Estas son las dificultades para capturar a 'Guacho', el hombre que aterra en la frontera

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Estas son las dificultades para capturar a 'Guacho', el hombre que aterra en la frontera

Abril 21, 2018 - 07:55 a.m. Por:
Andrés Felipe Carmona / Reportero de El País 
Guacho zona

A ‘Guacho’ y a su organización las autoridades de Colombia y Ecuador le atribuyeron el atentado con carro bomba contra un cuartel policial de San Lorenzo, en Esmeraldas, provincia ecuatoriana. El ataque tuvo lugar el 27 de enero de este año.

Foto: lahora.com.ec

Así como su verdadera nacionalidad, el paradero de Walter Patricio Arizala Vernaza, alias Guacho, es un misterio. Como el curtido guerrillero de las Farc que fue, el hombre, de quien se dice tiene 28 años, diez de ellos en las filas farianas, conoce muy bien los caminos rurales y los ríos de la inmensidad de la frontera colombo-ecuatoriana para huir, con pasos sigilosos, de la ofensiva de los dos países en su contra, luego de que asesinara al periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra, del diario quiteño El Comercio.

Detrás del hombre delgado, alto, negro, por cuya captura Ecuador ofrece US$100 mil y Colombia $400 millones de recompensa, está el narcotraficante con cerca de 90 hombres a su mando, esto sin contar al menos 400 personas más que harían parte de sus redes de apoyo. Así quedó en evidencia con la detención de Vicente Cánticus Pascal, alias Brayan, cabecilla urbano de la estructura de ‘Guacho’ en Tumaco.

Él y su estructura ilegal, ‘escudados’ entre la gente, tienen la sagacidad necesaria para esquivar los operativos de los ejércitos de los dos países debido a que cuenta con ‘campaneros’ que le alertan sobre la presencia del enemigo.

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Por estas y otras razones, alias Guacho es el enemigo ‘invisible’ que las autoridades no han podido cazar pese a que lo persiguen diez mil soldados ecuatorianos y al menos nueve mil colombianos tras el triple homicidio de los periodistas y el posterior secuestro de Óscar Efrén Villacís Gómez y Katty Vanesa Velasco Pinargote, dos comerciantes ecuatorianos.

También se le suma el atentado de enero pasado con carro bomba contra la Estación de Policía en San Lorenzo, en Esmeraldas, Ecuador, que dejó 28 heridos, a lo que se añade otro ataque con explosivos, en esa zona, que dejó cuatro infantes de marina muertos. En Tumaco se le señala de la masacre de nueve campesinos en octubre pasado y este año de atentar contra dos torres de energía, afectando el servicio eléctrico.

Redes de apoyo como aliados
Presencia del grupo de Alias Guacho en la frontera

Presencia del grupo de Alias Guacho en la frontera

Gráfico El País

Andrés Cajiao hizo parte de un equipo de investigadores que indagó el fenómeno de las disidencias en el país. Resultado de ese trabajo de campo, la Fundación Ideas para la Paz, FIP, publicó un informe del tema titulado ‘Trayectorias y dinámicas territoriales de las disidencias de las Farc’.

Frente a las dificultades para lograr detener a ‘Guacho’, Cajiao considera que está el conocimiento que el delincuente tiene del terreno, esto favorecido también por “las milicias que tiene, aprovechando que estuvo diez años en las Farc y durante ese tiempo hizo contactos en esa zona de Alto Mira y Frontera, Tumaco, y las provincias ecuatorianas de Esmeraldas y Carchi, donde tendría más control que en Tumaco, pues allá hoy sostiene disputas con Guerrillas Unidas del Pacífico, ELN, Autodefensas Gaitanistas, y otras estructuras criminales”.

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Cajiao dice que la organización de ‘Guacho’, al igual que otras, estarían ‘reclutando’ jóvenes para que sean las personas que adviertan de la presencia de la Fuerza Pública o el enemigo, no como en la época de las Farc que tenían guerrilleros para controlar zonas.

“En lugares estratégicos ubican una cantidad reducida de personas que les permite mirar movimientos, controlar quién pasa y quién no. En ríos también hay sectores específicos porque estos son corredores de movilidad”, expresa el experto de la FIP al insistir en que ‘Guacho’ conoce muy bien las trochas y salidas fluviales de los ríos Mira y Mataje hacia el Océano Pacífico, donde controla rutas del narcotráfico para carteles mexicanos.

La Fundación, en la investigación adelantada, estableció que muchos de los apoyos urbanos que ‘Guacho’ tiene en Nariño y la frontera están conformados por milicianos mimetizados entre la población, muchos de los cuales hasta 2012 hicieron parte de grupos criminales como ‘Los Rastrojos’ o del antiguo Bloque Libertadores del Sur de las Autodefensas.

Para el investigador de la FIP, otra de las trabas para capturar a ‘Guacho’ es que su estructura contaría con apoyo de colonos cocaleros que ingresaron en su momento a colaborar con las antiguas Farc. Solo en Tumaco están sembradas más de 23 mil hectáreas de hoja de coca, el 16 % de todas las matas del cultivo ilícito que están plantadas en el país.

Población civil, su ‘escudo’

El coronel Andrés Guzmán, comandante del Comando Aéreo de Combate Nº 7, unidad de la Fuerza Aérea que apoya desde Cali las operaciones contra ‘Guacho’ en la frontera con Ecuador, dice que una de las limitaciones de la ofensiva contra el delincuente tiene que ver con que las disidencias se mueven de civil entre la población.

“Esta estructura de ‘Guacho’ se mezcla con la población civil para evitar el accionar de las tropas, además de la intimidación que ejercen contra las personas, lo que dificulta la operación. También está el tema de que aprovecha el área de frontera cruzando de un país a otro, pero ahora estamos cada vez más coordinados con las autoridades de Ecuador para evitar precisamente ese desplazamiento”, expresa Guzmán.

La inexperiencia ecuatoriana

Sembrar miedo entre la población. Esa parece ser otra de las tácticas de ‘Guacho’ para evitar su detención. Así lo considera el coronel (r) Carlos Arturo Velásquez, experto en defensa, al indicar que toda persona que entregue información sobre él y su estructura corre el riesgo de ser asesinada. La ley del silencio impera en la frontera.

“Otra razón es que hay operaciones militares, sí, pero para infiltrar una organización con trabajo de inteligencia hay que contar con tiempo, y eso no está pasando. De la noche a la mañana no se puede llegar a ‘Guacho’”, dice el experto al añadir que eso puede ser un factor que el delincuente podría estar aprovechando.

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Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, coincide con el coronel en que el Gobierno colombiano se demoró en armar una estrategia militar para Tumaco y la zona fronteriza, lo que fue aprovechado no solo por ‘Guacho’ sino por los otros grupos armados ilegales. “La caída de ‘Guacho’ es un trofeo pero no es la solución”, argumenta Ávila.

“Eso de dar diez días de plazo, como hizo el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, con ‘Guacho’, no funciona. Han cometido una serie de errores al abrir un canal de comunicación con él, eso fue darle un estatus de interlocutor con un Estado a un grupo de bandidos y ahora lo están chantajeando. Las autoridades ecuatorianas no saben muy bien cómo desplegar la Fuerza Pública y no tienen ninguna capacidad de inteligencia territorial, sin duda que Ecuador ha manejado muy mal esto”, expresa Ávila.

Y mientras las operaciones avanzan de ambos lados de la frontera, ‘Guacho’ sigue aprovechando la inmensidad de los límites de la frontera para escurrirse, como bien lo sabe hacer.

Ventaja a favor de ‘Guacho’

Germán Sahid, experto en seguridad y conflicto de la Universidad del Rosario, considera que ‘Guacho’ le lleva casi dos años de ventaja a las Fuerzas Militares que no ocuparon los territorios dejados por la guerrilla tras la firma del acuerdo de paz en noviembre de 2016.

“Esto se suma a que el Estado ha sido ineficiente en el cumplimiento de los acuerdos de paz, lo que generó que las disidencias empezaran a tomar control de áreas que el Estado nunca copó. Ahora ‘Guacho’ no solo es un delincuente sino un ‘caballero feudal’ que regula las relaciones políticas y económicas de la región”, dice.

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