Esto es lo que hay detrás del millonario negocio de robo de autopartes en Cali

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Esto es lo que hay detrás del millonario negocio de robo de autopartes en Cali

Septiembre 15, 2019 - 07:55 a.m. Por:
Alda Livey Mera Cobo - reportera de El País
Esto es lo que hay detrás del millonario negocio de robo de autopartes en Cali 01

En operativos de la Sijín de la Policía y el CTI de la Fiscalía, se han desmantelado cuatro bandas desguazadoras de carros robados en Cali.

Foto: Especial para El País

Eran las 10:00 de la noche de un viernes de agosto cuando dos amigos salieron de trabajar y decidieron comer en San Antonio. Parquearon la camioneta Toyota blindada y entraron a un restaurante.

La cena no duró mas de 40 minutos, pero al abrir el vehículo, la llave no entró: el conductor miró y habían taladrado las chapas de ambas puertas, pero no lograron abrir el carro. No vieron sospechosos alrededor y el ‘trapo rojo’, apareció, pero a cobrar.

Los dos amigos presumen que cuando llegaron, un campanero los siguió hasta el restaurante, y como salieron rápido, avisó a los haladores, que no alcanzaron a abrir el carro, pero sí a huir sin ser vistos.

Al día siguiente, cuando llegó a su trabajo, otro compañero le contó que en el Parque del Perro, en San Fernando, le robaron los espejos. En el mismo sitio donde le desvalijaron la camioneta al exalcalde Ricardo Cobo hace diez días: tuvieron tiempo de desmontar los retrovisores y sus respectivos motores, las exploradoras, los emblemas, las tapas de los rines y partes de la parrilla del techo.

Hace una semana, agentes de Policía de Cali capturaron a un hombre de 44 años, que vive en La Floresta y vende autopartes. Como prueba le decomisaron facturas de ventas en otras ciudades. El hombre se defiende diciendo que es mecánico, pero no tiene un taller donde ejerza esa labor.

Cuando las autoridades le preguntan si sabe la procedencia de chasís, farolas, tacómetros y otras piezas que vende, el hombre solo atina a decir que “toda la vida he trabajado en eso, no le hago daño a nadie”, pero el agente cuestiona: ¿cómo no va a saber, si son partes de segunda?

“Esta actividad se tipifica como receptación de autopartes robadas, pero hay gente que no mide las consecuencias porque la ley lo castiga hasta más severamente que el mismo hurto”, dice un investigador de la Sijín Automotores de la Policía Metropolitana de Cali.

Sin embargo, el hombre fue capturado y judicializado pero porque se movilizaba en una moto reportada como robada, con arma de fuego, a una señora el 26 de julio en el barrio Los Guaduales. Además, no portaba documentos de la moto, que tenía placas que no correspondían a las verdaderas. La víctima había denunciado que recibió llamadas pidiéndole dinero por el rescate del vehículo.

Mas no fue detenido por receptación de autopartes, porque la gran dificultad para los uniformados es demostrar que estas son robadas, porque la mayoría no están contramarcadas, explica el investigador de la Sijín.

Lo mas grave, añade, es que la gente compre autopartes de segunda, “eso es auspiciar el delito, es la falta de cultura por el facilismo de ir por lo más económico, lo más barato de partes o repuestos cuya procedencia se desconoce”, insiste.

Las autoridades reconocen que las autopartes robadas van a dar a los negocios de la Calle 16, zona céntrica de Cali, que son los centros de acopio de elementos desguazados o hurtados, pero allí pasa lo mismo: el inconveniente es demostrar la procedencia de esos elementos, puesto que los locales tienen la documentación en regla como establecimiento comercial.

“Hemos hecho cierres temporales de algunos locales, pero porque no tienen la documentación de funcionamiento, aplicando la norma del Código Nacional de Policía”, admite el agente.

Ella ya ha cruzado la ciudad de sur a norte para ir al trabajo. Solo le falta tomar el hundimiento o túnel mundialista para llegar a su oficina. Bastará pasar el semáforo del nuevo paso peatonal en la Calle 5a. con Carrera 5.

Pero hay congestión de carros y motos peleándose cada centímetro del carril en el trancón matinal. Es mejor esperar con calma. Calma que se quiebra cuando un movimiento brusco del carro y un sonido seco en el lado del copiloto le hacen mirar hacia su derecha, pero ya no ve nada por el retrovisor. El espejo desapareció.

La joven se asusta y solo alcanza a ver a un hombre correr por entre los carros hacia el centro, donde el espejo original, que vale $350.000, lo traficará por un precio ínfimo, hasta $10.000, como pasa cuando desvalijan un carro.

Como todas las víctimas de este robo menor, pero que lesiona sus bolsillos, no denuncia ante las autoridades, pero se desahoga en sus redes sociales. Y se entera que no es la única: cantidad de personas comentan que les ha pasado lo mismo en trancones que se forman desde el Colegio Santa Librada, en horas pico. “Ese es el nuevo sitio de desvalijamiento de carros en Cali”, comenta la joven.

Esto es lo que hay detrás del millonario negocio de robo de autopartes en Cali 02

El Jefe investigador de Sijín Automotores sostiene que desvalijar carros es una situación esporádica, pues casi siempre quienes la practican son habitantes de calle o consumidores de drogas que buscan hacerse a algún elemento para venderlo hasta por $10.000 para comer o consumir su dosis de droga.

Cifras del Observatorio de Seguridad de la Secretaría de Seguridad y Justicia de Cali, muestran que 390 personas instauraron denuncias por este delito en 2018, con corte al 4 de septiembre, mientras que en 2019, van 347, con una disminución del 11 %.

Sin embargo, muchas víctimas de este delito, en el que les han robado al menos un elemento o hasta las cuatro llantas del carro, admiten que no denuncian por esa razón, por ser solo partes y más bien se enfocan en reemplazarlas pronto.

Razón por la cual las cifras de desvalijamiento de carros son bajas, y hasta es tildado de delito esporádico, comparadas con las de hurto de vehículos, que sí están en alza: en 2018, hasta el 4 de septiembre, fueron hurtados 1163, frente a 1470 del mismo lapso de 2019, con un incremento del 26 % (307 casos más). Y las de motos, pasaron de 1627 en igual periodo de 2018, a 1802 en 2019, con un aumento del 10 % (165 casos más), según el Observatorio de Seguridad de Cali.

Lo grave para el agente de la Sijín, son las bandas que han detectado, dedicadas a hurtar autos y otras motos, solo para desguazar y vender las partes, incluso para otras ciudades del país. “No son solo haladores de carros y motos, sino que son remarcadores de las partes, regraban con números nuevos el chasis, el motor y demás”, relata el investigador.

“Creemos que sí hay bandas especializadas en el robo y comercio de autopartes, tenemos información muy clara de la Polfa y la Dian de que el robo de autopartes no es solo para revenderlas en el mercado local, sino para el mercado internacional, para beneficio del lavado de activos, como se hace con el contrabando, e indirectamente beneficia al narcotráfico”, declara Alcibiades García, presidente nacional de Asopartes.

Igual destaca que están ocurriendo robos de autopartes de vehículos de alta gama, para surtir mercados vecinos, como el de Venezuela, ante la ausencia de proveedores internacionales por la crisis que vive ese país.
Pero dice que también se pueden encontrar autopartes de carros colombianos de venta en las calles de Nueva York o hasta en Japón, para el blanqueo de dinero. “En países fabricantes y productores, se busca generar la venta de autopartes a menor precio para monetizar los dólares producto del narcotráfico y del contrabando”, opina García.

Otro problema que ven las autoridades es la venta que hacen las aseguradoras por siniestro, una actividad que es legal, pero que según ellos, incita al negocio de hurto, receptación y tráfico de partes robadas.
La cuestión es que volver a armar ese carro con partes originales o nuevas, sale costosísimo, incluso más que si lo comprara nuevo. Entonces, para ponerlo a funcionar otra vez, la persona compra partes de segunda y eso dispara el robo de vehículos para desguazar y vender las partes, dice el agente de la Sijín.

Las autoridades afirman que continúan trabajando intensamente para desmantelar estas bandas. “La lucha contra el hurto a vehículos es una de las líneas clave en nuestra estrategia de seguridad; además de coordinar acciones con la Policía Metropolitana para aumentar la vigilancia, venimos haciendo un fuerte trabajo con la ciudadanía con nuestro proyecto de prevención situacional”, declaró el secretario de Seguridad de Cali, Andrés Villamizar.

El funcionario ratifica que un 90% de vehículos y autopartes que se roban en Cali, son halados. “Por eso, además de la acción de la Fuerza Pública, venimos desarrollando los sábados ferias contra el hurto a vehículos en puntos priorizados, fomentando el autocuidado y haciendo un llamado a los caleños para que dejen su carro o su moto en lugares seguros, como parqueaderos, por ejemplo”.

Villamizar destaca que ya realizaron ferias en las comunas 8 y 17, ayer (sábado) el Parque Alameda y próximamente en el Parque del Perro. “En el barrio La Nueva Base, cuya comunidad fue una de las primeras beneficiadas con las ferias, se presentó una reducción del 50% en el hurto a vehículos el último mes”, resaltó.

Mientras tanto, la Sijín de la Policía Metropolitana de Cali y el CTI de la Fiscalía, desarticularon entre julio y agosto pasados, cuatro bandas: ‘Los kit’, ‘los picantico’, ‘los tatas’ y ‘los kruger’, dedicadas al hurto y receptación de automotores en Cali y municipios vecinos. A los investigadores ya ni les sorprende que sus integrantes son los mismos que han capturado antes por el mismo delito y ya han salido de la cárcel a reincidir.

'Los picantico' era una banda dedicada al halado de vehículos Kía Picanto, y receptación de los mismos para desguazar y comercializar autopartes en mercado criminal.

Las autoridades recomiendan instalar sistemas satelitales a los carros, pues ‘los tatas’ cayeron con el seguimiento a una señal GPS de una camioneta hurtada en Cali, que llevó a los investigadores a Yumbo, donde fue recuperada esta y otro vehículo hurtado el mismo día.

Por eso, vehículo hurtado, es dejado en ‘sitios de enfriamiento’, como bahías de unidades residenciales o parqueaderos donde no hay cámaras, durante 6 o 7 horas, para verificar que no tenga sistema de localización satelital.

Al constatar que nadie lo ubica, lo recogen y lo llevan a talleres o a casas adaptadas como desguazaderos: allí los despiezan para comercializar los elementos en el mercado ilegal, en la Calle 16 del centro de Cali o enviándolas a Bogotá y ciudades del Valle y Cauca.

Alcibíades García reitera que el robo de autopartes va ligado al de vehículos, porque se hurtan para desguace. Tanto que para esta fecha en 2018, en el país habían robado de 22.000 a 25.000 vehículos, “pero en el mismo periodo de 2019 se ha logrado una disminución del 2%, lo cual nos permite avanzar en evitar ese delito”.

Las autopartes robadas le rentan a los ladrones entre el 70 y 80% de utilidad y si son 22.000 vehículos. Cifra que no deja de ser escabrosa para el sector y para el Estado porque afecta los tributos financieros, dice García, sino porque el uso de autopartes robadas o de contrabando, aumenta la siniestralidad vial y la contaminación.

Valle, en el tercer lugar


Según Asopartes, las regiones/ciudades con mayor número de hurtos de autopartes, son primero Bogotá, que a esta fecha de 2018, llevaba 5000 vehículos robados; Antioquia (Medellín), con 3500 y el tercer lugar lo ocupa el Valle del Cauca (Cali) con 1000.

“Por fortuna este delito no es tan significativo en el Valle; las motos robadas sí son más o menos el doble en cada ciudad y por ello es mayor el robo de autopartes de motos que de autos”, dice Alcibiades García, presidente de Asopartes.

Así cayeron

‘Los kruger’: diez capturas, más otro con imputación, pagan penas entre 3 y 7 años de cárcel. En operativos en los barrios Belalcázar, San Bosco, Alto Jordán y El Guabal, de Cali, y en Yumbo y Jamundí, les fueron incautadas 180 autopartes y recuperados siete vehículos hurtados.

Por ‘los kit’, cayó su cerebro, alias ‘gomelo’, quien planificaba y ordenaba la ejecución de hurtos a vehículos y motocicletas de alta gama. Se les acusa de tentativa de homicidio, lesiones personales y al menos trece hurtos en Cali.

De ‘los tatas’, hubo dos capturados con antecedentes por hurto; se les incautó un control universal y una herramienta utilizada para inhibir la señal de los sistemas de seguridad de los carros e incluso violentar el encendido.

Lea además: Robo a exalcalde en el Parque del Perro evidencia grave problema de seguridad

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