El laberinto de Nairo Quintana en el Tour de Francia

El laberinto de Nairo Quintana en el Tour de Francia

Julio 20, 2018 - 07:12 p.m. Por:
Agencia EFE - El País
nairo quintana ciclismo

Nairo Quintana, ciclista colombiano del Movistar.

EFE- El País

Cuando los líderes deben entrar en acción en una gran prueba por etapas y las excusas hacen acto de aparición son signo inequívoco de que algo no está funcionando correctamente. Nairo Quintana parece haber entrado en esa dinámica por segundo año consecutivo en el Tour de Francia.

El camino del líder colombiano desde su llegada a Movistar en 2012 aparecía diáfano en lontananza y, salvo los obstáculos naturales, con el maillot amarillo de la Grande Boucle como desenlace natural.

Sin embargo, desde su participación en 2017 en esta prueba su trayectoria se ha introducido en un complejo laberinto en el que, al menos de momento, no es capaz de encontrar el camino que le permita retomar ese sendero.

Con once participaciones en grandes vueltas desde su llegada a Movistar, salvo la primera que se saldó con una discreta trigésima sexta posición en la Vuelta a España y el abandono en esta misma prueba en 2014 tras dos duras caídas en Borja (Zaragoza) y Pamplona, el resto hasta el pasado Tour 2017 el resto eran dos triunfos, una Vuelta y un Giro, tres segundos puestos, un tercero y un cuarto.

En el cuarto Tour victorioso de Chris Froome, el de Boyacá no pudo pasar de una más que discreta duodécima posición y lo atribuyó a una mala recuperación tras su participación un mes antes en el Giro de Italia, en el que finalizó segundo tras el holandés Tom Dumoulin (Sunweb).

En el actual Tour ya empezó con mal pie en la primera etapa, en la que sufrió una caída a 4 kilómetros de la llegada en Fontenay le Comte en la que se dejó 1:15 con los primeros clasificados. El pavés de Roubaix lo salvó con solvencia, lo que animaba a pensar una buena actuación en la trilogía alpina, aunque llegaba con algo más de dos minutos de retraso (2:07) con respecto al ahora líder.

Le Grand Bornand, La Rosiere y Alpe d'Huez invitaban a pensar en la entrada en acción a su mejor nivel del colombiano, sin embargo pasó justo todo lo contrario y en las dos segundas terminó perdiendo cada día tiempo.

Entre el final de etapa en Le Grand Bornand y la de Alpe d'Huez, el colombiano se ha terminado dejando por el camino 2:06 y contabiliza ya un retraso con respecto al líder, el galés Geraint Thomas (Sky) y ubicado en la novena posición, mejorada en un puesto tras el inesperado abandono del italiano Vincenzo Nibali (Bahrain Merida).

"Aunque he perdido unos segundos (59), espero que no sean definitivos para poder seguir intentándolo en las próximas etapas", apuntaba nada más cruzar la línea de meta en La Rosiere. Las excusas aparecieron al acabar en el mito alpino de Alpe d'Huez, en esta ocasión en forma de "golpe de calor".

En 2016, cuando subió al tercer cajón del podio para acompañar a Chris Froome y el francés Romain Bardet, el recurso para explicar su imposibilidad de pelear por el maillot amarillo, una prenda que a pesar de sus buenos resultados todavía no ha estado sobre sus espaldas, fue el de la alergia.

Es probable que su irrupción en 2013 con el segundo puesto en el Tour y sus posteriores victorias en el Giro y la Vuelta, aunque esta última ayudada por un golpe táctico sobresaliente, le hicieran incrementar su nivel de presión en busca de lo único que todavía no ha conseguido, vestir de amarillo en el podio final de París.

Tampoco ha ayudado mucho el que su equipo haya tenido que hacer equilibrios sobre la cuerda floja para justificar la presencia de tres líderes en la línea de salida de la Isla de Noirmoutier.

Para el director de Movistar, Eusebio Unzue, que este año le ha dado total y absoluta libertad para preparar la carrera en su tierra, donde incluso contó con apoyo técnico del equipo, no existe una explicación clara porque las referencias que tenían de la pasada Vuelta a Suiza, en la que muchos de los aspirantes también han ultimado su preparación eran "muy buenas".

Unzue ha apuntado que los Alpes han sido "una oportunidad desaprovechada" en los que lejos de reducir las diferencias con los primeros clasificados "han aumentado".

Ahora el objetivo, tras la etapa de transición en Valence es que su ciclista recupere el tono que tuvo hace tres semanas y ver si puede empezar a remontar.

Oportunidades no le van a faltar al de Boyacá con la llegada de las siempre duras etapas por el macizo central, este fin de semana, y las tres que circularán por los Pirineos, tras la jornada de descanso el lunes, para ver hasta donde es capaz de llegar.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad