Alerta sexy: los diez pecados sexuales que usted no debe cometer

Escuchar

Alerta sexy: los diez pecados sexuales que usted no debe cometer

Julio 07, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co
Alerta sexy: los diez pecados sexuales que usted no debe cometer

“Una cosa es aprender el arte de hacer el amor y otra es taponar la ignorancia erótica con artificios de mercadeo que incrementan las angustias del macho”, dice Lucio David González, psiquiatra y máster en psicoanálisis.

Conductas de ellos y ellas que terminan alejando hasta al más devoto de los amantes. Alerta sexy.

Razones para espantar a un buen partido o incluso para enfriar una relación de pareja hay de sobra: pueden ser sicológicas, físicas, sociales y, claro, sexuales. Sin embargo, hay comportamientos o actitudes que pueden llegar a convertirse en los espantapájaros de una relación sólida y placentera. “Hay una frase humorística que dice que la pareja al inicio duerme cara con cara, luego vientre con vientre y finalmente espalda con espalda. Esa frase refleja una dinámica sexual casi universal con algunas excepciones, como toda regla. Sin duda, en unas parejas este proceso es más lento y en otras más rápido”, explica Lucio González Ortega, siquiatra y máster en psicoanálisis. Y aunque expertos en sexualidad como Alejandra Ortiz Valencia señalan que en la vida de pareja “no hay libretos, sino cuerpos libres y autónomos”, sí hay situaciones que a veces nos hacen salir corriendo. Aquí un decálogo de algunos pecados que ellos y ellas cometen.Los pecados de ellos1. El llorónClaro que sí, a las mujeres les gustan los hombres sensibles, dulces, capaces de amar a los niños y a las mascotas. Pero, de ahí a tener un manojo de lágrimas en pleno acto sexual hay mucha diferencia. Es el caso de Paula, periodista de 27 años que estaba locamente enamorada de Óscar, un hombre tan pero tan sensible que al llegar el momento de la pasión, justo cuando ella esperaba que fuera más fogoso y decidido, se ponía colorado y comenzaba a lloriquear abrazado a ella, diciéndole cuánto la amaba. Las tres primeras veces ella se sintió afortunada de estar a la lado de un hombre tan emotivo, pero a medida que transcurrieron los días y la relación sexual siguió marcada por gemidos, pero no de placer sino de lamentos espasmódicos, Paula comenzó a tener la extraña sensación de que no estaba con un hombre sino con un niño en busca de su mamila.2. El tacañoColmo de los colmos es el amante que en un rapto de pasión y lujuria lleva a su enamorada a “un sitio más privado” y al terminar la faena seductora simplemente se baña, se viste, se acomoda la corbata y con una sonrisa entre inocente, torpe e irritantemente cómoda le dice a su mujer: “Paga la cuenta, cariño, tengo que regresar temprano al trabajo”. Paso seguido, el amante tacaño se cruza de brazos, silva, finge revisar su celular y, mientras tanto, es ella quien debe contar los billetes en medio de la furia que le causa saber que acaba de pagar por que le hagan el amor. El sexólogo Fernando Calero de la Pava explica que “después de la pasión, la mujer busca en el hombre otra clase de admiraciones que también le excitan y eso está en el poder económico, en su estabilidad, porque eso hace que las mujeres se sientan protegidas y seguras”.3. El ‘flash’ Él se desviste y sin que ella alcance a contar hasta tres él ya está adentro. ¡Qué rapidez!, ¡qué potencia demuestro!, piensa él de sí mismo. “¡Qué aburrido!”, pensa ella mientras tanto, pues su amante ni siquiera se tomó la molestia de estimularla a través del juego previo, de los besos, las caricias, las palabras, la exploración de su cuerpo. Estos ‘espantapájaros’ sexuales pecan por la excesiva genitalidad en su concepción del sexo, por egoísmo a la hora de buscar la satisfacción del otro, o por soberbia del tamaño de su pene, factor que consideran que sobra y basta para dejar a una mujer satisfecha.Tomen nota, hombres: ‘Flash’ solo es divertido en los cómics, en el cine y la televisión, con su traje de super héroe entrando y saliendo sin ser visto. En la vida real más vale lento, pero seguro.4. El aceitoso Es buen conversador, inteligente, tiene personalidad, pero muchas de sus pasadas amantes (todas las cuales han huído espantadas por la misma razón) se han sentido tentadas a sugerirle que use colonia, que compre un buen shampoo anticaspa, que visite con más frecuencia a su odontólogo o, ¡al menos que lleve un arsenal de pastillas mentoladas en sus bolsillos!Él no es consciente de su propio olor corporal, ni reconoce que los demás se alejan, se tapan la nariz al hablarle o abren las ventanas de par en par cuando entra a una habitación. Vive feliz, en su universo olfativo, protegido por una estela de sudor que sigue espantando a las mujeres. En la cama, la situación se torna aún peor, sobre todo en climas fríos cuando insiste en hacer el amor con las medias puestas. Si logra corregirse, reinará.5. El troglodita En general ejercer violencia (física o psicológica) termina por ahuyentar a casi cualquier mujer. “La falta de cariño, la patanería y la grosería y llegar al punto de tomar a la mujer como si fuera un objeto de su propiedad, definitivamente no gusta. Si el hombre no es detallista eso también decepciona. Y más aún las espanta la incultura del hombre”, explica Calero de la Pava. Caben en esta categoría los hombres que esperan que ellas estén dispuestas siempre y cada vez que ellos quieran, como si lo que importara fuera su propio deseo y su pareja solo existiera para complacerlos. Esto ocurre en todos los estratos, fruto del machismo. También caben aquí los violentos de palabra que ridiculizan el cuerpo de su mujer, su peso, su talla, hiriendo su autoestima con tal de sentirse más poderosos.Los pecados de ellas 1. La dominatriz Es difícil hacerle el amor cuando al mismo tiempo está respondiendo mensajes de texto “importantísimos”, devolviendo llamadas a la oficina en los horarios más absurdos y gritando instrucciones a sus subalternos por altavoz.En la cama espera ejercer la misma dominación que aplica en el mundo laboral. Es una aplanadora del amor: da órdenes, instrucciones, critica desempeños, hace análisis de rendimiento, compara tamaños y hace sentir a su amante una hormiga que intenta escalar una montaña. Jamás cede el control, y aunque al comienzo esto es sexy, con el paso del tiempo espanta amantes sin que entienda el porqué. 2. El maniquí Querer lucir como las voluptuosas mujeres que a veces él admira por la calle, es la peor manera de espantar a un hombre. La cirujana plástica Lina Triana cuenta que “sucede con frecuencia que las mujeres se quieren intervenir para igualar un prototipo y lo hacen con la idea de complacerlos y agradarlos, pero logran el efecto contrario porque sucede que el hombre puede admirar la voluptuosidad en otras mujeres, pero no quiere que su mujer luzca irreal”. Él la desnuda y se topa con todo tipo de falsas y exageradas voluptuosidades a lo Pamela Anderson, y hasta las pestañas, la nariz, las uñas y el pelo son postizos. ¿Lo serán también sus orgasmos? Cree que la figura basta, pero le falta imaginación. Y eso sí que espanta. 3. La metalizada A esta mujer ciertos hombres le resultan invisibles: los que no tienen historia crediticia. No hay asomo de rubor en ella al preguntarle por los activos y pasivos. Aunque se ufana de feminista, al pedir la cuenta aprovecha para ir a retocarse, mientras él paga. Luis Carlos, un ingeniero electrónico de 29 años, recuerda que durante seis meses se rindió a las “amorosas peticiones” de una amiga que solo lo llamaba para preguntar “¿A dónde me vas a llevar hoy?”, sin siquiera preguntar cómo había estado su día, hasta que su bolsillo no aguantó el nivel de vida de esta amante bandida. En la cama suelen ser mecánicas, frías, pues el sexo para ellas es simplemente una forma de retribuir las invitaciones, los viajes, las joyas... ¿Pensar en ellas para algo serio? ¡Ni de fundas!4. La asépticaEllas fueron criadas 100 % libres de manchas, les impidieron tocar, regar, saltar en los charcos y dañar su impecable peinado de princesas. Al crecer, en el sexo son las más milindrosas, obsesivas con los olores, las texturas, etc. Hacer el amor con un desinfectante en una mano y pañitos húmedos en la otra es la mejor forma de echar al traste la pasión, incluso para el hombre más comprensivo y enamorado. Suelen poner todo tipo de reglas y condiciones para el sexo: cómo se hace, en qué lugares, a qué hora, qué días y con qué frecuencia. Ni siquiera han terminado de hacer el amor y ya saltan a la ducha como si de esto dependiera su salvación. En resumen, cero sorpresa y un manual de instrucciones tan grueso que más parece el de una nueva computadora. Espanto garantizado.5. La sexintensa Tras la primera noche de sexo se enamora como si fuera la primera vez. A veces ni siquiera alcanza a legar tan lejos, pues un simple coqueteo a través de redes sociales basta para que acceda a enviale al nuevo “amor de su vida” sus fotos desnuda y videos eróticos. Los hombres huelen su desespero y huirán al obtener lo esperado. La intensa no deja que ninguna relación madure, se obsesiona con el sexo al estilo ‘Atracción Fatal’, deja mensajes subidos de tono, llama, persigue, aparece y espanta.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad