Esto es lo que le cuesta al país la crisis de Hidroituango

Esto es lo que le cuesta al país la crisis de Hidroituango

Mayo 20, 2018 - 07:50 a.m. Por:
Colprensa
Proyecto Hidroituango

Al menos 11.000 trabajadores de EPM luchan para salvar la central hidroeléctrica de Ituango, que corre el riesgo de derrumbarse por la fuerza de las aguas del río Cauca. Hasta ayer el proceso avanzaba a buen ritmo.

Foto: Colprensa

La difícil situación por la que atraviesa el proyecto de Hidroituango ha despertado la preocupación de todos los sectores del país por el impacto social y económico que tiene una situación de esta magnitud. Todos los esfuerzos están centrados en evitar que esta emergencia termine en una tragedia mayor.

Más de 5000 personas han sido evacuadas de las zonas de riesgo, pasando varias necesidades por dejar sus pertenencias y viviendas, para ser ubicadas en las zonas seguras dispuestas por los organismos de socorro. Sumado a este panorama, también está el factor económico de un proyecto de generación eléctrica de suma importancia para el país y que en este momento está en una lucha contra el tiempo para mitigar el riesgo de su colapso.

Desde que se encendieron las alarmas, los organismos de Socorro y de Gestión del Riesgo han liderado un amplio operativo para mitigar la posible afectación que se podría presentar con el peor de los escenarios: el rompimiento de la presa. Aguas abajo del proyecto están amenazados 12 municipios que se encuentran cerca de la ribera del río Cauca, por el que podría bajar una creciente de gran magnitud.

El Departamento Administrativo del Sistema de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres de Antioquia (Dapard) ha dicho que los afectados están siendo atendidos en los municipios de la zona de influencia del proyecto. Además, se ha declarado una alerta roja sanitaria en estas poblaciones ante la gran afluencia de personas y ante una posible emergencia.

Hidroituango

El ministro de Minas y Energía, Germán Arce, afirmó que tras el anunció de la emergencia en Hidroituango, el Gobierno Nacional inició con un plan de contingencia para intervenir y evitar una tragedia.

Colprensa

La primera población que se vería afectada sería el corregimiento de Puerto Valdivia, que pertenece a la jurisdicción del municipio de Valdivia, que cuenta con más de 22.000 habitantes y que ha sido una de las zonas priorizadas por su cercanía con la hidroeléctrica.

Entre los albergues dispuestos en esta región están la Institución Educativa Valdivia, donde están alojadas alrededor de 800 personas; el Coliseo Cubierto Guillermo Gaviria, con más de 1000 personas; la escuela Evangelina Mejía, con 285 habitantes atendidos; y la organización Mujeres de Corazón, donde les están brindando acogida a cerca de 50 personas.

Estas cifras coinciden con las del alcalde de este municipio, Jonás Darío Henao, quien asegura que hasta el viernes habían sido evacuadas cerca de 2000 personas que se encuentran en los albergues del casco urbano de la población, pero reconoció que se vienen presentando algunos problemas como hacinamiento, escasez en el suministro de alimentación y dificultades de acceso a servicios públicos.

“Nos estamos organizando con varios organismos estatales para que todas estas personas reciban una buena atención”, indicó Henao, quien también resaltó que se está evaluando la atención de más de 1200 personas que faltan aún por evacuar aguas abajo del proyecto.

A estos problemas se suma el hecho de que los estudiantes no están asistiendo a clase. Frente a eso, según el alcalde, la Secretaría de Educación de Antioquia adelantaría las vacaciones para que los alumnos no se vean afectados en sus labores escolares, dado que muchas de estas instituciones son utilizadas como albergues temporales.

Aguas abajo del proyecto también se verían afectados municipios como Tarazá, que cuenta con más de 30.000 habitantes, y Cáceres, que tiene una población de más de 33.000 personas. Además de Caucasia, que es el municipio con la mayor cantidad de habitantes dentro de la zona de afectación y que cuenta con más de 117.000 pobladores.

Expertos calculan que solo la inundación del cuarto de máquinas de la represa Hidroituango, que no estaba terminado, genera pérdidas por $400.000 millones.

Para el experto en temas sociales y docente de la Universidad Externado de Colombia, Carlos Arias, el impacto social que tiene la emergencia que se ha generado con Hidroituango está centrado no solamente en las comunidades aledañas a las obras, sino en todo el país, porque esta situación también tendría impacto en varios departamentos del Caribe, no solo en la ribera del río Cauca sino también del Magdalena.

“Esto en términos sociales es devastador en la región, porque no van a volver a creer en el desarrollo de este tipo de megaobras y porque muy seguramente su vida y cotidianidad van a quedar afectadas no solamente por el abandono de sus viviendas, sino porque también serían desplazados en un periodo importante. Lo más grave es que tendríamos una descomposición del tejido social ya que muchas de estas familias podrían separarse”, explicó Arias.

De acuerdo con el docente, esta emergencia también está afectando a miles de niños que se han quedado un periodo indeterminado sin asistir a sus colegios y a padres que no han tenido cómo alimentar a sus familias. “Son miles de núcleos sociales que se podrían dividir y migrar, posiblemente, a otras zonas del país en búsqueda de mejorar sus condiciones. Es el tejido social realmente el que se afecta”, indicó.

Impacto económico

Esta emergencia, que ya completa más de 20 días, ha generado un impacto económico no solamente para las Empresas Públicas de Medellín (EPM) sino también en la población que ha visto disminuidos sus ingresos. Además, de los agricultores y conductores de transporte de carga que con el cierre de la vía han tenido traumatismos en la movilización de las mercancías en esta región del país.

De acuerdo con EPM, el proyecto contempla una inversión de $11,4 billones, de los cuales se han aportado hasta el momento $8,3 billones. Sin embargo, la decisión de inundar el corazón de la presa, que es el cuarto de máquinas en donde se iban a instalar las ocho turbinas para la generación de energía, representa unos inmensos sobrecostos para la obra, sin contar los daños que generó la creciente del río Cauca que destruyó varios puentes e inundó varias viviendas.

En ese sentido, el gerente de EPM, Jorge Londoño de la Cuesta, explicó que toda la solidez financiera de EPM no estaba sustentada en Hidroituango, sino que es un proyecto de crecimiento de la compañía, por lo que el presente está en sus otros negocios, como la generación de energía, el negocio de gas y de agua, operaciones que les permitió el año pasado dar utilidades de $2,2 billones con una perspectiva favorable y creciente.

“La vida nos pegó un fuerte cimbronazo y vamos superándolo poco a poco. Obviamente, este proyecto tenía una estructura de financiamiento alta, con cerca del 60% de financiación a largo plazo. Además, no es que tengamos que salir a pagar estos compromisos en un mes, ya que son pagos a 15 y 20 años”, explicó.

El funcionario advirtió que la estabilidad financiera de la compañía no está en riesgo ya que el ebitda durante el año pasado fue de $4,7 billones, solidez que no se ha visto afectada con la situación actual porque el proyecto no era un generador de caja. Sin embargo, lo que sí reconoció el ejecutivo es que la emergencia y sus costos truncaron las aspiraciones de EPM de quedarse con Gas Natural.

“En principio, estos recursos iban a ser utilizados para pagar la deuda y estábamos apostando a comprar otras compañías, estábamos pensando en adquirir Gas Natural, pero nos va a tocar no comprar esta empresa y esa plata la vamos a utilizar para ajustarla a esta circunstancia. Puede que las calificadoras nos bajen la calificación, pero la estabilidad financiera de la empresa no está afectada”, resaltó Londoño.

La Fiscalía informó que investiga la contratación y adjudicación de las obras de Hidroituango hasta la confirmación de un posible daño ambiental ocurrido en la zona.

Sin embargo, todavía es difícil calcular las pérdidas que ha dejado esta emergencia y el impacto económico para EPM con el desarrollo del proyecto, porque la prioridad para la compañía y las autoridades gubernamentales es realizar la evacuación de las poblaciones afectadas y alcanzar la altura de la presa para poder evacuar el agua por el vertedero y reducir así el riesgo sobre la estructura.

El docente de ingeniería Ambiental de la Universidad Central y especialista en infraestructura hidráulica, Gélber Gutiérrez, destacó que el proyecto estaba pensado a largo plazo, por lo que los cálculos de afectación económica para el país y la compañía tendrían que hacerse a futuro.

“Los generadores no tendrían la posibilidad de empezar a comercializar esa generación de energía y el golpe más fuerte sería a la credibilidad de la ingeniería nacional y de las entidades y empresas que han venido liderando este proyecto. No creo que se vaya a resentir el sistema energético del país, pero sí se perdería una oportunidad de inversión en el país y de aportarle a la venta internacional de energía”, dice Gutiérrez.

Sigue la alerta

El también profesor de la Universidad Nacional Oswaldo Ordoñez sostuvo que Hidroituango está en “cuidados intensivos” porque no hay un control de las aguas."Desde que se taponó el túnel de desviación efectivamente se produce la afectación y la emergencia para la cual no estaban preparados”, indicó.

Ordoñez agregó que los túneles del proyecto estaban diseñados para evacuar el flujo normal del río Cauca pero una vez se represa hay una carga de presión”.

Se espera que mañana lunes finalicen las obras de elevación de la presa a 410 metros para reducir la presión del agua. Hasta el momento faltan siete metros.

Características del proyecto
Hidroituango

Hidroituango es el proyecto de generación de energía más grande que se está construyendo en Colombia. Se localiza sobre el río Cauca, en el llamado “cañón del Cauca”, tramo en el cual este río corre a través de profundos cañones y desciende unos 800 metros.

Ocupa predios de los municipios de Ituango y Briceño, en donde se localizan las obras principales, y de Santa Fe de Antioquia, Buriticá, Peque, Liborina, Sabanalarga, Toledo, Olaya, San Andrés de Cuerquia, Valdivia y Yarumal.

Empezó a construirse hace 8 años y está conformado por una presa de 225 metros de altura y una central subterránea de 2400 megavatios de capacidad instalada.

Las obras valen $11 billones, de los cuales se han invertido $8 billones, comprende, además, trabajos para la desviación temporal del río Cauca, consistentes en dos túneles que se taponarían una vez terminada la presa, el vertedero para evacuación de crecientes y el túnel de descarga intermedia, para control del llenado del embalse.

Tiene una casa de máquinas en la que se alojan ocho unidades de 300 megavatios de potencia con turbinas, la cual se inundó por la actual emergencia.

La construcción de la represa ha generado más de 8000 empleos directos y su arranque estaba previsto para el mes de noviembre de este año, fecha que se prorrogó indefinidamente.

La crisis inició a mediados de abril por la obstrucción de uno de los túneles por una condición geológica que causó el desmoronamiento de roca y tierra al interior del túnel de desviación del río Cauca. En la última semana se presentaron taponamientos y destaponamientos de los túneles, por lo que EPM alertó de una posible ruptura de la presa.

Impacto en el sector eléctrico
Torre de energía

Los cálculos de EPM con el proyecto de Hidroituango hablan de 2400 megavatios de energía al finalizar su construcción, que antes de la emergencia estaba proyectada para el año 2021, aunque por ahora no se ha establecido qué tanto afectará el cronograma y el proyecto lo que viene ocurriendo.

Sin embargo, la compañía planeaba entrar en operación a finales de este año poniendo en funcionamiento dos unidades de generación, algo que seguramente no ocurrirá debido a la afectación del cuarto de máquinas donde avanzaba la instalación de las turbinas.

Por todo esto, sin duda, se trata de uno de los mayores proyectos de generación eléctrica del país con el que se atendería la demanda de energía de más de ocho millones de hogares, suministrando el 17% de la demanda eléctrica nacional.

Ante la situación que se presenta en el proyecto, desde varios sectores han surgido inquietudes sobre si esta emergencia podría afectar el suministro de energía en Colombia, frente a las que el ministro de Minas y Energía, Germán Arce, ha dicho que la afectación no representa ningún riesgo para el abastecimiento.

El funcionario también indicó que la emergencia en Hidroituango no va a afectar el bolsillo de los colombianos, ya que el costo de la obra está en los balances de EPM.

Quien sí dista de esta posición es el docente y experto en proyectos hidroeléctricos de la Universidad Nacional (Sede Medellín), Oswaldo Ordóñez, quien explicó que la demora en el proyecto sí tiene un impacto, no a corto plazo, ya que permitiría una mejor oferta de energía.

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