Los 'extraños' homicidios que las autoridades no han logrado esclarecer en Cali

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Los 'extraños' homicidios que las autoridades no han logrado esclarecer en Cali

Agosto 23, 2018 - 11:50 p.m. Por:
Redacción de El País 
Edificio de donde cayo Valentina Castro

Valentina Castro Rojas, de 23 años, cayó de un quinto piso en el edificio color crema que se muestra en la foto y que está al lado del árbol. Los peritos avanzan con la investigación por la muerte de la joven.

El País

En Cali, en lo corrido del año se han presentado 39 homicidios cuyos móviles están sin establecer. Es decir, que el grupo de investigaciones asignados a cada caso no encontraron, en un primer momento, elementos claros para determinar las razones de la muerte violenta.

De acuerdo con el Observatorio de Seguridad de la ciudad, la cifra representa una reducción de 18 casos, con respecto al mismo lapso del año pasado.


Uno de los recientes hechos en la capital del Valle es la muerte de Valentina Castro Rojas, de 23 años, ocurrida en el barrio El Caney el pasado domingo.

Según las autoridades, la joven cayó desde el quinto piso de un edificio, donde vivía el novio de Valentina y en el cual se encontraban departiendo.

Lea también: Con apoyo de un físico avanza investigación por muerte de joven en El Caney, sur de Cali

En este hecho, que fue calificado preliminarmente como una muerte en extrañas circunstancias, los investigadores trabajan bajo tres hipótesis: que la mujer habría sido asesinada y luego arrojada por la ventana, que habría sido empujada o que se trataría de un suicidio.

Otro de los casos que fue reportado como homicidio por establecer es el de Andrés Felipe Giraldo Sandoval, ocurrido el 16 de abril de este año en la Carrera 5 con Calle 59, en el barrio Salomia, norte de la ciudad.

En ese momento, el reporte de Policía Judicial dejó constancia de que el indiciado de cometer el asesinato estaba por establecer, pues no había sido identificado, pese a que familiares informaron que les habían dicho que el autor de ese homicidio sería una persona cercana a la víctima.

Además, el asesinato estaba siendo esclarecido debido a que los familiares cuando estaban denunciando la desaparición del joven recibieron una llamada donde les decían que Felipe estaba mal herido en una cancha del barrio Salomia y que había sido herido por robarle una motocicleta Yamaha Cripton, pero no había una versión contundente de los hechos.

Sin embargo, como se dejó constancia en el documento, las heridas del joven quedaron “por establecer, no se pudieron determinar, según lo manifestado por el CTI”.

Las escenas donde son hallados los cuerpos sin vida también son confusas en algunos momentos, lo que dificulta que se plantee una hipótesis clara de lo que pudo haber pasado y que llevó a la muerte de una persona.

Por ejemplo, el 12 de diciembre del año pasado, en un apartahotel del barrio Obrero, centro de Cali, fue hallado sin vida Edinson Cuero Agudelo, de 49 años, cuyo cuerpo estaba en el borde de la cama.

“Es de anotar que se encontraron varias botellas de licor vacías y varios envases de bebida Gatorade vacíos. El cuerpo no presenta signos de violencia, según la inspección técnica del CTI”, se lee en el reporte policial levantado en el lugar de los hechos, por lo que esta muerte también quedó por establecer.

Para Jairo Silva, director de Medicina Legal Seccional Cali, en las muertes por establecer los dictámenes se pueden dar luego de los análisis forenses versus las pruebas recolectadas por los investigadores.

“En estas muertas confusas los peritos pueden traer una buena cantidad de pruebas y entonces se empieza a trabajar sobre eso: se hacen pruebas de alcoholemia, de drogas, entre otras. Se agotan todas las posibilidades para poder explicar la versión que se tenga de los hechos”, explica Silva.

Asimismo, en cada muerte violenta, según la Policía, es necesario establecer los autores o partícipes del hecho, también los motivos determinantes para cometer el homicidio, así como las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se ejecutó el crimen.

El coronel Fabián Ospina, subcomandante de la Policía de Cali, dice que se han presentado casos en la capital del Valle donde los cuerpos se encuentran en avanzado estado de descomposición y realmente hasta que no haya un estudio detallado no se puede esclarecer el hecho.

“Este tipo de homicidios, con móviles por establecer, se pueden demorar entre seis meses y un año para definir el por qué se dio dicho asesinato”, afirma Ospina.

Reto para la justicia

Las estadísticas del Observatorio muestran que en las comunas de Cali donde más se han presentado homicidios con móvil por establecer son la 2 (noroeste), la 14 (suroriente) y la 15 (oriente).

Para el secretario de Seguridad y Justicia de Cali, Andrés Villamizar, cuando el homicida es una persona cercana a la víctima, es más fácil resolver los casos porque quedan huellas, llamadas o algo que permita esclarecer el delito lo más pronto.

“Pero cuando se trata de casos donde el homicida es un sicario ya es más complicado porque es una persona que no es nueva en el asunto, que no tiene vínculo con la víctima. No deja muchas pistas”, dice Villamizar.
También pasa que en asesinatos cometidos en el oriente de Cali, como muestra el Observatorio, a la gente le da miedo hablar, porque las estructuras delincuenciales pueden tomar retaliaciones, añade el funcionario.

Ante todo este panorama, una fuente que maneja el tema judicial dice que estos casos son todo un reto para la justicia porque varios se quedan sin resolver.

“En Colombia falta mejorar los mecanismos de investigación. No es posible que algunos homicidios, donde se pensaría que hay suficientes pruebas para condenar a una persona, se deja libre y el crimen en la impunidad”, agrega la fuente.

Homicidios en 2018

Información entregada por el Observatorio de Seguridad muestra que, entre el 1 de enero y el 22 de agosto, hubo en Cali 776 casos, trece muertes violentas menos que 2017.

En lo que va de agosto se han registrado 73 asesinatos en la capital del Valle, nueve casos más que el mismo mes del año pasado.

Los móviles más presentes en los homicidios de este año en Cali son: venganza (25 %), riña (17 %) y microtráfico (16 %).

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