¿Qué tan buena anfitriona es la capital del Valle con los turistas?

¿Qué tan buena anfitriona es la capital del Valle con los turistas?

Noviembre 25, 2018 - 11:45 p.m. Por:
Redacción de El País 
Turistas en Cali

Los estadounidenses son los extranjeros que más llegan a Cali cada año, con 31.805 personas. Luego están los ecuatorianos con 26.686 visitantes, los venezolanos con 12.118 y los españoles con 9.004.

Jorge Orozco / El País

“Cali es Cali, lo demás es loma”, es una de varias frases usadas coloquialmente para referirse al encanto de la capital vallecaucana.

Pero, ¿qué tan cierto es que a los turistas en Cali les va bien? La mayoría de ellos se refiere a la ‘Sultana del Valle’ como una ciudad encantadora por su clima, la amabilidad de la gente y la enorme oferta gastronómica de la región, entre otras cosas, a pesar de que, como la mayoría de los caleños, la movilidad y la seguridad en Cali son un ‘dolor de cabeza’ constante.

Abel Jiménez es un artista plástico español que se radicó en Cali desde hace tres años por motivos laborales. Su primer viaje tenía como propósito un intercambio estudiantil.

“Llegué de noche. Un taxi me trajo desde el aeropuerto hasta San Antonio y lo primero que descubres es que por las noches no existen los semáforos. Claro, te sorprende ver que el conductor se pasa las luces en rojo y con toda la ingenuidad preguntas al respecto. La respuesta ese día fue: mejor esto que exponerse a un robo en los semáforos”, narró. Y aunque parezca un incidente menor, para muchos turistas, como Abel, es el primer contacto que tienen con la inseguridad, uno de los mayores flagelos que aquejan a la ciudad y cuyos índices superan los de otros lugares en el mundo.

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La norma no se cumple

A esa sensación de vulnerabilidad en las vías de Cali se refiere también Jorrit Kamminga, un holandés que viaja con frecuencia para visitar a la familia de su esposa. “En general hay una falta de respeto por las normas de tránsito, pero lo más chocante es que los carros no se detienen en los pasos de peatones, incluso si llevas un coche de bebé”, explica Jorrit.

Y compara este comportamiento con los personajes del clásico de la literatura ‘El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde’ porque “son los mismos caleños amables a la hora de ayudarte los que se comportan como potenciales asesinos detrás del volante”.

Jorrit Kamminga

De todos los actores viales, el más frágil es el peatón, es por eso que su seguridad tiene prelación sobre los demás. 

Sebastián Castro - videógrafo de El País

La barrera del lenguaje

Francine Villa, nacida en Miami, también se enamoró de la capital del Valle por la amabilidad de su gente y el espíritu de fiesta que asegura “se vive en cada rincón”. “No hablo nada de español. Y en Cali encontré pocos locales que hablaran inglés, pero aún así, siempre hubo alguien comprometido a ayudarme. No importaba que no entendieran exactamente qué les decía, o que yo no pudiera entenderlos”, asegura.

El uso de gestos faciales o de las manos para comunicar algo, como acostumbran los colombianos en general, puede terminar confundiendo a las personas que no tienen ninguna noción del español, según Francine. “Las direcciones fueron la peor parte, apuntaban al aire y solamente decían ‘al fondo’ o ‘allá’”.

Y afirma que la vida nocturna de la ciudad es una de las mejores del país. “La gente sabe cómo pasarla bien y hacer que pases un buen rato. Están siempre sonrientes, alegres, eso te contagia”, explicó.

Recursos limitados

Para brindar atención a los turistas en Cali, la Secretaría de Turismo cuenta solamente con tres Puntos de Información Turística, PIT. Están en la Plazoleta Jairo Valera, en el Terminal de Transportes y en el Centro Cultural de Cali que funcionan desde las 10:00 a.m. hasta las 5:30 p.m. entre semana, y hasta las 2:00 p.m. los sábados. Este número puede considerarse bajo si se tiene en cuenta que en el 2017 ingresaron por el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón a la ciudad 191.135 turistas, según datos entregados por Migración Colombia.

Al respecto de las preocupaciones de seguridad, la Policía de Turismo de la ciudad indicó que para la temporada decembrina se intensificarán operativos en los lugares de mayor atractivo con el fin de garantizar la seguridad y brindar información a sus visitantes. Además indicaron que el proceso para denunciar, en caso de que un turista sea víctima de un delito, es el mismo que debe seguir cualquier ciudadano, a través de www.policia.gov.co, o en estaciones de la institución.

La historia de Zulema
Zulema Stroop, extranjera que dio a luz en Cali

Zulema Stroop, una arubeña llegó en febrero de 2015 a Cali para realizarse un procedimiento médico ambulatorio.

“Tenía siete meses de embarazo y entré en trabajo de parto por una preeclampsia severa. Mi viaje se extendió 4 meses meses, mientras mi hijo, que nació prematuro, luchaba por su vida”. Stroop y su bebé fueron atendidos en la Fundación del Valle de Lili. Para ella son memorables el profesionalismo y la calidad humana de los servicios que recibieron, y que dejaron en segundo plano las cosas negativas que había escuchado sobre Cali.

“No solo de la gente del centro médico, sino toda las personas
que conocí”.

Lo que opinan los usuarios en redes

- “Después de vivir 10 años en Bogotá y llegar a Cali, descubrí que es un gran vividero pese a la inseguridad y todo lo que pasa”. Carolina Jurado.

- “Como dice el maestro Varela: es la sucursal del cielo.La gastronomía, el clima, gente excelente... y obviamente, su música y su cultura, ¡súper recomendadas!”. Alexander Rodríguez.

-“Las vías están muy abandonadas. La 26, que va hacia el Terminal desde la Autopista, parece una pista de motocross. Aun así, continúa siendo la sucursal del cielo”. Luis Alejandro Borrero.

- “Creo que lo que más debe mejorar es el tema de la movilidad. También se deben promover espacios culturales para impulsar el turismo y obviamente, reforzar la seguridad”. Ana María C. Callejas.

- “Yo estuve hace poco y me enamoré de la ciudad, de la gente, del clima y de la comida. ¡Si Dios quiere volveré para quedarme! ¡Cali es Cali! Un abrazo desde Europa”. Luis Morales.

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