Si está pensando en hacerse un tatuaje, tenga en cuenta estas recomendaciones

Si está pensando en hacerse un tatuaje, tenga en cuenta estas recomendaciones

Septiembre 04, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Yefferson Ospina | Reportero de El País

Las autoridades vigilan a los 64 centros de tatuaje certificados en la ciudad para cerciorarse de que cumplan con la ruta de disposición de desechos.

Nelson Arana, coordinador de la Unidad Ejecutora de Saneamiento, UES, en el sur de la ciudad, dice que alrededor de la práctica del tatuaje en Cali hay una serie de riesgos en lo que tiene que ver con temas de salud.  “La práctia está regulada por la resolución 2003 de 2014, que la califica como un procedimiento invasivo que requiere  un manejo especial para evitar complicaciones de salud”, afirma el funcionario.  Entre las condiciones que se estipulan en la resolución, está el hecho de que cada centro de tatuajes debe tener una adecuada ruta para la disposición de desechos hospitalarios como agujas, algodones o elementos que hayan estado en contacto con secreciones corporales o sangre. Asimismo, la resolución establece que cada centro debe contar con un profesional de la salud acorde con el tipo de procedimiento que se lleve a cabo.  “Según esa resolución, cada establecimiento en el que se realicen tatuajes, debe disponer de un dermatólogo o, cuando menos, un médico profesional. Por supuesto, eso no se cumple”, dice Arana. La UES, continúa el funcionario, realiza inspecciones anuales a los 64 centros de tatuaje en la ciudad certificados para cerciorarse de que cumplan con la ruta de disposición de desechos. La Secretaría de Salud ha comprobado que todos los centros realizan un manejo adecuado de ese tipo de deshechos y cumplen con los requisitos mínimos en salubridad.  El problema, dice Arana, y lo corroboran tatuadores de centros legalmente constituidos, es que el número de personas que se dedican al negocio sin cumplir con las normas es considerable.  “A este tipo de personas es imposible regularlas, porque no se sabe dónde trabajan y no hay mecanismos para hacerlo. Lo que se sabe es que hay muchos que trabajan de ese modo”, dice Arana.  Italo Esquivel sostiene que los peligros de realizarse un tatuaje en un lugar que no cumple con las condiciones de salubridad son muchos. “Por ejemplo, si alguien dice que te hace un tatuaje a domicilio y va a tu casa y te tatúa en tu propia cama, tú no sabes hasta dónde los ácaros pueden llegar a causarte problemas en la piel. Eso, sin contar que no puedes cerciorarte de que esté usando agujas nuevas, por ejemplo”. Nelson Arana sostiene que una de las grandes dificultades para regular estos establecimientos es que están bajo la jurisdicción de la Secretaría de Salud del Departamento del Valle y no de la Secretaría Municipal de Cali. ¿Y cuando uno se arrepiente? Pablo, que tiene 34 años, se hizo dos tatuajes a los 16 y hace cinco años que acude a sesiones de cirugía láser para borrarlos. Una de las imágenes le recorría  la mitad de uno de sus brazos.   “Me tatué cuando no tenía muchas cosas definidas en mi vida. Lo hice por rebeldía, por cosas de la juventud y luego decidí quitármelos...”La única forma de borrar un tatuaje es a través de cirugía láser, cuenta la doctora Derly Patricia Pinzón, cirujana láser de la clínica Corpus & Rostrum, ubicada en el sur de Cali y una de las que practica el borrado de tatuajes en la ciudad.   Esa tarea, además, puede convertirse en  un verdadero calvario, pues el procedimiento llega a tardar meses debido a que las sesiones de láser no pueden exceder los 60 minutos y deben hacerse con períodos de recuperación de la piel de mínimo un mes.  Pablo cuenta que cada una de las sesiones a las que se ha sometido le ha costado entre $800.000 y $1.000.000, además del dolor que causan las intervenciones. “Es prácticamente un láser que quema tu piel para sacar el pigmento. Entonces resulta muy doloroso”.  La doctora Derly Patricia explica que    si los tatuajes tienen colores como el azul, verde y violeta, que son los más difíciles de quitar, los procedimientos se complican más. Los más fáciles de borrar son los negros.   A pesar del costo, la intervención no garantiza que la piel quedará en el estado anterior a la realización del tatuaje. “Queda una cicatriz, que por supuesto no es muy notoria a simple vista porque se trata muy bien, pero que no deja de ser una cicatriz”, dice Pablo. De acuerdo con la doctora Derly Patricia, en la clínica Corpus & Rostrum se atiende un promedio de entre 15 y 20 personas al mes que solicitan el procedimiento láser para borrar algún tatuaje de su cuerpo. Lea la primera parte de este informe: ¿Qué hay detrás del 'boom' del tatuaje en Cali?

 

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