¿A quién le conviene una intervención militar en Venezuela?

¿A quién le conviene una intervención militar en Venezuela?

Septiembre 30, 2018 - 07:55 a.m. Por:
Redacción de El País
¿A quién le conviene una intervención militar en Venezuela? 02

El poderío militar de Estados Unidos es suficiente para invadir Venezuela, pero no sería la solución más salomónica, dicen los analistas, puesto que generaría una crisis mayor que la que se pretende solucionar.

Foto: Agencia EFE

Los vientos de intervención militar recorren América Latina. Y alcanzaron a tornarse en huracán durante la reciente Asamblea General de Naciones Unidas cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que “un golpe militar contra el Gobierno de Nicolás Maduro podría triunfar rápidamente, si las Fuerzas Armadas venezolanas se decidieran a organizarlo”. Además, confirmó que mantiene la opción militar sobre la mesa ante la crisis en ese país.

Días antes, durante su visita a la frontera colombo-venezolana, Luis Almagro, secretario general de la OEA, generó una polémica al indicar que no descartaba la opción castrense, aunque luego matizó sus palabras.

A esto, aumentan las voces que insisten en que con esas declaraciones, se ha abierto la puerta a una intervención castrense en Venezuela para restaurar el orden democrático.

Bernardo Pérez Salazar, investigador docente de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Colombia en Bogotá, dice que una intervención militar siempre debe tener, de antemano, un propósito político. De lo contrario, la intervención puede desencadenar una situación más adversa que la que motivó la intervención, como lo ilustra la invasión a Iraq de la alianza liderada por EE. UU. en 2003.

“En el caso venezolano, la amenaza de una intervención militar sirve de distractor interno para el gobierno autoritario de Nicolás Maduro, quien encuadra la situación como demostración palpable de su tesis de que todos los problemas de Venezuela tienen su origen en enemigos externos que buscan hacer daño a su país”, comenta Pérez Salazar, analista de temas de seguridad regional y urbana.

No obstante, advierte el investigador, que ese discurso ya está desgastado entre el pueblo venezolano, completamente empobrecido por las decisiones del régimen de Maduro, cuyo objetivo central consiste en proteger sus cabezas visibles de las acciones judiciales del Departamento de Justicia de Estados Unidos en contra suya.

Lea además: Crisis migratoria de venezolanos le estaría costando a Colombia $4 billones: Duque

Cabe recordar que Maduro es requerido por acusaciones de lavado de dinero, mientras Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, lo es por narcotráfico, junto con otros miembros de la cúpula militar de ese país.

John Marulanda, consultor internacional en seguridad y defensa, sostiene que el problema con Venezuela tiene las características de un punto de confluencia geoestratégica.

Explica que ese país tiene las reservas de petróleo más grandes del mundo, y eso ya lo convierte en un punto de interés de las potencias. Segundo, tiene a China apoderada económicamente del país: Venezuela le debe a China más de US$ 70.000 millones, sin contar las deudas extraoficiales que no se conocen.

El analista y consultor expone que Venezuela también posee el mayor arsenal de armamento ruso de la región y uno de los mayores del mundo, tiene asentadas las principales bases operacionales de Hezbolá, que vienen detrás de la Embajada de Irán, que está muy posicionada en Venezuela.

“Tiene además el G2 cubano, tiene narcotráfico, el discurso marxista leninista que es bastante agresivo, entonces, Venezuela escapa a los intereses meramente regionales y es del interés de China, de Rusia, de Irán, sin dejar de lado a Estados Unidos, que le preocupa mucho lo que pasa en este continente”, agrega.

Precisamente, Bernardo Pérez Salazar, investigador de la Universidad Católica, afirma que a raíz de los procesos de nacionalización de activos que emprendió el régimen de Hugo Chávez, hoy pesan sobre Venezuela numerosos y muy onerosos fallos en su contra por indemnización en favor de empresas multinacionales de todo el mundo.

“Para estos acreedores y tenedores de bonos de deuda venezolana, una conflagración militar que cause una destrucción masiva de activos e infraestructura de ese país sería un escenario muy negativo, ya que tienen cifradas sus expectativas en apoderarse de esos activos como parte de pago”, dice.

El analista añade que una situación de inestabilidad crónica como la que se presenta en Iraq solo empeoraría el escenario para ellos. “Por eso es probable que estos intereses sean la razón principal por la cual hay tanta vacilación en utilizar la fuerza militar en Venezuela”.

Y las probabilidades de que se repita la situación vivida en Iraq luego de la invasión de EE.UU. en 2003 en el escenario suramericano son reales y significativas. Sin embargo, el investigador de la Universidad Católica advierte que “el desmantelamiento del régimen de Maduro y la cúpula militar corrupta que lo respalda, poco contribuiría a restablecer la estabilidad política en Venezuela o el orden público en Colombia”.

De acuerdo con Marulanda, cualquier posible eventual hecho bélico con Venezuela, hay que mirarlo desde “los intereses de China, Rusia, Irán, Cuba, Nicaragua; sin dejar de mencionar a Estados Unidos, que por supuesto, está más pendiente de lo que pase allí hoy más que antes, sobre todo, por la presencia china en América Latina, y por la rusa, que está más activa en la región y de manera particular en Venezuela”.

Y ante la solicitud de la intervención por la ONU por razones humanitarias, comenta que el Consejo de Seguridad de la ONU, encargada de esa decisión, solo lo hizo una vez, para derrocar a Gadaffi, en Libia, explica Marulanda. “El resto de veces que se intentó ordenar una intervención humanitaria, ha sido bloqueada por China y por Rusia, de modo que resulta poco probable que se ordene porque China y Rusia la vetarían”, asegura.

¿A quién le conviene una intervención militar en Venezuela?
¿Qué pasará con Colombia?

Después de Venezuela, Colombia sería el país más directamente afectado por una eventual intervención militar, ya que el Estado solo tiene control intermitente sobre buena parte de su territorio, incluyendo sus fronteras.

“Un colapso estatal en Venezuela magnificaría la inestabilidad crónica que se registra en la frontera y brindaría muchas más oportunidades para que grupos armados disidentes y criminales se apertrechen y se fortalezcan en territorio venezolano”, enfatiza Pérez Salazar.

En efecto, Pepe Ruiz, alcalde de Villa del Rosario, el municipio que colinda con el sur de Cúcuta, en Colombia, y con San Antonio del Táchira, en Venezuela, acepta que él proponía una militarización de la frontera, pero para controlar los grupos irregulares que el gobierno de Maduro encubre, porque en ese sector hay muchos que hacen sus fechorías en Colombia y se refugian en Venezuela.

En opinión del analista John Marulanda, una guerra entre Colombia y Venezuela es muy poco probable porque ninguno de los dos países está en la capacidad económica, material y moral de meterse en un conflicto semejante.

No obstante, indica que sí puede suceder lo que ya se ha visto en el pasado: que haya un problema en la frontera, otra violación por parte de unidades militares venezolanas y que de pronto el Gobierno colombiano no actúe como en el pasado, que ha sido muy prudente y ha manejado la situación con mucha tranquilidad, y “decida escalar el problema, sobre todo, con las presiones actuales que tiene de Estados Unidos”.

Pepe Ruiz, alcalde de Villa del Rosario, confirmó a El País que la Guardia Nacional de Venezuela siempre ha incursionado en territorio colombiano, y comenta que en el vecino país todo sucede según “como se levante el Presidente y los altos funcionarios, que toman estas reacciones. Venezuela se mete de manera irregular a municipios fronterizos como Tibú, Villa del Rosario, un sector de Cúcuta, pero esto de trasladar las Fuerzas Armadas a la frontera, lo ha hecho como unas diez veces ya, y es solo para desviar la atención de los problemas que ellos tienen”, dice Ruiz.

Sin embargo, el investigador Pérez Salazar, señala que la escasez de ingresos, de alimentos, de medicamentos, de repuestos, etc., que viene soportando Venezuela desde hace más de tres años y que ha dado lugar al abandono masivo del país por millones de sus habitantes, repercute negativamente sobre la voluntad de lucha de las unidades emplazadas en la frontera.

Lea además: Maduro crítica a Donald Trump durante su discurso en la ONU y lo invita a un diálogo

Los abastecimientos de alimentos y medicamentos son tan limitados e intermitentes, explica, que los relevos de la tropa se hacen con alta frecuencia para permitir que los soldados vayan a alimentarse y recibir atención en casa de sus familias. “En semejante precariedad, el inicio de una conflagración militar podría revertir rápidamente en una sublevación de las tropas venezolanas en contra de su propio gobierno”, asevera.

“Por este motivo, las autoridades venezolanas probablemente evitarán al máximo crear una situación que detone una conflagración militar con Colombia. Por supuesto, el precario control sobre la tropa y el ambiente tensionado que ya existe en la frontera, fácilmente pueden desencadenar un incidente militar que se escale en una conflagración sostenida”.

El alcalde de Villa del Rosario cuenta que hubo una incursión de guardias venezolanos en helicópteros, que pasaron la frontera hace dos semanas en una vereda de Tibú. “Ellos vienen, hacen, humillan a la gente y regresan a Venezuela, porque son áreas muy selváticas”, narra.

El funcionario agrega que en Villa del Rosario hicieron dos incursiones hace tiempo, pero “con la presión que se hizo con el Ejército colombiano y con nuestros pronunciamientos, ha mermado esa situación, pero cuando estuvo cerrada la frontera, disparaban desde Venezuela contra La Parada, el barrio donde está el puente internacional Simón Bolívar, que conecta a los dos países”.

“Ellos trasladaron unos grupos militares, pero eso es un comportamiento reiterativo, hace como cinco meses también trasladaron unos tanques viejos hasta la frontera, y volvieron y se retiraron, son solo escaramuzas para desviar la atención del problema, como lo de esta semana en la Asamblea de la ONU”, comenta Ruiz. Maniobras militares de tropas venezolanas en la frontera que a juicio de John Marulanda, es algo legal y legítimo en su territorio.

Ruiz agrega que la Guardia entra, “hacen lo que les da la gana y se repliega, luego sale Maduro a decir que no, que eso era territorio venezolano, que es mentira, pero es una relación bastante compleja cuando no están activadas las relaciones entre los dos países, pero en la frontera tenemos la presencia de la Policía y del Ejército, sin distintas alertas a las que hay todos los días, cuando ingresan 40.000 50.000 personas a Colombia”.

Lea además: "No voy a entrar en disputas personales con Maduro", dice Iván Duque en la ONU

Diplomacia, el arma

El analista John Marulanda destaca que la posición de Colombia ha sido evitar cualquier confrontación. “Colombia no ha querido escalar a una instancia militar, la tradición para lidiar con estos problemas de violaciones fronterizas y de los abusos que cometan las autoridades venezolanas con los ciudadanos colombianos, ha sido escalar a otras instancias.

Por ello, siempre ha enviado sus reclamos al Palacio de Miraflores, e instancias internacionales, aunque la actitud de Venezuela siempre ha sido agresiva en la línea fronteriza. “Pero de allí a que haya una confrontación entre ambos países es muy poco probable”, argumenta el consultor internacional John Marulanda.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad