“Voy a gobernar sin odios y sin estigmatizaciones”: Iván Duque

Gracias por hacer parte de El País.

Queremos que sigas disfrutando de los mejores contenidos.

¿Aún no tienes suscripción digital con El País?

Suscríbete aquí

¿Ya eres un suscriptor digital de El País?

INICIA SESIÓN

Escuchar este artículo

“Voy a gobernar sin odios y sin estigmatizaciones”: Iván Duque

Junio 10, 2018 - 07:50 a.m. Por:
Redacción de El País 
Candidato Iván Duque

Iván Duque, candidato presidencial del Centro Democrático.

Bernardo Peña / El País

Pese a que Iván Duque Márquez ganó la primera vuelta con una amplia diferencia sobre Gustavo Petro, con quien se enfrentará en el balotaje definitivo a la Presidencia de la República el próximo 17 de junio, al candidato del Centro Democrático se le nota tranquilo y sin triunfalismos.

Duque, quien el viernes estuvo en Cali, asegura que “el peor error que se cometió en este país fue habernos fracturado entre amigos y enemigos de la paz”, por eso señala que su tarea es construir un país para todos.
El candidato del Centro Democrático asevera además, que pese a los respaldos políticos que ha recibido, no ha hecho tratos burocráticos para entregar puestos.

También dijo que pondrá su empeño en sacar adelante la doble calzada a Buenaventura, apoyar el MÍO y contribuir en acciones para combatir la inseguridad en Cali.

Al pasar a la segunda vuelta se percibe como un cambio en su discurso, especialmente en el tema de la paz, donde ahora expresa una posición un poco más moderada respecto a los acuerdos, ¿eso lo hizo por estrategia para atraer a otros votantes o por las adhesiones que ha recibido?

Mi discurso no ha cambiado, es el mismo. Yo, a diferencia de otros, soy el mismo en la primera vuelta y en la segunda. Nunca he pensado en destruir los acuerdos, ni hacerlos trizas. Lo que he dicho es que de los acuerdos hay que preservar las cosas que le sirven al país, principalmente la desmovilización, el desarme y la reinserción de la base guerrillera y garantizarles un tránsito exitoso hacia la reconciliación.

He dicho que hay que hacer modificaciones en las cosas que están saliendo mal. Pensar que el narcotráfico no puede seguir siendo un delito conexo al delito político y por ende amnistiable, que la erradicación y la sustitución sean obligatorias, pero también con el desarrollo alternativo, que las armas y el dinero escondidos impliquen que va a haber una sanción para quienes engañaron a las víctimas y al país, y que tengamos un fundamento y es que dentro de la vigencia de una justicia transicional, cuando se reafirmen las condenas por crímenes de lesa humanidad estas deben ser incompatibles con la representación política y quienes están en el Congreso tendrán que ser sustituidos por otras personas sin esos delitos a cuestas.

Por lo que dice, el Acuerdo con las Farc es un hecho irreversible que por supuesto requerirá ajustes...

Colombia debe celebrar que haya menos fusiles destinados al crimen, que hay una desmovilización de un número importante de ciudadanos, eso lo he dicho siempre. Aquí lo que se trata no es de destruir los acuerdos sino lograr un gran acuerdo nacional para modificar aquellas cosas que nos unan. El peor error que se ha cometido en Colombia en los últimos años fue habernos fracturado entre amigos y enemigos de la paz porque todos queremos la paz, y lo que he dicho es que quiero convocar a un gran acuerdo nacional para hacer esas modificaciones y que estas nos den una paz donde todos quepamos, que sea una paz sostenible, creíble, cimentada en la justicia.

Hay una postura muy fuerte de un sector del Centro Democrático sobre los acuerdos, ¿cómo van a tratar de equilibrar eso con las adhesiones que ha tenido de otros partidos que apoyaron la paz?

Yo gané la nominación en el Centro Democrático con mis banderas, con mi programa, consultando a la base y a la ciudadanía, después nos sometimos a consulta abierta y con nuestro programa logramos la victoria, lo enriquecimos con las propuestas de Marta Lucía Ramírez.

Hay muchas personas que nos han expresado su apoyo en distintos sectores, de distintas orientaciones y lo hacen sobre la base de nuestro programa de gobierno, concentrados en las cosas que nos unen y no en las que nos diferencian, y donde tengamos diferencias de fondo, las mismas se ventilarán en el Congreso de la República y también en la Corte Constitucional. Seguimos invitando a los colombianos a construir sobre las cosas que tenemos en común y no solo sobre las que nos diferencian. No podemos seguir creyendo que lo único que nos forma discusión es el Acuerdo con las Farc, Colombia es mucho más que el Acuerdo, Colombia es cómo vamos a recuperar la economía, mejorar la seguridad ciudadana, la educación, la salud, cómo vamos a hacer una política rural que nos permita expandir la clase media rural y derrotar la pobreza.

Después de la primera vuelta han llegado a su campaña muchos dirigentes políticos y movimientos, casi todos del establecimiento, y eso ha dado a entender que usted puede ser más de lo mismo...

Todo lo contrario, lo que estamos demostrando es que somos capaces de unir no solamente a sectores políticos, sino a distintos sectores de la vía nacional, lo que Jorge Eliécer Gaitán llamaba el país nacional.

Nos han respaldado movimientos independientes, aquí han llegado personas como Jorge Mario Eastman que es independiente, Angelino Garzón, el Partido Mira, Colombia Justa Libres, movimientos por firmas como el de Marta Lucía, hay una base conservadora que después se tradujo en un respaldo del partido. Hay un sector importante de la base Liberal que me ha respaldado y que llevó a que la dirigencia del partido lo hiciera, porque yo también tengo orígenes liberales y se identifican conmigo. Pero yo soy claro y tajante: con absolutamente nadie tengo acuerdos ni de repartir puestos, ministerios ni de burocracia. Tengo claro que voy a llegar a la Presidencia y cuésteme lo que me cueste le voy a quitar a los caciques políticos las entidades públicas que sienten que están escrituradas a su nombre y que son la caja menor de sus aspiraciones políticas.

Y voy a comprometerme con un gabinete que represente, primero, las regiones del país; segundo, una nueva generación; tercero, ojalá la mitad puedan ser mujeres, y cuarto, que sea un gabinete con una gran solvencia ética y profesional en cada una de las áreas y pensando que sea para los 4 años y no un gabinete de ministros ‘Chispita mariposa’ como los que hemos tenido en los últimos años.

¿El Valle tendría representación?

Deseo que la tenga.

¿Esos respaldos de sectores políticos reconocidos por la mermelada o por la repartición de cargos, no lo compromete demasiado?

Cero, porque el que me apoya sabe que aquí va a haber cero mermelada, sabe que vamos a ser implacables con la corrupción, que no vamos a estar en triqui trueques de votos a cambio de nombramientos o de contrataciones. Esas son las reglas de juego, aquí no se recibe ningún tipo de personas que vengan a proponernos acuerdos burocráticos y clientelares, lo que aquí hay son respaldos a un programa de gobierno.
Hay muchas personas que dicen que somos polarizadores, pero cuando somos capaces de integrar, dicen que fue que llegaron por aportes burocráticos. No, yo sigo trabajando por la unión de este país.

El otro candidato trata de decir que aquí está la corrupción para posicionarse, aquí estamos listos a hacer esos cambios en la política tradicional, pero yo pregunto: él recibe el apoyo del partido de las Farc, ¿y acaso reclutar niños, narcotraficar, sembrar minas antipersonales no es corrupción? y que sepa ninguno de los líderes de ese partido se ha arrepentido de lo que hicieron, ni ha reparado a las víctimas, ni han dicho la verdad, ni se han presentado a la justicia. Entonces, creo que quién debe mirarse hacia adentro es él. Nos cuestiona, pero se alía con el partido que utilizó Samuel Moreno para saquear Bogotá, aquí lo que está claro son las diferencias.

Uno de los grandes problemas y preocupaciones es la corrupción, ¿cuál es su estrategia para combatirla y garantizar que tendrá un gobierno de manos limpias?

El liderazgo empieza desde la cabeza del Estado y con el Presidente. Voy a liderar personalmente la lucha contra la corrupción. Debemos empoderar a la ciudadanía para denunciar y que los corruptos sepan que toda la sociedad los está mirando. Aplicaremos la extinción de dominio exprés, perseguiremos hasta el último peso del patrimonio del corrupto, acabaremos con la vagabundería de la casa por cárcel y la reducción de penas. Que tengamos un presupuesto con cero mermelada, con todas las partidas abiertas a la evaluación y al escrutinio de la ciudadanía y que tomemos decisiones como que las empresas que corrompen funcionarios no podrán volver a contratar con el Estado. Que también le digamos al país que vamos a ser cada vez más transparentes y más rigurosos en que los nombramientos en cabeza de las entidades públicas van a obedecer a criterios objetivos y a preparación, antes que cualquier tipo de representación política.

Ya se aprobó la consulta anticorrupción, ¿qué opinión le merece el que se haga cuando cinco de los siete puntos ya están legislados, ya tienen su normatividad, y esta costaría $300.000 millones?

Es una oportunidad para revestir de legitimidad y darle una especie de mandato ciudadano a la lucha contra la corrupción. Espero ser el presidente que la convoque y que implemente cada esos puntos, más nuestra agenda anticorrupción.

¿Cómo va a hacer para tomar distancia de tantos odios y revanchismos que rodean al expresidente Álvaro Uribe para que, de ganar, eso no interfiera en su gobierno?

Mensajes claros: yo no voy a gobernar con espejo retrovisor sino mirando hacia delante. No vengo a cobrar venganza ni a perseguir a nadie, vengo a unir el país. Queremos es un gobierno de una nueva generación, pensando en el futuro de Colombia. Este es el momento donde tenemos que derrotar la polarización, en la democracia siempre habrá puntos de divergencia, tendremos que manejar las divergencias en los canales institucionales, pero esta tiene que ser la oportunidad del gran pacto por Colombia y voy a promoverlo, es una agenda de reformas donde está la fiscal, a la salud, a la educación, a la justicia, la pensional y las institucionales para derrotar la corrupción.

En caso de que gane, va a recibir un país dividido, enfrentado, y frente a eso su lema es que este es un país para todos, ¿cómo piensa empezar a hacer esa unión que propone?

Empezando por el ejemplo, yo me he sometido a todos los debates durante año y medio. He ido a todos los gremiales, a la gran mayoría donde me han invitado, además fui a todos los televisados en el país y en todos mostré la forma cómo quiero gobernar, sin odios, sin ataques personales, sin estigmatizaciones sino defendiendo mis ideas con claridad, con contundencia, con firmeza y así voy a gobernar a Colombia, con una gran capacidad de escuchar, de convocar sin dejarme provocar por nadie, porque aquí no nos podemos dejar llevar por odios. Por eso en esta contienda, a diferencia de los que promueven el odio de clases, estamos promoviendo la concordia, la esperanza. A nosotros nos une mucho más la esperanza que el odio, nos une mucho más el optimismo que esas estigmatizaciones, nos unen mucho más las libertades económicas que las expropiaciones, y así pienso gobernar.

Cómo recibió la posición de Sergio Fajardo y Humberto De la Calle de irse por el voto en blanco?

Con respeto. Yo respeto esa expresión en la democracia y sigo recorriendo las calles, invitando a todos los colombianos a que respaldan mi aspiración, pero siempre con respeto.

Se reunió con los magistrados de la Corte Constitucional que estaban Inquietos por su propuesta de crear una corte única, ¿Cómo fue ese encuentro?

Ellos no estaban inquietos ni yo tampoco. Yo he planteado aspectos muy puntuales, que tengamos una política de talento en la rama para seleccionar a los mejores estudiantes de las facultades de derecho. Que nadie pueda llegar a ser magistrado sin haber estado por lo menos 5 años en la rama, que tengamos primeras y segundas instancias fuertes, el expediente electrónico, la gerencia de circuitos judiciales, ese es el corazón de nuestra reforma. Nunca he dicho que voy a llegar a revocar magistrados ni a tumbar las cortes. Quiero es formar un gran consenso con las altas cortes y las fuerzas políticas para que podamos hacer una reforma a la justicia creíble, que resuelva inquietudes ciudadanas de corto, mediano y largo plazo.

¿Qué opina de la percepción de que el protagonista de esta campaña electoral ha sido el miedo?

Para nada, al contrario. La nuestra ha sido la esperanza, la ciudadanía puede ver todas las piezas publicitarias nuestras, nunca he agraviado a nadie.

¿Pero cree que el 17 de junio hay gente que va a ir a votar con miedo?

Como todo, hay gente que va ir a votar por amor, otra por convicción, por ideología, la gente vota por muchas cosas. A mí me llama la atención que gente que no me conoce, dice que el voto contra mí es un anti algo, yo no hago política anti nada, yo hago política es por Colombia, y claro, hay una dicotomía entre dos modelos, entre el de las expropiaciones, de las libertades económicas, el autoritario que se manejan según el estado de ánimo del gobernante y los que somos respetuosos de las instituciones y la democracia; entre los que fomentan el odio de clases y los que queremos la concordia entre trabajadores y empleadores, entre los que quieren fracturar a la sociedad con maniqueísmo y los que queremos unir a Colombia pensando en el futuro.

El ciudadano tendrá que evaluar esa dicotomía. Lo que nos interesa es mostrar que el otro modelo, que es el que gobernó mal a Bogotá, el que fue apologista del chavismo y del Socialismo del Siglo XXI y de la dictadura de Maduro, y que ahora sale a cuestionarme como si yo fuera un dictador, esas son las ambivalencias que la ciudadanía no va a premiar, la gente va a buscar la coherencia. Yo he mostrado coherencia, congruencia, competencia y un gran compromiso por el pueblo colombiano, yo no estoy pensando gobernar para unos pocos, yo quiero gobernar para todos.

¿Qué puede espera el Valle de usted si llega a la Presidencia?

Tengo una gran obsesión: impulsar el corredor Puerto Carreño-Buenaventura que es una de los grandes rutas estratégicas para el desarrollo de Colombia y el Valle del Cauca. La carretera de Buga-Buenaventura tiene que cristalizarse, el tren del Pacífico es un proyecto que tenemos que rescatar y sacar adelante por el bien de la competitividad del país. El tren de cercanías para conectar a Cali con el resto de municipios es fundamental por la calidad de vida de muchas personas que se tienen que desplazar a trabajar a la capital. En temas puntuales hay que apoyar el proyecto del Jarillón para evitar una tragedia. Revisar que está pasando con el sistema de transporte masivo comprometiendo su sostenibilidad financiera y las troncales para mover más ciudadanos. Es clave el impulso del departamento en su vocación industrial y agroindustrial, que hace parte de nuestros lineamientos económicos. Quiero ver un Valle pujante, creciente, que derrote la pobreza y expanda la clase media y que se sienta orgulloso de diversificar su capacidad productiva.

Una de las grandes preocupaciones del ciudadano de a pie es la seguridad y en Cali tenemos una de las más altas tasa de homicidios, ¿qué se puede esperar, en caso de ser elegido, en ese tema?

Primero, nosotros necesitamos ver cómo está organizada la Fuerza Pública y cómo está asignado el número de policías zona cuadrante. Segundo, la denuncia electrónica que es fundamental para georreferenciar el delito, dónde se presenta, con qué arma, con qué frecuencia, y eso permite que la Fuerza Pública pueda trabajar.
Tercero, la cooperación ciudadana con la Fuerza Pública para infiltrar el crimen organizado y desmantelar sus estructuras. Esa agenda integral nos permitiría ser más eficaces y voy a trabajar con el Alcalde de Cali para que podamos quebrar ese crecimiento exponencial a muchos crímenes.

¿Qué le podría pasar a Colombia si usted pierde y Petro gana?

No me voy a poner a leer bolas de cristal porque no las tengo, pero sí creo que el país, los mercados, los empresarios son muy conscientes de cuál es el modelo que le conviene y el que no les conviene. El modelo que les conviene es el que estamos planteando: libertades económicas, de no expropiación, no estigmatizaciones, de no estar cambiando la regulación por el estado de ánimo del gobernante y, sin duda, el otro modelo genera mucha preocupación y se podría ver reflejado en la inversión, en la desconfianza, en la salida masiva de capitales del país.

La zona Pacífica es la demostración de lo que está pasando en Colombia: un abandono crónico, ausencia de Estado y un espacio ocupado por el narcotráfico, ¿cómo resolver ese problema?

Este gobierno ha mirado con desdén, con lejanía al Pacifico. Hay que ponerse la camiseta por el Pacífico como región integral y necesitamos recuperar la autoridad. Espero en la primera semana de gobierno estar en Tumaco, reunirme con comandantes de las fuerzas y darles instrucciones de que necesitamos con velocidad capturar a alias Guacho, no vamos a dejar que ningún criminal se apodere de ninguna región y se convierta además en el socio de los carteles de Sinaloa y otros mexicanos. Vamos a actuar. La gente pide en el Pacífico y en el suroccidente oportunidades. Tumaco tiene que derrotar la coca y lo tiene que hacer con una sustitución y con un desarrollo alternativo. Hay que devolverle un puerto pesquero eficaz, abrir oportunidades desde el ecoturismo y del turismo sostenible, además una diversificación productiva en esa zona y eso lo quiero liderar

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad