando estar en una piscina. Y cuando sale a la superficie de sus añoranzas, recuerda que hay que imprimir más caretas. El Covid-19 no da tregua.

Datos

John Alexánder Morales Rodríguez nació el 24 de marzo de 1991.
Es tecnólogo en análisis y desarrollo de sistemas de información del Sena.

También, es bioingeniero de la Universidad Santiago de Cali.

Es deportista Valle Oro Puro, lo que significa que recibe apoyo formativo de la Gobernación para competir por el departamento.

Participó en los pasados Juegos Paranacionales de Cartagena 2019, donde ganó dos medallas de oro, una de plata y otra de bronce.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS