Trabajo de grado de caleña se destacó entre los mejores del mundo en ingeniería química

Diciembre 12, 2021 - 07:55 a. m. 2021-12-12 Por:
Redacción de El País
Estudiante

Durante un año, María Camila junto a Isabel trabajaron su proyecto de grado sin imaginar el impacto que llegaría a tener. Otros compañeros y profesores de la Universidad Icesi se han sumado al trabajo para hacerlo tangible.

Foto: Especial para El País

La estudiante caleña es pausada y segura al hablar. Se toma su tiempo para contestar cada pregunta y muestra su talante en cada frase.

Esa misma seguridad fue diferencial en AlChE, la Conferencia Anual de Estudiantes en Boston, EE.UU. Su trabajo de grado de Ingeniería Bioquímica, realizado en conjunto con Isabel Fernanda Enríquez, titulado ‘De residuos a material de embalaje biodegradable: acoplando la biomasa residual agroindustrial del Valle del Cauca con el crecimiento micelial’, fue elegido para ser el representante de Latinoamérica y, posteriormente, ser expuesto frente a otras 200 escuelas de todo el mundo en el país norteamericano.

El trabajo, según explicó la joven de 22 años, se enfoca en el uso de materiales biodegradables que se obtienen a partir de residuos agroindustriales de la región y hongos. “Estos tienen un potencial para reemplazar materiales de envase y embalaje como el icopor, el cual tarda muchos años en degradarse”, dijo.

La metodología que expusieron está basada en que el estudio permite “el desarrollo de prototipos de materiales biodegradables de dos especies de hongos filamentosos”. Entonces, la cepa de hongo que utilizan y el post tratamiento que se realiza, incide de forma directa sobre las propiedades físicas. Rodríguez expresó que algunos materiales mostraron “una mayor resistencia a la flexión y presión, además de ser ligeros”. Por lo cual, estos podrían utilizarse en materiales de embalaje para productos electrónicos o envases de alimentos.

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Mientras que hay otros de los materiales con los cuales están experimentando que tienen una apariencia similar a la madera, “por lo que podrían encontrar aplicación como material de construcción”.

“La relevancia está en que son materiales que se aprovechan de residuos. Es decir, les da un valor agregado y no impacta negativamente al medio ambiente”, continuó Rodríguez.

El camino a Boston

Previo a la Conferencia Anual de Estudiantes en Estados Unidos, se pasó por una etapa de selección de quién sería el representante de América Latina. Siendo así, en junio, de manera virtual y contra otro participante de la Universidad Icesi y la Universidad Nacional, Camila quedó en el primer lugar con la presentación del proyecto.

Una vez obtenido este logro, la estudiante viajó a Boston a inicios de noviembre para la conferencia presencial, la cual terminó de forma virtual el 14 de noviembre. Más de 200 escuelas internacionales de Ingeniería Bioquímica expusieron sus proyectos.

Un jurado experto seleccionó los tres mejores trabajos. El de Camila compitió contra los de diez estudiantes de pregrado de Ingeniería Química de Estados Unidos, India e Indonesia.

Tras la deliberación, Rodríguez obtuvo el tercer puesto. “Este logro es un reconocimiento al trabajo y esfuerzo de todo el equipo. También de la pasión que se ha invertido para avanzar y mejorar cada vez más”.

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Además del reconocimiento y gran labor, comentó que se conecta con su proyecto porque desde su carrera “tenemos la capacidad de impactar en nuestro entorno a través de lo que hacemos”.

Durante un año han estado trabajando el proyecto y se han ido incorporando más personas para hacerlo tangible. Inicialmente empezaron junto a los profesores Carlos Andrés Álvarez y Andrés Ceballos, del Departamento de Ingeniería Bioquímica.

Una vez finalizaron el proyecto de grado, cuatro estudiantes más entraron al equipo: Daniela Peña, Julio César Devera, Isabella Bedoya y Daniela González continuaron el avance que ya existía, como parte de sus proyectos de grado. Posteriormente se sumó la profesora Érika Ortiz junto a los estudiantes Jesús Ernesto Cuetía y Gelen Belalcázar, quienes están trabajando en un plan de negocios estructurados para evaluar la rentabilidad del proyecto en la producción de empaques. Estos tienen un enfoque más de creación de empresa.

Siendo así, con esto buscan ampliar la base de datos de los materiales, características y propiedades, para así empezar a aplicarlos en un mercado específico.

Estudiantes

El grupo de estudiantes y profesores han continuado el proyecto y se encuentran en pruebas de distintos tipos de materiales y la viabilidad en el mercado.

Foto: Especial para El País

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Sobre la exposición

“Para todos mis compañeros y profesores el proyecto fue un verdadero reto a nivel personal y profesional. Nunca creímos que una idea que nació simplemente como un proyecto de grado en un laboratorio tendría este nivel de alcance e impacto”, admitieron los estudiantes.

Los profesores que han acompañado este proyecto reconocen que ha sido “muy gratificante ver cómo las competencias desarrolladas en estudiantes y docentes dan fruto en proyectos de impacto social, ambiental y económico”.

En cuanto a la exposición, Rodríguez asegura que lo primero que tuvieron que hacer fue adaptar el discurso a los avances y resultados que empezaron a obtener a partir del ingreso de sus demás compañeros.

Otro de los desafíos, que sortearon con creces, fue traducir todo al inglés y practicarlo “hasta poderlo interiorizar, además de prepararme para las posibles preguntas que pudieran surgir y en sus respuestas”, comentó Rodríguez.

Los jurados preguntaron sobre los objetivos a largo plazo del proyecto, si tienen identificado el consumo energético del proceso de producción de los materiales y, finalmente, si realizaron las pruebas para determinar el tiempo que tardan en biodegradarse.

“Es un reto en todo sentido. Nunca creímos que una idea que nació simplemente como un proyecto de grado en un laboratorio tendría este nivel de alcance e impacto”.

Para ambos casos de las pruebas, mencionaron que se encuentran haciendo las respectivas corroboraciones para poder llegar a una respuesta junto al equipo de trabajo.

La exposición se realizó en el Centro de Convenciones John B. Hynes Veterans Memorial desde el 5 hasta el 14 de noviembre. Para la esta, tuvo material de apoyo en el que estaba el contexto, objetivo, metodología, resultados, análisis y conclusiones, además del futuro del proyecto. El tiempo límite para llevarla a cabo eran 11 minutos, sin contar el que se invirtió para contestar las preguntas de los jueces.

“Obtener este título en un congreso internacional con la investigación es muy satisfactorio para todos. Ver que el trabajo de casi dos años está dando fruto y consolidándose como una alternativa sostenible que atiende a las necesidades de mercado actuales nos hace muy felices”, añadió la expositora.

Finalmente, aseguró que espera poder aportar a Colombia procesos sostenibles que “no solo estén comprometidos con la economía sino con la sociedad y el planeta”.

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