Reconciliación, el mensaje de La María 20 años después

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Reconciliación, el mensaje de La María 20 años después

Mayo 30, 2019 - 11:30 p.m. Por:
Andrés Felipe Carmona Barrero / Reportero de El País
Misa de los 20 años del secuestro de La María

La eucaristía que el 30 de mayo de 1999 en la iglesia La María fue interrumpida por el ELN, con el secuestro de 194 personas, este jueves sí terminó. El padre Jorge Humberto Cadavid, celebró el final de la misa y se reencontró con su comunidad dos décadas después. Reconciliación, el gran mensaje de la jornada.

Foto: Bernardo Peña / El País

Perdón. Reconciliación. Unión. Esas tres palabras resumen la eucaristía de conmemoración de los 20 años del secuestro de 194 feligreses de la iglesia de La María, en el sur de Cali, acción perpetrada por guerrilleros del Frente José María Becerra del ELN.

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El acto litúrgico de ayer, que inició pasadas las 5:00 p.m. y que contó con la participación de víctimas, familiares y representantes del Centro de Memoria Histórica, estuvo liderado por monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, obispo auxiliar de Cali, quien ofreció un profundo mensaje de reflexión a los asistentes a la misa celebrada en el mismo espacio del 30 de mayo de 1999.

“Hoy nos encontramos acá, en este emblemático lugar, para fortalecer los vínculos de la hermandad cristiana y clamar la justicia que viene de lo alto... para orar porque estos hechos nunca, nunca, se vuelvan a repetir. Hoy volvemos a decir, con la fuerza de las grandes marchas en otrora en Cali, ¡No más!, ¡No más! Al espíritu santo que nos protege, que lo recibimos para entender lo inconcebible, para perdonar lo imperdonable, para poder vivir en paz y alegría”, agregó Rodríguez.

En la mitad de la eucaristía, el representante de la Iglesia, en un claro gesto de reconciliación con las víctimas del secuestro de La María, le cedió la palabra al padre Jorge Humberto Cadavid para que, 20 años después, terminara de dar el Padre Nuestro que hace dos décadas no pudo completar porque en ese preciso momento llegaron los guerrilleros del ELN.

“El Padre Nuestro es de todos, de buenos y malos, alcemos las manos e invoquemos su presencia para que nos una en la única familia de los hijos de Dios. Cuando pedimos perdón y sentimos vergüenza por los hechos, el Señor nos extiende la mano y nos libera”, expresó el entonces párroco.

Reconciliación, el mensaje de La María 20 años después

Perdón. Reconciliación. Unión. Esas tres palabras resumen la eucaristía de conmemoración de los 20 años del secuestro de 194 feligreses de la iglesia de La María, en el sur de Cali, acción perpetrada por guerrilleros del Frente José María Becerra del ELN.

Álex Quintero / Álvaro Pío Fernández - El País

Tras las reflexiones de Cadavid, quien también estuvo acompañado en el atril de la iglesia por el reconocido sacerdote José González, llegó el momento del saludo de la paz, con lo que vinieron una serie de abrazos de Cadavid con varias de las personas que hace dos décadas compartieron cautiverio con él, algunos de estos acompañados de lágrimas.

Patrick Martínez, quien para la época de los hechos tenía 19 años, dijo que con la eucaristía de ayer se cierra un capítulo de su historia, como una forma de evolucionar y pasar la página y cerrar ciclos dolorosos que estuvieron alimentados por recuerdos de su cautiverio de cinco meses y medio a manos del ELN.

“Todos ya hemos cambiado 20 años después, el país ha cambiado. Tenemos que salir adelante, adaptarnos a lo que estamos haciendo ahora y aprovechar todas las experiencias que tenemos, así como también vivir cada uno de los momentos. Debemos ayudar a los demás, dar de nosotros a las personas que nos necesitan”, explicó Martínez.

Para Pola Varela, quien fue secuestrada junto a sus tres hijos y su esposo, el mensaje que dejó la conmemoración de los 20 años del plagio es necesariamente el del perdón.

“Las palabras del padre Cadavid, así como las de monseñor, son increíbles. Tenemos que perdonar, es lo único que nos queda en la vida para vivir tranquilos, porque si no perdonamos, seguiremos sintiendo venganza e ira. Todos tenemos que poner de nuestra parte”, expresó Varela.

La mujer recordó, de los más de 15 días que estuvo secuestrada, las largas jornadas de caminatas que iniciaban a las 11:00 p.m. “Una noche nos perdimos. Uno de los grupos iba por arriba, mientras el mío iba por abajo de la montaña, cuando, de las piedras, nos salían niños (que hacían parte de la guerrilla) que tendrían 12, 13 o 14 años. Pensábamos que nos iban a matar, esos fueron momentos muy difíciles”, agregó Pola Varela.

“Este es el primer paso”

El padre Jorge Humberto Cadavid dijo que aunque presencialmente terminó ayer la eucaristía pendiente desde hace 20 años, esta, en teoría teológica, no ha culminado aún.

“Se empezó a terminar la misa, porque en el contexto teológico la misa es un sacrificio en el cual la víctima, Jesucristo, se tiene que consumir. Para ello hay que estar limpio en el alma, en el cuerpo. Mientras no consumamos todos el cuerpo y la sangre de Cristo, y cambiemos todos, esa misa no se ha terminado, solo llegará a su fin cuando el hombre sea bueno”, agregó.

Al ELN, grupo armado que calificó ayer de “un error” el secuestro de La María, el padre Cadavid le envío un mensaje: “que reconozcan el daño hecho, que sientan vergüenza de que por más ideales de justicia que sigan, ellos no pueden tomar justicia por cuenta propia, porque con esto le hicieron mal al pueblo, no al Estado; el pueblo fue el perjudicado. Ellos no han tenido la delicadeza de llorar. ¿Cuándo podrá haber perdón si las víctimas no sienten que lo hagan con vergüenza?”.

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