Opinión: El valor de la independencia, a propósito del Día de la Niña

Opinión: El valor de la independencia, a propósito del Día de la Niña

Octubre 11, 2018 - 10:49 a.m. Por:
Lina Sinisterra Mazariegos (*)

El año pasado, el Departamento Administrativo de la Función Pública dio a conocer su informe anual sobre la participación de la mujer en el sector público. Según su análisis, el 40 % de los cargos de máximo nivel decisorio de las alcaldías capitales está en poder de las mujeres.

Lina Sinisterra

Secretaria de Gobierno de la Alcaldía de Cali.

Foto: Especial para El País


En otras palabras, nosotras ocupamos 194 altos cargos de los 487 que hay. Es un avance, pero falta.

Yo siento que las mujeres estamos predispuestas a la adversidad. Existen escenarios de poder donde la preparación y el conocimiento no son suficientes. Entonces toca esforzarnos el doble para demostrar capacidad y mérito. Y cuesta mucho, porque también hacen falta más modelos a seguir.

No es un secreto que el rol del hombre en lo público es predominante. Afortunadamente el liderazgo femenino ha crecido con los años. Entre 2016 a 2017, por ejemplo, se incrementó en un 1 % en los más altos cargos de las alcaldías del país.

Para que esa tendencia se siga potencializando, el empoderamiento de la mujer debe gestarse desde su niñez. Es ahí donde la educación del hogar se vuelve fundamental, en un contexto donde el ejemplo se imponga sobre el discurso. En mi caso particular, mi madre siempre me enfatizó la importancia de ser independiente y luchar por espacios a los que quisiera llegar.

También tienen que haber más mujeres dispuestas a trabajar y hacer bien las cosas, y que nosotras mismas contemos esas historias exitosas para que se sepa que suceden y son reales.

De ahí la importancia de visibilizar nuestros liderazgos en todos los ámbitos para que las cargas se equilibren, porque vivimos en una sociedad de estereotipos dañinos, y somos nosotras las que debemos romper los paradigmas de exclusividad masculina.

No es fácil, porque esos estereotipos invaden la mente: si quiero formar una familia, a lo mejor un cargo de máxima responsabilidad no ayuda. Pero esa fue la razón principal por la que acepté ser secretaria de Gobierno. Vencí la duda. Lo hice con una hija recién nacida. Y me di cuenta de que no solo lo podía lograr, sino que era una obligación hacerlo, porque esa es la mejor forma de abrirle espacios.

Debo ser coherente con ese discurso. No puedo decirle a mi hija que sueñe y vuele alto si no le doy ejemplo de esfuerzo y resultado. Y si queremos abrir más, debemos seguir luchando para que el valor de la independencia femenina se siga transmitiendo de generación en generación. 

(*) Secretaria de Gobierno de la Alcaldía de Cali.

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