“Yo no soy africano, soy un afro caleño: fashion, sexy y chic”: Ray Charrupí

“Yo no soy africano, soy un afro caleño: fashion, sexy y chic”: Ray Charrupí

Septiembre 14, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Paola Andrea Gómez | Jefe de Información
“Yo no soy africano,  soy un afro caleño:   fashion, sexy y chic”: Ray Charrupí

Ray Charrupí, director de Chao Racismo.

Ray Charrupí, director de Chao Racismo, dice que el gabinete de Santos II es catastrófico para su etnia.

Ray Charrupí tuvo un sueño. En él le hablaban su padre Pascual Charrupí, Malcom X, Mohamed Alí y el dios Changó. En esencia, el mensaje del sueño era similar al del más recordado histórico discurso por la igualdad: ‘I have a dream’, de Martin Luther King. Recuerda que fue un poco después de la aparición de la famosa foto de la Revista Hola, donde cuatro damas de la sociedad caleña posaban y en el fondo sus empleadas negras cargaban las bandejas para servir el té. El sueño lo motivó, junto a David Soto, Diego Angulo y Eduardo Llano, a iniciar Chao Racismo, en respuesta a la imagen que causó revuelo en Colombia. También, la herencia de su padre, que demandó la caricatura de la Negra Nieves para quitarle el delantal de empleada doméstica y graduarla de filósofa. Y la pelea que tuvo con Harold Idrobo en el colegio, a quien le rompió la cara cuando se enteró de que hacía un chiste racista con él. Confiesa que no se siente orgulloso de ese episodio, “estaba enajenado, pero ello me permitió entender que si yo fui víctima, qué podría pasarle a los demás”. Hoy, a sus 33 años, caza peleas con quien comete un acto de racismo; contra el diputado de Antioquia que dijo que invertir en el Chocó era como perfumar un bollo; contra el concejal de Bogotá que usó la expresión “merienda de negros” o contra Enrique Peñalosa, quien dijo que “trabajó tanto como un obrero raso, tan raso que era el único no negro de la obra”.Pero el tono de sus posturas lo ha convertido también en el centro de críticas, para quienes lo encuentran incendiario y pantallero y que además cree que lo que dice es palabra de Dios. “Yo trabajo en llave con Esaud Urrutia, Luis Gilberto Murillo, Hugo Tovar, Óscar Gamboa y Paula Moreno sin problema. Qué coincidencia, con los que trabajo son algunos de los mejores líderes afro que hay”, responde. De la inclusión en Colombia y en Cali, de su lucha y de sus polémicas, este abogado de la Universidad del Cauca habló con El País:Recientemente usted manifestó que la Policía Nacional es excluyente y racista y que no hay oficiales afro en su cúpula. ¿Encontró alguna receptividad a esta denuncia?Cuando quisimos reunirnos con el Ministro de Defensa para mostrarle nuestro estudio nos mandaron donde un capitán y un teniente, cuando se trataba de un tema de la población afro colombiana que somos, según censo de 2010 el 10,5 % de los colombianos y según el PNUD, el 25 %. ¿Se presenta esta misma exclusión en el gabinete de Santos? El gabinete de Santos I fue desafortunado y el de Santos II es catastrófico. Entiende uno que el Presidente en sus inicios tenía que gobernar con los que conoce, pero ha tenido cuatro años para conocer afrocolombianos e indígenas que aporten al país. ¿Cuáles afro se pueden contar hoy como ministeriables?Uno: vallecaucano, canciller de cancilleres: Óscar Gamboa Zúñiga, un hombre que, de la cooperación internacional, ha traído más de US$70 millones para inversión en Colombia. Dos: e l mejor ministro de Transporte que podemos tener en este momento, Víctor Julio González, dos veces gerente de la Sociedad Portuaria. Tres: Harold Mosquera Rivas, el mejor abogado laboralista del suroccidente, perfecto para ministro de Trabajo. Cuatro: John Arley Murillo, para director nacional del ICBF. Yo le armo todo el gabinete. Ninguno de los que está en él es malo. Lo malo es que no haya ningún afro colombiano. Ustedes interpusieron la tutela contra las curules de Moisés Orozco y María Mercedes Bustamante porque no representan a los afro. ¿Confían en que ellos no se van a posesionar? Creemos que sí. Esta crisis nos llevó a generar un proceso de unidad nunca antes visto en los afrocolombianos. La tutela la puso Chao Racismo con Tostao, de Chocquibtown, Herencia de Timbiquí, Willy García y Luis Ernesto Olave. Otras entidades han interpuesto demandas de nulidad. Orozco y Bustamante nunca le han dado un golpe a la tierra por los afro y no sacaron votos en los territorios afro; trasladaron sus votos de maquinaria corrupta y se hicieron contar en la circunscripción afro, porque son unos cobardes que sabían que no tenían votos suficientes en la circunscripción ordinaria. En todo caso, la representación afro en el Congreso no ha dejado huella. Destaco el control político de María Isabel Urrutia, hizo una oposición y presentó proyectos. El resto han sido personas negras que no saben de esto. La culpa de lo mal que les ha ido a las curules no es de los afro. Negros dicen que es culpa de los negros, pero no. ¿De quién es la culpa entonces?Del gobierno. Mientras la reforma procuró el fortalecimiento de los partidos, en la circunscripción afro se permite la operación avispa, porque el requisito que se necesita es estar avalado por una organización inscrita en el Ministerio del Interior. ¿Sabe qué se necesita para eso? Que cinco personas digan que son negros. Entonces el perro, el gato y el garabato pueden manifestar que son negros, les dan el aval y los eligen con cinco o seis mil votos.Pero eso es un círculo vicioso y lo que pasó esta vez puede volver a pasar.Vamos a presentar un proyecto que diga que podrán dar avales solo entidades con más de diez años de trayectoria y ahí sí se friega la corrupción. Hay que incrementar el número de curules afro, ahora son dos en la Cámara, mientras los indígenas que son el 3 % del censo tienen cuatro curules; entonces por regla de tres al 10, 5% (los afro) nos corresponden tres curules en la Cámara y tres en el Senado. Los partidos tendrían que incluir candidatos afro para ocupar esas curules. Estaríamos imponiendo el aval político y el aval étnico y los partidos tendrían que, por primera vez, voltear a mirar a las organizaciones afro. ¿Cómo ve la participación negra en el gobierno del Alcalde y el Gobernador?El doctor Guerrero quiere y ha logrado dar mensajes claros con María Elena Quiñones en Cultura, por ejemplo. Pero aquí hay una rancia oligarquía que no permite que la ciudad avance. En la Gobernación no he visto que pase mucho. Debe ser por la situación financiera, pero hay que resaltar que ha hecho algo por la titulación de los predios en el Pacífico.¿Estamos lejos de ser una ciudad incluyente?La ciudad está cambiando. Los negros hemos venido ganando espacios. Organizaciones como Amunafro han generado confianza y lo otro es que quien se oponga a esto, Chao Racismo se lo lleva. Vamos a ir por el que se oponga a la inclusión.¿Eso es una amenaza?Por qué más bien no mira que aquel que le apuesta a la inclusión lo va a apoyar la ciudad. Hay que ser tan amenazante, como aberrante es la exclusión. No podemos ir a medias tintas. Cali tiene todas las condiciones para decirle al mundo que aquí triunfó la inclusión.¿Qué actitudes deben cambiar para que haya una verdadera inclusión? Chao Racismo hizo la mejor definición de inclusión en el mundo. La incorporación de la diversidad sí y solo sí hay dignidad. ¿Cómo ha funcionado el certificado de inclusión en las empresas? En uno de los hoteles más exclusivo de Cali, el Now, hay una placa que dice Chao Racismo y seguidamente lo recibe un recepcionista negro que saluda en inglés. El Noticiero Más Pacífico también se capacitó y vamos a certificar al Hotel Inter y a Comfandi. ¿Qué tiene que hacer una empresa para que Chao Racismo la certifique en inclusión?Hacemos el Dofa de la inclusión y la capacitamos para ser más eficiente, por vía de la inclusión. Le mostramos lo que ha dejado de ganar por no tener un criterio incluyente. Le hacemos ver que la inclusión es la mejor estrategia de desarrollo del mundo actual. Hay quienes ven la certificación de inclusión como un negocio, porque usted no le puede imponer a una empresa un empleado por su color de piel, en lugar de sus méritos.De ser así, seguiremos en una ciudad excluyente. Cuando la mujer es igual de buena que el hombre, yo empleo a la mujer. Cuando la mujer está un poco por debajo del hombre, yo empleo a la mujer. Es que la mujer es la que amamanta, la que se demora organizando la casa antes de ir a trabajar. Así que hay que aplicar acción afirmativa y discriminación positiva y entender que los afro no estamos en las mismas condiciones. Solo llevamos 15 años corriendo en esto. No somos iguales. ¿Por qué se dificultan tanto los procesos de integración afro? Porque cuando uno es muy pobre el interés particular es grande. Yo no soy nada especial, solo soy mucho menos pobre que el resto de mis paisanos y eso me permitió entender que no puedo estar nunca en contra de ellos. De Chao Racismo se habla mal y sabíamos que nuestros contradictores iban a ser otros afro, porque tal vez ellos no saben que el cuento de negro no confía en negro nos lo enseñó el blanco para evitar que nos subleváramos. Hay quienes señalan que su fortaleza es ser arrollador, pero que esa también es su debilidad, cuando se transforma en arrogancia.Estoy de acuerdo. Por supuesto que es un problema, nadie es perfecto. Pero quien se queda en la arrogancia de una persona sin conocer los resultados, la honestidad, tampoco es que me interese interactuar con esa persona. Sus críticos expresan que usted es pantallero, que le preocupa más dar declaraciones incendiarias que la lucha por la inclusión. Yo no soy pantallero, soy mediático. Y tristemente he hecho las más fuertes denuncias de racismo, que es el 5 % del trabajo de Chao Racismo, pero también hemos hecho un trabajo arduo en inclusión, que corresponde al 95 %. Los medios solo nos han comprado el amarillismo propio del racismo.¿Qué tan cierto es que Chao Racismo es su plataforma política? Falso. Chao Racismo no puede participar en política electoral.Pero usted se puede retirar y ser candidato.Mire, hemos hecho cosas en otras ciudades, para qué limitarse a ser Alcalde de Cali, cuando dirijo una organización que puede tener alcaldías, concejales, diputados, ministros y ojalá Presidente trabajando en pro de la inclusión.Dicen que usted vende la imagen de un negro capitalista y no del acervo africano que enorgullece a su etniaYo no soy africano. Soy un afro caleño. Y Chao Racismo, como yo, es fashion, sexy y chic.Sin duda, usted es un líder, pero hay quienes consideran que usted es un líder negativo.Soy un líder positivo. Los que consideran que soy negativo son la misma clase de personas que señalaban a Mohamed Alí en los comienzos, porque decía cosas provocadoras. Yo no soy Alí, pero es uno de mis ídolos.¿Cómo se financia Chao Racismo?Primero, de mi bolsillo. Soy muy eficiente con la plata. Luego gracias a los principales patrocinadores, que son los padres de los voluntarios. Ellos nos apoyan para que estos guerreros de la inclusión trabajen por una sociedad digna e incluyente.Ray en frases Cali. El sueño de la capital de la inclusión.Racismo. Pobreza. Inclusión: diversidad más dignidad.Malcom X: radical. Rodrigo Guerrero. Quiere. Juan Manuel Santos. La séptima de Bogotá.Obama. Yes, we can. Humildad. Lo que si no se maneja bien te aleja de tus sueños.Una canción. Yo Tengo Fe, de Willy García. Zapateando y Coqueteando, de Socavón y Prietos, de Chocquibtown. A quién admira:A mi papá, Mohamed Alí y Nelson Mandela. Ellos son mi trinidad.Una frase.’I have a dream’.Las dos ministrasPara Ray Charrupí, el gabinete del presidente Santos no puede presentarse como incluyente solo porque exista una relación sentimental homosexual de Gina Parody, ministra de Educación, y Cecilia Álvarez, ministra de Comercio. “Yo soy un activista de la inclusión, por tanto ¡ay! de aquel que genere prácticas homofóbicas. Pero que no vengan a pintar de inclusión ese mero hecho. Mientras en un apartamento en Bogotá hay dos carteras ministeriales para una sola orientación sexual, para el 25 % de los colombianos no hay ninguna”, expresa.

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