Rodrigo de la Serna revela su papel en la nueva serie 'El Lobista'

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INICIA SESIÓN

Rodrigo de la Serna revela su papel en la nueva serie 'El Lobista' 

Agosto 21, 2018 - 11:50 p.m. Por:
María Camila Cardona / reportera de El País 
El lobista

“El Lobista es un villano y papeles como este no dejan de ser muy suculentos para un actor. Son seres brillantes muy oscuros pero ricos en composición. Un desafío que no pude eludir”.

Especial para El País

Rodrigo de la Serna es un actor y músico argentino. Tiene una amplia trayectoria en series, miniseries, teatro y cine. Creció en el barrio porteño de Belgrano. Desde pequeño se interesó por el teatro, y participaba en las obras de su escuela.

De la Serna fue ganador de un Premio Independent Spirit y nominado al BAFTA por su papel de Alberto Granado en la película Diarios de Motocicleta, y ahora llega con la serie original producida por TNT, ‘El Lobista’, donde Matías Franco (Rodrigo) es considerado como el mejor lobista del rubro, una especie de “gestor de intereses” en favor de particulares, corporaciones y empresas. Su trabajo consiste en interceder, influir y presionar a sus numerosos contactos en el poder con el fin de concretar negocios altamente rentables y lucrativos para sus clientes.

¿Cómo fue interpretar a un lobista, un personaje no muy común en las pantallas?

Matías Franco es de esas personas que son facilitadores de negocios, le gusta estafar. Es un tipo que está acostumbrado al poder y tiene influencias en la parte legislativa, judicial y en general en el mundo empresarial, y usa todos esos contactos para facilitar ciertas cosas. Es alguien al que poder y el dinero le excitan muchísimo.

Su personaje muestra un hombre fuerte, audaz y frío. ¿Cuál considera que es el talón de Aquiles?

Esa debilidad es su parte humana, que la tiene muy oculta. Es casi la piel de un reptil, de un ser que siente con un corazón muy frío, pero en el fondo es humano todavía. De sus puntos más débiles verán algo que le sucede con el hermano, él se siente culpable por algunas situaciones del vínculo con él. Además, se enamora de una mujer que no tiene nada que ver con su mundo, que pertenece a otro ámbito distinto, una mujer fresca y libre. Esto para una persona que opera esos niveles es una fragilidad y una imposibilidad de seguir operando naturalmente.

¿Tomó como referencia alguna serie o personaje para la construcción de este?

He investigado mucho en mi país pero no es muy sencillo ver a estos personajes. Se mueven un poco entre las sombras del poder, esto los hace casi invisible. Así que para la construcción de este no tomé como referencia a nadie, a ninguna serie, ni otros actores. Observé bastante a algunos de estos lobistas a menor escala como en el barrio o en la calle y puse en ellos mi ojo artístico y mi escucha. Además, el guion contó con la asesoría de abogados y profesionales que me permitieron entender de una manera muy definida cómo operan estos personajes.

Siguió los pasos del Che en ‘Diarios de Motocicleta’, hace dos años encarnó al Papa Francisco, y ahora interpreta a un corrupto Lobista. ¿Qué es lo que busca realmente?

Básicamente busco diversidad, la posibilidad de soñar la humanidad desde puntos tan disímiles. He pasado por personajes que han estado en miseria y luego he interpretado al Papa Francisco, es una posibilidad muy hermosa la que me permite la actuación. Puedo lograr aproximarme a lo que compone cada personaje, a su moral, a su psicología. Eso me divierte, me apasiona y no deja de maravillarme.

Estuvo varios años dedicado al cine. ¿Cómo fue volver a la televisión tras seis años de estar ausente?

Fue hermoso volver a trabajar en televisión con este equipo; ya había trabajado la última vez con ellos, que tienen a Daniel Baroni en la cabeza. Con él he tenido mucha afinidad artística. Así que fue como volver a casa a jugar al fútbol con los viejos compañeros.

¿Siente que la serie refleja el escenario político y económico de Latinoamérica?

Si. Hay que aclarar que no es un programa de denuncia, es ficción pero lógicamente no deja de llamar la atención a nuestro contexto. De alguna manera cuestiona el concepto de democracia que está tan tambaleante y decaente en nuestros países. Muestra cómo una persona con agallas, contactos y ambición desmedida puede llegar a influir en la legislatura o en el Congreso; cómo detrás de intereses tan poderosos se termina condicionando la vida de miles de personas. Recuerdo cuando salió la promoción, había en mi país una crisis económica muy fuerte y el afiche era mi cara con agua hasta el cuello casí tapándome la boca y billetes flotando en el agua, fue muy significativo. Y aunque, como dije, no es denuncia, no deja de tener el marco y el contexto de las situaciones que estamos viviendo.

Un toque personal

¿Qué características de su personalidad tiene Matías Franco?

Tiene la voz el y el cuerpo. No me parezco para nada soy un tipo bien hippie, no soy ambicioso. Traté de meterme en la piel de este ser muy bien definido desde el guion. Uno siempre tiene sus ambiciones pero en mi caso están muy calmadas y bajo control, a diferencia de este que es tipo muy alocado. Por suerte no me parezco en nada.

Tiene una parte musical. ¿Cómo influye esta pasión por la música en sus actuaciones?

Yo estudio la guitarra en Argentina desde 18 años. Me enfoqué en los ritmos folclóricos, que en mi país son muchos. En mi casa siempre hubo bastante música, mi madre era demasiado melómana, tenía siempre sonando música de toda índole. Mi expresividad como actor nació por esos años de mi niñez entonces siento que cada persona tiene su rítmica al caminar y su melodía, que tiene sus estructuras armónicas y psicológicas. Cuando canto o interpreto música, también está el Rodrigo actor interpretando textos. Así que van muy de la mano.

Peligroso romance

Aunque la trama se desarrolla con la idea de este frío personaje y sus trucos para quebrar las reglas, se desenvuelve una historia de amor desde el primer episodio.

Los involucrados son Franco De  la Serna y Lourdes Inzillo, una fotógrafa a la que interpreta Julieta Nair Calvo. Entre ellos se produce un cortocircuito en medio de una gran atracción.

Por otro lado, está el personaje de Natalia Campo, una lobista mujer que interpreta Leticia Bredice y que compite con el personaje de De la Serna. Entre ellos no hay romance de forma explícita, pero podría percibirse en una gran tensión sexual expresada en la competencia profesional que mantienen.

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