¿Se marchita la Alianza Verde en el Valle pese a su florecer en las urnas?

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¿Se marchita la Alianza Verde en el Valle pese a su florecer en las urnas?

Septiembre 09, 2018 - 07:55 a.m. Por:
Olga Lucía Criollo / reportera de El País 
Alianza Verde

La Alianza Verde nació en 2013, de la fusión entre los Progresistas, de Petro y sus aliados, y el Partido Verde.

Colprensa

Durante el 2018, el Partido Alianza Verde ha vivido una verdadera luna de miel con las urnas en la capital del Valle del Cauca.

En marzo, sacó una curul para la Cámara de Representantes, con 32.000 votos. En mayo le dio el triunfo local a Sergio Fajardo en la primera vuelta de las presidenciales con 283.146 votos, y para la segunda vuelta, en junio, contribuyó con los 446.477 votos que le dieron a Gustavo Petro el primer lugar en la ciudad. Para completar, el 26 de agosto 600.000 caleños respaldaron en las urnas la Consulta Anticorrupción liderada por ese partido.

Un palmarés que sin duda lo ubica en la primera línea del partidor para las elecciones regionales del próximo año.

Sin embargo, las divisiones existentes en el interior del partido amenazan con desteñir el verdor de un triunfo que llena de orgullo a sus militantes.

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Es así como, según observadores políticos, hay al menos dos franjas claramente definidas y en abierta oposición, que están lideradas por el exalcalde Jorge Iván Ospina y el exconcejal Michel Maya, quien como resultado de esa confrontación el pasado 25 de julio -en voz baja para no afectar la Consulta Anticorrupción- renunció a la colectividad que ayudara a crear en la ciudad nueve años atrás.

“No quise correr el riesgo de que Ospina manipulara la situación, como lo hizo en el 2015, cuando el partido finalmente me entregó el aval, pero sacó una resolución ilegal para auto- rizar la doble militancia y poder hacerle campaña tranquilo a Angelino Garzón junto con Roy Barreras y Dilian Francisca Toro”, le dijo Maya hace unos días a El País y lo ratificó el viernes: “Tengo que reconocer que perdí la pelea”.

¿Cuál pelea?

Aunque tanto dentro del grupo político como desde afuera algunos consideran que quien obtuvo 25.000 votos en la última campaña a la Alcaldía se anticipó al salirse de las toldas verdes, está claro que la animadversión que hoy se respira en una parte importante de las bases locales de esa colectividad no es solo contra el excalde sino también contra lo que él representa como presidente nacional de la Alianza Verde.

Entonces la historia viaja a Bogotá y se detiene en un nombre: Carlos Ramón González, un cuestionado exmilitante del M-19 que, tras su paso por los extintos Alianza Democrática M-19 y Partido Verde Opción Centro, ahora es “dueño y señor del Partido Verde”, según dice alguien que ha estado cerca del grupo político desde sus inicios.

“El Partido Verde lo maneja un grupo de exM-19 poco conocido entre la opinión pública. Creo la falta de democracia y de apertura (además de transparencia) es parte de su problema. Una cosa son las figuras políticamente visibles y otra los dueños de la firma, léase chequera y avales”, agrega.

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Para esta fuente y algunos militantes, los cuestionamientos éticos que se le han hecho a González, por ejemplo, por quien fuera la Secretaria de Gobierno de Antanas Mockus en su Alcaldía, representan una gran paradoja al interior de la fuerza política que a nivel nacional más enarbola la lucha contra la corrupción.

Y en ese marco de amistad, poder y de acusaciones sobre malos manejos de recursos es que muchos enmarcan el arribo de Ospina al partido para asegurar que “él no es un verde verde”, como quedó en evidencia durante la primera vuelta presidencial, cuando fue acusado de no “jugársela” por la carta del partido, Sergio Fajardo, sino de mirar hacia la candidatura de Gustavo Petro.

También explica, según Maya, por qué líderes como la exsenadora Claudia López no asumen una actitud más cuestionadora frente a las directivas de la colectividad, incluida la presidencia.

“Es la tapa de la incoherencia. Yo quiero mucho a Claudia, la apoyé, pero ella se ha hecho la loca todo el tiempo con lo de Ospina. Nos dejó solos en el partido en la pelea con él y lo entiendo porque ella va para la Alcaldía de Bogotá y necesita el apoyo del petrismo y si el costo de eso es que en Cali el candidato sea Jorge Iván, entonces está bien, pero ya no estoy en el Verde y la única posibilidad de volver al Verde es que Jorge Iván salga de él”.

Ni uno ni otro

“Él tiene amigos del M-19, que es el origen de este partido, pero del año pasado a este el partido es diferente: es una bancada nueva, gente más joven, más de centro, aunque él también tiene unas bases que ha ido recogiendo. Yo creo que acá hay unas diferencias normales y creo que esa discusión debe darse dentro del partido”, dice Duvalier Sánchez, fundador de La Política de la Felicidad, movimiento que se sumó a los Verdes, bajándole el tono al poder que el exacalde puede tener hoy en el partido, pero también exteriorizando su desacuerdo con la salida de Maya.

Y con él coincide la representante a la Cámara Catalina Ortiz: “Esto no es entre Michel y Jorge Iván Ospina, porque este partido siempre ha sido de tendencias. La de Compromiso Ciudadano y Fajardo, si bien a veces juega con Michel, no es de Michel. Y el ala de Ana Cristina Paz, si bien chiquita, tampoco es de Jorge Iván. Entonces, reducirlo a esa pelea es no ver toda la dimensión del lío en el que está el Verde”.

Y precisa: “Lo que digo es que un partido que se precia de ser democrático, incluyente, de varias tendencias no debería, como está ocurriendo, tener ungido como candidato a la Alcaldía a una sola persona, que es Jorge Iván. Creo que hay que hablar de qué jóvenes están aspirando y de qué mujeres están en la baraja y si al final de un proceso democrático y participativo decidimos que el candidato es Ospina, así será”.

Otras voces coinciden con ella en que no está bien visto que el presidente del partido ya esté haciendo campaña a la Alcaldía “sin que haya habido ningún proceso ni una discusión acerca de quien lo va a acompañar en sus listas al Concejo”.

Sin embargo, alguien cercano a Ospina aseguró que no es cierto que él hoy sea candidato y sostiene que este tomará una decisión antes de que termine el año y que, pese a las críticas, no tiene ninguna intención de renunciar a la presidencia que la colectividad le entregó hasta dentro de un año, cuando se realizará el congreso nacional.

“Si él toma la decisión de ir por la Alcaldía, sería muy difícil que la dirección nacional de la colectividad le vaya a negar el aval a su presidente”, añade la fuente, que descarta que los tiempos le den ya para renunciar al partido e irse por firmas o en representación de otra fuerza política.

Y contrario a lo que muchos aseguran, plantea que el también exsenador estaría abierto a la posibilidad de conformar una coalición con otro aspirante que tenga opciones reales y genere una alianza programática con el que el Verde apoye. “Ospina no está obsesionado con la Alcaldía, él ya fue alcalde”, dice mientras insiste en que las encuestas internas lo favorecen.

Así las cosas, mientras Mapi Velasco, integrante de Compromiso Ciudadano, que tiene una facción en el partido, ratifica que lo que pasa con los verdes en Cali es reflejo de lo que sucede a nivel nacional, Duvalier Sánchez insiste en que se debe resistir y persistir para que al final se imponga el simbolismo del girasol con el que se quiso borrar la imagen vergonzante del pasado y recoger el inconformismo de quienes quieren una alternativa a la política tradicional.

Otras cartas

Mientras muchos debaten sobre la Alcaldía, Duvalier Sánchez ya puso sus ojos en la Gobernación: “La apuesta es que salgamos con una candidatura fresca para tratar de ir por el poder político que siempre ha estado concentrado en caciques y estructuras tradicionales”.

“Nuestro lugar debe ser el centro, donde podemos construir con la academia y sectores ciudadanos una campaña muy diferente a lo que ofrecen los políticos que creen que la Gobernación les pertenece a punta de puestos y maquinarias”, agrega antes de contar que ya compartió sus aspiraciones con Sergio Fajardo, quien “me djo que es lo que debemos hacer, con seridad, y que hay que arrancar ya”.

Otro nombre que ha salido a flote para la Alcaldía es de Mapi Velasco, quien acaba de regresar a vivir a la ciudad. “Muchos ciudadanos de a pie me han dicho que quieren que yo aspire porque quieren dejar a un lado la polarización y romper con las tradiciones políticas, pero para cualquier decisión creo que deben haber consultas, democracia abierta participativa, pero sí lo estoy pensando, me interesa”, dijo la integrante de Compromiso Ciudadano.

Tendencias

La de Jorge Iván Ospina, que incluye al actual concejal Flower Rojas, y varios directivos locales del partido. Allí estuvo exalcalde de Yumbo, Fernando D. Murgueitio y algunos alinean a la exrepresentante Ana Cristina Paz. Tras su salida, en los Verdes quedan seguidores de Maya, como Nicolás Suárez, que deberá definir si irá al Concejo por el partido o por la lista por firmas que conformará Michel.

Sin tener mucha fuerza en el partido, la curul ubica bien a la represen- tante Catalina Ortiz. A su lado está Duvalier Sánchez, quien sería la cuota del alcalde Maurice Armitage en el Partido Verde.

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