Influencia rusa en Venezuela, ¿una amenaza creciente para Latinoamérica?

Gracias por hacer parte de El País.

Queremos que sigas disfrutando de los mejores contenidos.

¿Aún no tienes suscripción digital con El País?

Suscríbete aquí

¿Ya eres un suscriptor digital de El País?

INICIA SESIÓN

Influencia rusa en Venezuela, ¿una amenaza creciente para Latinoamérica? 

Marzo 31, 2019 - 07:50 a.m. Por:
Kelly Sánchez / Reportera de El País
Avión ruso en Venezuela

Dos aviones de la fuerza aérea rusa aterrizaron en Maiquetía, el principal aeropuerto de Venezuela, con un oficial de defensa ruso y un centenar de soldados.

EFE / El País

Ala tensión que vive la región latinoamericana por cuenta de la crisis que enfrenta Venezuela, se le suma la presencia de militares rusos en el país caribeño, que reavivó el temor de guerra.

El sábado de la semana pasada la comunidad internacional prendió las alarmas después de que dos aeronaves militares de bandera rusa aterrizaron en el aeropuerto internacional de Maiquetía, al norte del país, trayendo a bordo casi un centenar de soldados, encabezados por el general Vasily Tonkoshkurov, director de Movilización del alto mando de las Fuerzas Armadas del país europeo, y 35 toneladas de material no especificado.


Una vez se conoció la noticia, Estados Unidos advirtió que ni su país ni los países regionales permanecerían de brazos cruzados mientras Rusia “exacerba” la tensión en Venezuela.

Rusia ya ha suministrado armas a Venezuela, su mayor comprador en América Latina: tanques, cazas multifuncionales Su-30MK2, helicópteros de combate, sistemas de misiles y de defensa antiaérea.

El episodio fue calificado por el Gobierno Colombiano como “incursión militar en territorio venezolano”, y la Organización de Estados Americanos (OEA) lo tildó de “inadmisible”.

Sin embargo, el Gobierno de Vladímir Putin trató de acallar las críticas, cuando afirmó que “la presencia de especialistas rusos en territorio de Venezuela es regulada por el Acuerdo de Cooperación Técnico-Militar suscrito en mayo de 2001 por los Gobiernos de Rusia y Venezuela” y no constituye una amenaza para la región.

Lea también: "Rusia tiene que salir de Venezuela", advierte Trump

Según expusieron, los militares de Moscú están en el vecino país para labores de manejo y mantenimiento de helicópteros y aviones.

Pero la colaboración militar rusa en este país no es nueva. Las relaciones entre ambas naciones vivieron durante la Presidencia del fallecido Hugo Chávez un relanzamiento en diversas áreas como la energética, la militar y de cooperación, lo que se ha mantenido a lo largo del mandato de su sucesor.

El Gobierno de Nicolás Maduro suele referirse a Rusia como un “aliado estratégico” de su política multilateral, pues este le provee armamento, tecnología y otros recursos.

En diciembre, Moscú envió a Caracas dos cazas con capacidad de cargar armas nucleares. Y aunque en las últimas semanas el país europeo ha espaciado sus intervenciones a favor del Gobierno bolivariano, las alianzas se han mantenido.

De hecho, a principios de este mes, Maduro ordenó el traslado de las oficinas de la compañía estatal petrolera, PDVSA, -la empresa que es el motor de la economía venezolana- de Portugal a Rusia.

Para la profesora de la Universidad Nacional de Colombia en el Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI), Socorro Ramírez, la llegada de militares rusos a Caracas muestra “que el conflicto venezolano podría convertirse en una pieza de la lucha geopolítica global”.

“Además, aumenta el temor a una escalada que transforme a la región en escenario de las tensiones entre Estados Unidos y sus aliados -que apoyan a Guaidó- y Rusia y China -que apoyan a Maduro-”.

EE. UU. está presionando a China y a empresas petroleras de todo el mundo para que corten lazos económicos con el presidente venezolano, Nicolás Maduro.

¿Amenaza para la región?

De acuerdo con el consultor político y psicólogo social, Claudio Suárez, esto hace parte de una estrategia de “amedrentamiento” de parte del régimen de Maduro para demostrar que “ellos aún mantienen su fuerza y sus aliados”.

Pero también, cree el analista, tiene que ver con que Moscú pretende enviar un mensaje a Washington de que está dispuesto a desafiarlo.

“Putin no va a dejar que Estados Unidos y, sobre todo, Trump asuma el liderazgo completo del mundo. Más allá del hecho de que ellos también hacen lo mismo desde el punto de vista del control de los países con los que tienen algún tipo de acuerdo y relación”.

En eso coincide con un estudio del Real Instituto Elcano, que asegura que hay “evidencia” de que Rusia quiere influir en la región valiéndose de medios de comunicación y redes sociales para aparentar ser una gran potencia e “irritar” a Washington.

“La presencia de Rusia en el continente latinoamericano forma parte de una estrategia internacional más amplia cuyo objetivo principal es alcanzar el estatus de gran potencia capaz de socavar el liderazgo de Estados Unidos en la región y en el orden internacional”, dice el informe.

También señala que América Latina es el “patio trasero” de EE. UU, su “extranjero cercano”, donde Moscú busca construir un sistema de relaciones internacionales sin hegemonía de los norteamericanos, y en la medida de lo posible, colaborando con China.

La autora del informe, Mira Milosevich-Juaristi, dijo que Venezuela no es Siria para Rusia por razones geoestratégicas e intervenir en un país tan lejano sería “muy costoso”.

La especialista cree que Moscú tiene establecidos “ciertos canales” con la oposición, pero seguirá apoyando a Nicolás Maduro con una “retórica antiestadounidense”, aunque no puede contribuir como actor a unas negociaciones para resolver la crisis venezolana.

Explica el informe que tras la desaparición de la URSS a finales de 1991, Rusia intensificó su presencia en Latinoamérica, sobre todo desde 2008, con reuniones bilaterales “al más alto nivel” y medios de comunicación financiados por ese Gobierno, lo que la convierten en una “potencia virtual”.

“Sin influencia real, la virtual no será suficiente para alcanzar ninguno de los objetivos estratégicos de Rusia”, apunta el documento.

Asimismo, Socorro Ramírez dice que “al tiempo que trata de defender sus préstamos y su participación en las empresas militar-minero-energéticas, Rusia busca hacerse reconocer internacionalmente como una potencia dispuesta a jugar tan duro como fuese necesario”.

Claudio Suárez no cree que la presencia rusa pueda activar un conflicto bélico. Cree que en este momento, aunque las grandes potencias han tenido tensiones, no serán capaces de declararse en guerra “porque todo el mundo sabe las consecuencias de una guerra de grandes proporciones en este momento”.

“Podría asegurar que muchos de esos militares están durmiendo felices de la vida en algún hotel en Caracas y ni siquiera están asumiendo posiciones de defensa. Creo que están haciendo el trabajo que tenían que hacer: llegar, ser la noticia, que empiecen las especulaciones y las declaraciones de ambos lados”, señala Suárez.

Para Ronal Rodríguez, investigador y vocero del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, en términos concretos, este tema no tiene que ver solo con la caída del régimen.

“Es un tema de geopolítica global, en el cual están involucrados los intereses de actores de gran peso: Estados Unidos y Rusia, y que la resolución pasará por la negociación de estos actores, antes, incluso, que los intereses del propio pueblo venezolano”.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad