¿Qué fue lo que pasó con Yamid Amat?, lo revela Cathy Bekerman

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¿Qué fue lo que pasó con Yamid Amat?, lo revela Cathy Bekerman

Marzo 21, 2018 - 11:45 p. m. Por:
Isabel Peláez R. / Reportera de El País
Cathy Bekerman

Cathy Bekerman, presentadora caleña del Noticiero CM&.

Cortesía para El País

Para la periodista y presentadora caleña Cathy Bekerman haber sentado un precedente sobre la libertad de cultos y el respeto por la diferencia de creencias, ha sido una gran oportunidad. Pero insiste en que todo conflicto debe solucionarse a través del diálogo.

Ella regresó anoche al Noticiero CM&, del Canal Uno, con nuevos proyectos y sueños. Justamente ayer le contó a El País que aceptó las disculpas que Yamid Amat, su jefe, le ofreciera luego de haberle exigido, el pasado 14 de marzo, que se persignara frente a las cámaras y que, de no hacerlo, renunciara, pese a que ella le había explicado que no podía hacerlo por ser judía.

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¿Yamid ya le pidió disculpas personalmente?

Sí, Yamid Amat salió a pedir disculpas anoche y se las acepté. Estuve reunida con todos los directivos del canal, con Yamid y él nuevamente me pidió excusas, me pidió que regresara, me dijo que me quería, que nunca había querido generar esto, que fue un momento de impulso.

"La fe religiosa es un tema que considero personal y que durante toda mi vida periodística he respetado, como lo seguiré haciendo. Como siento que afecté, sin que fuera mi propósito, sus convicciones religiosas,
le presento excusas públicas", 
Yamid Amat,
en su cuenta
de Twitter @YamidAmatCMI

¿Y regresa al noticiero?

Sí, regreso al noticiero ratificando mis creencias, mis costumbres. Aquí lo importante es dejar claro que a la gente no se le pueden vulnerar
los derechos, que debemos seguir siendo consecuentes con nuestras creencias y convicciones, que debemos aceptar las diferencias porque a partir de estas es que se construye y uno se puede retroalimentar en todos los ámbitos de la sociedad.

¿Perdonó a Yamid?


Sé que él no me quería hacer daño y lo perdono. A Yamid Amat siempre le estaré agradecida por todas las oportunidades que me ha dado. Fue un mal incidente, un mal momento, lamentable. Pero siempre de una crisis vienen grandes oportunidades. Todo el país estuvo apoyándome y eso lo agradezco demasiado. Es importante que a veces pasen estas cosas, para que mucha gente despierte y que vea que, mediante el diálogo y la comunicación y con sus creencias propias, uno puede decir, con todo el respeto, “no me parece”.

¿Por qué cree que Yamid actuó así?

A él no le gusta que alguien le diga no, y yo en ese momento le dije que no lo iba a hacer. Y la reacción de él como jefe fue “cómo así que no lo va a hacer. Lo tiene que hacer”, lo cogí en pleno consejo de redacción, alterado, y se le fueron las luces.

¿Cuando él le exigió que se persignara, usted le explicó que su religión judía se lo impedía?

Sí. Yo no me persigno. Respeto mucho el significado de lo que implica la Semana Santa para los católicos, pero los judíos no tenemos nada que ver con esta tradición religiosa.

¿Hubo quienes la criticaron por anteponer sus creencias, además de Yamid?

No, la verdad es que el apoyo de todo el país fue increíble, no me lo esperé, la gente fue muy solidaria conmigo.

¿Y su familia, que es judía, qué le aconsejó sobre lo que debía hacer?

Mi mamá es muy espiritual y me decía “trata de dialogar con tu ‘yo interior’, de estar tranquila, de pensar con cabeza fría”. Mi papá viajó a Bogotá a respaldarme, a decirme “todo va a estar bien, no tienes que preocuparte, hiciste lo correcto, actuaste desde tus convicciones y tus creencias”. Mi familia nunca ha tenido sed de venganza, siempre dialogamos, tratamos de verle a todo el lado positivo. Mis papás, mis tíos, mis primos, mis amigos, mis amigas, mi novio, todo el mundo me apoyó y me aconsejó que no me dejara llevar por la calentura del momento, que pensara con cabeza fría. Y así fue.

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¿Pensó en demandar a Yamid?

Nunca. Pienso que las cosas hay que hacerlas con el corazón y de la mejor manera.

¿Cómo llegó a trabajar con él?

Yo arranqué en Telepacífico donde trabajé durante seis años. Estuve con Caracol y hace un año y medio me llamó Yamid para decirme que me quería tener en la sección ‘1,2,3’, que si estaba dispuesta a irme a trabajar a Bogotá y empecé en CM& el 31 de octubre de 2016. Uno de mis sueños era llegar a Bogotá y Yamid Amat fue quien me impulsó, me vine para el ‘1,2,3’ y trabajé en entretenimiento.

Usted es periodista, ¿cómo surgió el sueño de ser presentadora?

Siempre he sido muy meticulosa, me gustaba ir hasta el fondo de las situaciones, investigar. Era medio chismosa siendo chiquita, le preguntaba a todo el mundo la vida, y todos decían que iba a ser periodista. Terminé estudiando periodismo en la Universidad Javeriana de Bogotá. Cuando llegué a Cali, en unas vacaciones, me propusieron trabajar en Telepacífico, pero yo me imaginaba que en la parte de producción, audiovisual, jamás pensé estar frente a cámara presentando.

¿Y cómo fue esa primera experiencia como presentadora?


Fue chistosa, ese día estuve tan nerviosa que terminé en la Clínica Valle del Lili con bolsas de suero, del susto de estar al aire. Para que veas que la vida le va dando a uno las cosas, ahí arranqué como presentadora.

¿Antes del episodio con Yamid, había sido discriminada por su raza, creencia o género?


Nunca he sufrido ni de discriminación por ser negra ni por ser judía.

¿Más allá del ‘1,2,3’, hay una nueva meta ahora?

Sí, mi proyecto es enfocarme en las noticias centrales. Y después de una crisis, que yo ya no le llamo crisis sino episodio, vienen grandes cosas y buenos cambios. Soy positiva, pienso que las cosas pasan por algo y que de ahí nacen oportunidades.

¿Ha pensado en un proyecto personal?


Me gustaría tener mi canal y hacer mis videos sobre positivismo y mis ideas sobre la espiritualidad, cómo actuar en momentos de mucha presión, cómo no dejarnos llevar por la rabia, por la ira, mucha gente necesita tratar de sanar tantas heridas en un país donde siempre hemos estado en conflicto. Siento mucho la energía de la gente. Además seguir creciendo profesionalmente en las noticias, me veo más allí que en entretenimiento.

¿Le han sugerido algún look para presentar las noticias, de pronto lucir su cabello alisado?


Siempre se me ha respetado la forma en la que yo quiera lucir. Respeto muchísimo a las mujeres que les encanta el afro, ojalá yo pudiera tenerlo para lucirlo, pero alguna vez cometí la imprudencia de hacerme una queratina y nunca más me volvieron a salir mis crespos. Pero me encanta que cada uno se sienta orgulloso de sus raíces, de su etnia.

¿Qué mensaje les da a quienes, en su trabajo o cualquier otro escenario, les imponen creencias religiosas o de otro tipo?

Que desde el diálogo dejen claras sus creencias, que no entren en peleas ni en discusiones con nadie, que tengan la grandeza de pedir perdón y de perdonar al otro, pero jamás permitan que vulneren sus derechos.

Más íntimo

Su novio la apoya

“El afortunado es un empresario bogotano, Andrés Pinzón Gaviria.
Llevamos nueve meses de relación. Ha sido un apoyo en mi carrera. Se siente orgulloso de mí. No le gustan los medios, sino sus empresas
y sus números”.

De tal padre, tal hija


“Mi papá es empresario y en Cali todos lo conocen por el restaurante que tenemos allí y en Panamá. En Cali trabajaba parejo con él, era una mesera más, tomaba pedidos, lavaba platos, me ponía ‘la 10’”.

“En Cali tengo parte de mi familia y en Panamá otra. Pero estoy feliz en Bogotá, donde cumplo un sueño y tengo a mi novio que me apoya”.

“He recibido llamadas de mucha gente y de periodistas grandes de este país que han admirado mi trabajo y me han dado la fuerza para seguir adelante. He hecho las cosas bien, creo que me he preparado. Telepacífico fue una gran escuela”.

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