¿Por qué reiterar que no se debe consumir bajo los efectos del alcohol?

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¿Por qué reiterar que no se debe consumir bajo los efectos del alcohol?

Febrero 20, 2019 - 02:29 p.m. Por:
 Álvaro Mejía G. / Especial para El País
conductor con bebida

Los conductores deben hacer conciencia sobre el riesgo que representa para sus vidas y las de los pasajeros mezclar la conducción con alcohol.

Foto: Istock / El País

Aunque está prohibido conducir bajo lo efectos del alcohol, hay algunas personas que a veces se ven tentadas a desobedecer y no miden los riesgos que esto implica.

Pese a que las campañas gubernamentales, elevadas multas  y el servicio de conductor elegido han logrado reducir la cantidad de conductores ebrios, todavía quedan muchos automovilistas irresponsables que se creen inmunes a los efectos del trago y se sientan frente al volante de un vehículo estando bajo la peligrosa influencia del alcohol.

En este sentido, vale destacar que el mayor peligro derivado de conducir bajo los efectos del alcohol es precisamente la falsa sensación de sentirse capacitado para ejercer el demandante oficio de conducir un automotor.

Esta aparente sensación de bienestar que perciben los inconscientes conductores, que se atreven a manejar un coche después de haber ingerido licor, es precisamente la que les impide visualizar y racionalizar las múltiples y funestas consecuencias que conlleva el mezclar alcohol con la conducción de un vehículo.

Para entender mejor las graves consecuencias que puede generar el conducir bajo los efectos de bebidas embriagantes basta con mencionar las siguientes y relevantes restricciones físicas derivadas de la ingesta de licor:

- Pérdida de los reflejos y el equilibrio.
- Disminución del campo visual.
- Movimientos torpes y poco precisos.
- Disminución de la resistencia física.
- Fatiga.
- Aumento del tiempo de reacción al frenar o maniobrar el volante, entre otros síntomas.

Como se puede apreciar, cualquiera de las consecuencias fisiológicas arriba reseñadas, que aumentan en proporción a la cantidad de licor ingerido, es suficiente para impedir el buen juicio del conductor y restringir las facultades físicas requeridas para guiar un vehículo de manera segura.

Lo peor de todo es que a estas graves secuelas físicas que imposibilitan la conducción hay que añadirle las de tipo psicológico descritas a continuación:

- Subestima del riesgo que se corre.
- Sentimientos de impaciencia y agresividad.
- Pérdida de la capacidad de atención.
- Dificultad para percibir el color rojo (pares y semáforos) y ajustar el sentido de la vista a la luz y a la oscuridad.
- Apreciación inexacta y equivocada de las distancias.

Por todo lo anterior, lo ideal y recomendado para aquellos conductores que quieren celebrar las fiestas de fin de año sin renunciar al licor y sin correr los múltiples y grandes riesgos derivados de combinar alcohol y conducción es entregar las llaves del auto, solicitar un taxi o el servicio de conductor brindado por las compañías de seguros, bares y restaurantes.

En pocas palabras, entregue las llaves.

Con el consumo de alcohol al volante se pierden facultades para reaccionar en situaciones de riesgo y no se atienden debidamente las señales de tránsito por la reducción de la visión.

Tenga en cuenta

Para disfrutar de unos buenos tragos sin tener que conducir bajo los efectos del alcohol lo recomendado es solicitar a tiempo el servicio de conductor gratuito, incluido en la mayoría de pólizas de seguros vehiculares.

Si no cuenta con este servicio está la alternativa de dejar el auto y tomar un taxi. Aunque resulte costosa y demandante de tiempo, esta acertada decisión lo exonera de un lamentable y evitable accidente.

La canción ‘Decisiones’ de Rubén Blades define perfectamente lo que le pasa a muchos conductores ebrios: Creen que son ‘James Bond’ capaces de conducir como el agente 007 en sus películas.

En la noche y así se tenga prelación de vía en un cruce o semáforo, lo mejor es tomar precauciones asumiendo que puede aparecer de repente un inconsciente conductor ebrio que se ‘come’ su obligatorio pare.

Tenga presente que el alcohol afecta a cada persona de manera diferente. La contextura física, edad, metabolismo y el estado de salud son algunos de los factores que determinan la ‘resistencia’ al alcohol de un ser humano.

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