Cali recibe los Juegos Mundiales 2013 con su mejor cara

Cali recibe los Juegos Mundiales 2013 con su mejor cara

Julio 24, 2013 - 12:00 a.m. Por:
El País.com.co
Cali recibe los Juegos Mundiales 2013 con su mejor cara

Deportistas en práctica, ventas de camisetas, banderas y mucho más. Así está el ambiente en la víspera de los Juegos Mundiales.

Este es el panorama que se vive en Cali a pocas horas de la inauguración de los Juegos Mundiales, el evento deportivo más grande en la historia de la ciudad.

Cali huele a competencia, a alegría, a entusiasmo. En las calles se pueden observar grupos de extranjeros disfrutando del patrimonio de La Sultana del Valle, que se pone la camiseta para dar inicio a Los Juegos Mundiales desde el jueves y hasta el próximo 4 de agosto. A pocas horas del inicio de las competencias que reúnen a cerca de 4000 deportistas de 120 países, Elpaís.com.co hizo un recorrido por el sur de la ciudad para sentir de cerca el ambiente de los World Games.Los invitadosRiku y Saaya son dos japoneses que representarán a su país en salvamento acuático, competencia que se llevará a cabo los días viernes 26 y sábado 27 de julio. A ambos les ha llamado la atención el trato que han recibido de la gente caleña: "Todos son muy cariñosos, es muy agradable estar aquí. Cuando llegamos al aeropuerto nos recibieron hasta con banderas", comenta Riku. Para la delegación de Japón en este deporte, estar en los Juegos Mundiales es una oportunidad para darse a conocer: "Queremos brillar a nivel internacional, queremos ser importantes para que todo el mundo sepa cómo es nuestro nivel", comenta Saaya.De Hungría llegó Lilla Székely, para representar a su país en natación con aletas el próximo 27 de julio. Cuenta que antes de llegar no se sentía muy segura, pero que en Cali se ha encontrado con gente muy amable.Sobre su delegación, conformada por 58 competidores, comenta que "al principio estuvo un poco desordenada, pero lograron llegar a los juegos". Agrega que la piscina para las competencias le pareció muy buena. Aunque estos deportistas provienen de lugares distintos, mostraron un gusto común por la comida colombiana que han probado hasta ahora. "La comida me ha parecido muy rica, todo me ha gustado mucho", afirma Lilla. Para Riku, la experiencia también ha sido muy satisfactoria. "Esta mañana probé el jugo de papaya en el hotel y me pareció delicioso", dice este japonés.El punto de encuentroPuede que las delegaciones de los distintos países no tengan muchos lugares de encuentro, pero sin duda alguna el restaurante es uno de estos. En las Canchas Panamericanas se construyó el complejo de alimentación, integrado por 40 carpas gigantes que a su vez conforman los dos centros de comida: uno para policías y voluntarios y otro para deportistas competidores. Para todo esto se ocuparon 5000 metros cuadrados.Lavianda S.A. es la empresa prestadora de todo el servicio de alimentación para los Juegos Mundiales. Su director de comunicaciones, Fabián Navarro, comenta que "esperan servirse 200.000 platos diarios de comida. Vamos a manejar un promedio de 600 toneladas de alimentos y contamos con un equipo de 200 empleados directos, entre los cuales hay 15 chef de talla internacional y 400 empleados indirectos".¿Y el menú? Para satisfacer los gustos y las dietas de todos los deportistas, Lavianda S.A. ofrece diariamente cinco tipos de alimentos: comida internacional, colombiana, kosher, vegetariana y rápidas.Sin importar las variaciones diarias, el menú incluirá siempre pastas por ser una gran fuente de carbohidratos y un alimento de fácil digestión. Sin embargo, hay deportistas que exigen unas dietas especiales: "unos piden comer solamente huevos; otros, solamente quesos", cuenta Fabián.Para todas las delegaciones, la comida es ilimitada. El restaurante presta servicio de almuerzo de 11:00 a.m. a 3:00 p.m., y de cena de 5:00 p.m. a 10:00 p.m. Hasta las 3:00 p.m. del miércoles habían ingresado 804 personas a este lugar.Lo que dicen los caleños de los JuegosOpiniones favorables y desfavorables se han escuchado de los caleños sobre los Juegos Mundiales, quizás más las primeras que las segundas. Sin embargo, lo que abunda ahora es la emoción y la expectativa. Alirio Méndez, ciudadano caleño, considera que estas competencias son favorables para la ciudad por la gran afluencia de gente. Además, exalta los cambios que ha tenido Cali: "Ha habido grandes obras, Cali se está transformando. Esperemos que sea un gran espectáculo". A Méndez, este evento le recuerda la época de los Juegos Panamericanos, hace 42 años.Aunque en un principio no estaba muy motivado, el evento logró emocionarlo: "Realmente no me parecía que fuera a tener esta acogida, pero ahora que veo todo a lo mejor asistiré algún evento... o a varios, si se puede", cuenta Méndez.Diego Zambrano, un joven que trabaja como voluntario en los Juegos Mundiales, cuenta que lo ha sorprendido la buena energía de las delegaciones: "Llegan todas contentas, siempre dispuestas y con una sonrisa", comenta. Agrega que este evento es una oportunidad para que personas de muchos países puedan conocer a Cali, una ciudad que ni siquiera sabían que existía.Y aunque Juan Pablo Mosquera no se muestra tan optimista, porque para él "estos son eventos que nos dejan mucho compromiso económico de por medio", cree que sí hay una recompensa: se incentiva el turismo hacia el país.Se mueve el comercioPor los lados de los escenarios deportivos se encuentra de todo, desde un delicioso cholado con frutas y leche condensada, hasta las banderas en tela de todos los países participantes. Los deportistas extranjeros tienen una gran variedad de comida típica a su alcance, sobre todo porque las Canchas Panamericanas se han constituido como un lugar típico para comer raspado, ensalada de frutas y lulada.Greis Kellyn, dueña de Raspados el Cacique Z., cuenta que ha sido mucha la gente que ha ido a conocer los escenarios y a probar los cholados. Para ella, "la estrategia en estos Juegos Mundiales es brindar una muy buena atención y tener muy bien el producto".Por su parte, Diana Marcela Riascos se encarga de la venta de camisetas, banderines, gorros, llaveros, pulseras y mucho más en la esquina de la Avenida Roosevelt con Carrera 34. "Lo que más se están vendiendo son las cosas chiquitas de Colombia, como llaveros, manillas y cosas que la gente lleva de recordatorios", cuenta Diana.En el sector pueden conseguirse banderines desde $3000, dos por $5000. Una bandera más grande cuesta desde $25.000. Los llaveros y demás recordatorios son vendidos a $5000 y los gorros cuestan $15.000.La cara de la ciudadA pesar de que los escenarios deportivos empezaron a construirse desde principios de este año, los caleños muestran su preocupación al ver que no todos lucen terminados completamente. Por ejemplo, al Coliseo de Hockey en Línea aún le están puliendo detalles en su interior y apenas están terminando la construcción de las vías de acceso. Uno de los trabajadores estima que todo estará listo dentro de dos días.La antigua cancha de tejo de la Unidad Deportiva Panamericana fue reformada para crear la de Bochas, pero también se encuentra atrasada. Y a la piscina que se construyó cerca de la pista de atletismo le hace falta la electricidad y otros detalles.El tránsito vehicular y peatonal por la Calle 9 con Carrera 39 se vuelve complicado. Un pedazo de la vía está cerrado para que los trabajadores agilicen su labor. El ambiente está lleno de polvo y arena, y los obreros deberán continuar trabajando día y noche para terminar los escenarios.

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