Los ‘hijos del Estado’ que van a la universidad

Mayo 21, 2015 - 12:00 a. m. 2015-05-21 Por:
Redacción de El País
Los ‘hijos del Estado’ que van a la universidad

Jeferson, Martha y Robinson llegaron al Icbf cuando eran unos niños, hoy están a punto de convertirse en profesionales.

Crecieron en hogares del Icbf y gracias al ‘Lineamiento de Proyecto de Vida’, cursan estudios superiores. Son 71 en el Valle del Cauca.

Martha, Jeferson y Robinson son tres jóvenes de los miles que en el país han crecido bajo la protección del Bienestar Familiar hasta llegar a la mayoría de edad. Ellos hoy tienen la oportunidad de acceder a un mejor futuro, gracias al programa ‘Lineamiento de Proyecto de Vida’, que les ofrece el Icbf en convenio con otras entidades públicas y privadas.

Martha es bailarina y quiere ser docente. A sus 21 años estudia Licenciatura en Educación Artística y al culminar la carrera quiere seguir los pasos de otras dos jóvenes que luego de crecer como ‘hijas del Estado’, hoy dan clases en los centros infantiles del instituto.

“Nos dimos cuenta que al cumplir la mayoría de edad y tener que egresarlos del Icbf no podíamos decirles simplemente ‘chao’. Así nació el proyecto en 2010”, dice Ana María Fergusson, directora de Protección del Bienestar Familiar.  

Martha, al igual que otros 70 compañeros, asiste a la universidad y a persos talleres donde funcionarios del Icbf, profesionales de todas las áreas y representantes de entidades como Ascun (Asociación Colombiana de Universidades) y el Sena, que colaboran con el proyecto, los escuchan y guían en su proceso de aprendizaje y vinculación laboral.

“Al principio quería estudiar Administración de Empresas para que nadie me mandara, pero con los talleres de vocación me di cuenta que lo mío era la danza. Lo hago bien y me gusta”, dice.

Por ejemplos como el de esta joven que han hecho que el proyecto tenga un 98 % de éxito, Ana María dice que “es necesario que más entidades se adhieran a la iniciativa porque los jóvenes necesitan dotación como computadores o materiales, porque muchos estudian diseño o arquitectura”.

Es el caso de Robinson, que estudia Artes Plásticas en el Instituto Popular de Cultura (IPC). Oriundo de Cartago, llegó al Icbf a los cuatro años y creció bajo el amparo de la institución, donde se hizo adulto, porque a medida que los niños crecen sus probabilidades de ser adoptados disminuyen, sobre todo si son mayores de 14 años, como explica Ana María.

Conforme los jóvenes avanzan en su preparación académica, el Icbf además les brinda a los que quieren, una oportunidad laboral, “les abre las puertas de la que ha sido su casa, muchos ya trabajan con nosotros”, dice Jhon Arley Murillo, director de la Regional Valle.

Esa es la situación de Robinson, quien a sus 20 años, además de haber cursado dos carreras técnicas y estar en tercer semestre de Contaduría Pública en la Universidad Cooperativa de Colombia, trabaja como auxiliar de procesos contables y correspondencia en el Icbf.

“Comencé el proceso a los 9 años en la parte de ‘Bosconia’, cuando vivía en El Calvario y hoy estoy aquí: trabajo y estudio. Quiero formar un hogar, tener hijos, un empleo. Estoy muy agradecido con el Bienestar”, dice.

De acuerdo con la  Directora de Protección del Icbf, Ana María Fergusson, actualmente la población mayor de 14 años en situación de adoptabilidad es de 5700 jóvenes en el país.

 

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