"En Cali no hay control ni inventario de los ascensores": Diego Sardi Delima

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"En Cali no hay control ni inventario de los ascensores": Diego Sardi Delima

Agosto 26, 2018 - 07:55 a.m. Por:
Paola Otero - reportera de El País
Diego Sardi Lima, concejal

El concejal Diego Sardi de Lima explica detalles del proyecto que busca certificar la calidad de los elevadores y escaleras eléctricas en Cali, así como la periodicidad para el mantenimiento. Se pondrán calcomanías en los que no sean confiables.

Foto: José Luis Guzmán / El País

El fatídico desplome de un ascensor del Palacio de Justicia, que cobró la vida de dos personas, evidenció que en Cali existe un vacío para regular este tipo de aparatos elevadores, así como de escaleras y puertas eléctricas; es más, se desconoce cuántos operan en la ciudad.

Ante el panorama, el concejal Diego Sardi De Lima radicará un proyecto de acuerdo ante el Concejo, el cual tiene como propósito reglamentar la instalación el mantenimiento y la certificación de los ascensores que existen en la ciudad. Aquí detalles de la iniciativa que quiere poner freno a los sustos y las tragedias en los ascensores de Cali.

¿En qué consiste la propuesta de regular los ascensores de Cali?

El acuerdo tiene por objeto establecer las normas para prevenir accidentes en los sistemas de transporte vertical que existen en las edificios de Cali. Aquí no estoy haciendo referencia solamente a los ascensores, sino también a las escaleras mecánicas, rampas eléctricas o andenes móviles y, además, a las puertas eléctricas que estén al servicio público y privado.

Puntualmente, ¿qué aspectos busca reglamentar el acuerdo?

La idea es implementar una revisión general obligatoria de estos equipos conforme con las definiciones y clasificaciones establecidas en la Norma Técnica Colombiana. Por ejemplo, buscamos que los ascensores nuevos adquieran una certificación de calidad antes de entrar en funcionamiento, la cual deberán renovar después de cinco años de uso y, posteriormente, entre 12 y 18 meses, aproximadamente.

¿Y para los elevadores antiguos?

Para los que tengan menos de cinco años de instalación, lo que queremos es que obtengan dicha certificación en los 12 meses siguientes después de que entre en vigencia el acuerdo. Esta se deberá renovar antes de que el elevador cumpla los cinco años de instalación y, de allí en adelante, en periodos no mayores a 12 meses.

Por su parte, con los equipos que tengan más de cinco años de instalación, se pretende que adquieran la certificación de calidad entre los 12 meses siguientes después de la entrada en vigencia del acuerdo. Esta se deberá renovar en periodos no mayores a 12 meses.

Lea además: El desplome del ascensor y otras anomalías sobre la reconstrucción del Palacio de Justicia

¿Qué encontró en su indagación sobre el estado de los elevadores que hay en la ciudad?

Que hay un desconocimiento total por parte de los entes de control y de la Administración Municipal respecto a lo que sucede en Cali con los ascensores, las escaleras y puertas eléctricas. Preocupa que no exista ningún inventario por parte de las secretarías de Planeación o de Gestión de Riesgo sobre cuántos de estos aparatos hay en la ciudad, hace cuánto están instalados y, lo más grave, en que estado se encuentran. Las curadurías tampoco tienen ingerencia en el tema y no existe una obligatoriedad expresa para que se les haga una revisión periódica y las características que esta debe tener.

En ese sentido, hay un gran vacío legal y, por ende, un riesgo inminente para la sociedad.

¿Eso quiere decir que en Colombia no hay ningún tipo de normatividad que reglamente el uso y mantenimiento de estas estructuras?

Hay una normatividad amplia por parte del Incontec, pero que no obliga a las personas a aplicarla. En otras palabras, los entes de control no tienen las herramientas para poder sancionar o obligar para que se hagan dichas revisiones. Eso es justamente lo que se pretende hacer con el acuerdo.

¿Y quienes serían los encargados de garantizar que los ascensores cumplan con las condiciones de seguridad?

Empresas especializadas que estén avaladas por el Organismo Nacional de Acreditación, Onac. En Colombia actualmente existen once compañías certificadas.

¿Por qué el Concejo se demoró tanto en regular esta situación cuando en Cali ya había antecedentes de accidentes en ascensores?

No sé. Yo llevo dos años en esta entidad y cuando entendí como funcionaba el sector público, se me ocurrió con mi equipo de trabajo que esta era una necesidad para toda la ciudad. Actualmente en la propuesta ya llevamos trabajando un año y medio.

¿Esto no es un arrebato momentáneo por la tragedia del Palacio de Justicia?, ¿qué hacer para que el proyecto no se quede en papeles como otros tantos?

Muchas personas concordamos en que esto realmente es algo que la ciudad necesita. En estos momentos estamos tratando de hacer un proyecto de que sea serio y práctico. En Bogotá, por ejemplo, este acuerdo existe desde el año 2008 y en la indagación, me encontré que, aparentemente, en esta ciudad solo se ha logrado hacer la inspección del 7 % a 10 % de los ascensores. Eso es lo que no queremos que ocurra en Cali.

¿Y qué decirles a quienes creen que detrás del proyecto puede haber un interés político por la Alcaldía?

No es cierto y por eso nos estamos demorando lo necesario para hacer las cosas bien.

¿Cuánto se demoraría en aplicarse o implementarse este acuerdo?

La vigencia de este proyecto empieza inmediatamente el Concejo lo apruebe y luego el Alcalde lo sancione. Creemos que toda la implementación podrá durar aproximadamente un año.

Sin embargo, la idea es acelerarlo lo más que podamos y por eso estoy proponiendo, por fuera del acuerdo, que en la Alcaldía se haga una comunicación en toda la ciudad, con el propósito de informarles a las personas que viven en unidades residenciales y los usuarios de edificios de oficinas, que deben exigirle a las administraciones de estas construcciones que, por la seguridad de todos, se hagan las certificaciones de los ascensores en el menor tiempo posible.

¿Cuánto podría costar este proyecto?

Al Municipio no le va a costar nada. La idea es que las administraciones de los edificios y unidades residenciales asuman los costos. Lo que cobrarían las compañías certificadoras por la revisión va a depender de la edad del ascensor y del uso del mismo. La idea es que la certificación pueda estar en el rango de medio salario mínimo, aproximadamente unos $450.000 al año.

Por ejemplo, si usted vive en un edificio que tiene un elevador y 20 apartamentos, estamos hablando que después del quinto año serían $450.000 lo que habría que pagar. Este precio dividido entre 20, da una cifra muy económica que va a estar incluida en la cuota de la administración.

¿Cree que este proyecto alcanzaría a ejecutarse durante esta
vigencia?

Estoy seguro de que sí y que mis 20 compañeros del Concejo van a ver esto como una necesidad. La Alcaldía también ve con buenos ojos el acuerdo, teniendo en cuenta que este no representa ningún cargo fiscal para la misma y, si fuera así, yo como concejal no lo podría presentar. La Alcaldía no deberá asumir ningún costo diferente a organizar la estructura para poder hacer la certificación.

¿En cuáles experiencias exitosas ustedes se basaron para presentar este proyecto de acuerdo?

En Colombia está Bogotá, Cartagena y Pereira, pero, sobre todo, tuvimos como referente lo que ocurre en el estado de La Florida, en Estados Unidos. Allí usted encuentra en todos los ascensores un documento que dice cuando fue certificado y quien lo certificó.

Esa es la garantía de que ese elevador es seguro para ser usado. Aquí en Colombia eso no existe y el proyecto de acuerdo está previendo la obligatoriedad para que todos estos aparatos tengan adentro y, en un sitio visible para los usuarios, dicha certificación.

Asimismo, estamos proponiendo que adentro de los mismos exista un pequeño manual o unas indicaciones que informen que hacer en caso de emergencia, tal cual como las que existen en las sillas de un avión. Esto teniendo en cuenta que en Colombia cada año ocurren más accidentes en ascensores que en aviones.

¿Qué otra novedades nos puede contar de la propuesta?

Estamos tratando de darle el poder al certificador o a la Administración de sellar el ascensor en el caso en que se considere que este no es seguro. Asimismo, darles la opción de ponerles adentro una calcomanía que estipule que no es confiable para su uso.

A eso es lo que llamo la sanción social: cuando usted como administrador de un edificio le hace saber a todos los usuarios que está poniendo en riesgo sus vidas y que por eso la gente le reclame debido a que no está cumpliendo sus responsabilidades. Vale la pena precisar que aquí no se estamos buscando un negocio para privados sino el hecho de proteger vidas humanas.

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