¿Revolcón social o político?

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¿Revolcón social o político?

Julio 13, 2018 - 11:45 p.m. Por: Eduardo José Victoria Ruiz

A raíz de un reciente artículo sobre las falencias en una estrategia de poder en la región, he escuchado interesantes reflexiones que comparto. ¿Qué nos ha pasado y qué debemos revisar con carácter propositivo?

Las nuevas generaciones perdieron contacto con las bases.  Durante muchas décadas, la relación entre los dueños de las empresas, especialmente las agrícolas y los trabajadores con sus familias eran cercanas. Los ingenios por ejemplo eran un maravilloso crisol de personas de diferente origen y formación que coincidían en el comedor, el comisariato, la capilla, el bus. El mundo giraba alrededor de la producción más que del mercadeo. Las nuevas generaciones por la inseguridad y la globalización se fueron a estudiar lejos y su contacto con las bases se perdió. Su mundo fue el de la conectividad, el marketing, los emprendimientos con personas de todo el mundo, y la fuente primigenia del capital, la empresa productiva y su personal, comenzó a ser ignorada.
Hoy el nombre y las necesidades individuales de los trabajadores son conocidos por la jefa de personal y ya no por los accionistas. Menos la proximidad política; al contrario, un consejo de ese extraño que viene de vez en cuando a la finca puede ser contraproducente.

Las fundaciones empresariales han cambiado su norte. La concepción de las fundaciones desde la óptica de Manuel Carvajal era que estas trabajaran por el entorno y ese vecindario sano contribuiría al mejorestar empresarial. Con los años las fundaciones miran cada vez más hacia el interior de la empresa, a suplir muchas soluciones que son del área de gestión humana y el impacto en el entorno de la empresa se perdió, y con este, la capacidad de confluencias políticas.

Crece la distancia entre los políticos y el empresariado. Vimos reconocidos empresarios que fueron designados para ser gerentes de entidades oficiales y en general lo hicieron bien. Con la elección popular y las financiaciones non-santas el empresariado se alejó de la política y esta quedó en manos de terceros. La solución puede ser el mecenazgo de jóvenes rectos y promisorios con vocación pública. Hay que volver a la política apoyando semilleros de líderes que puedan devolverle la grandeza a esta actividad.

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