Los consejos del consultor Eugenio Severín para innovar en la educación

Los consejos del consultor Eugenio Severín para innovar en la educación

Agosto 14, 2018 - 11:50 p.m. Por:
Paola Otero - reportera de El País
Eugenio Severín, educador chileno

Eugeno Severín es consultor en educación para la Unesco, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial.

Foto tomada de Twitter

Eugenio Severín, cofundador y director ejecutivo de ‘Tu clase, tu país’, una compañía dedicada a la innovación en educación, asegura que en Colombia se debe luchar por una formación distinta de los estudiantes, y los profesores deben ser más innovadores en las aulas para lograr un mayor impacto en los jóvenes.

Severín, quien es consultor en educación para la Unesco, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, explicó cuáles son algunos de los retos que tiene la educación virtual en el siglo XXI. Asimismo, se refirió a los desafíos que deben asumir los docentes para adaptarse a las demandas que tienen los estudiantes en la actualidad.

Cuéntenos un poco de su proyecto.

Se llama ‘Tu clase, tu país’ y es una iniciativa dedicada al desarrollo profesional de los docentes, que partió del diagnóstico que el apoyo que le damos a estos en la mayor parte de países de América Latina, necesita ser renovado. La estrategia consiste en personalizar la información que se les entrega a los profesores a través de una plataforma de cursos en línea o semi presenciales, focalizados en el desarrollo de habilidades para el desempeño en el aula y en la renovación de las prácticas pedagógicas que fortalezcan el trabajo colaborativo entre los docentes.

¿Cuál ha sido el impacto del proyecto?

Trabajamos actualmente en siete países: Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Venezuela, República Dominicana y Colombia, particularmente en Bogotá. Los cursos en línea en el mundo tienen un indicador preocupante de finalización por parte de los profesores y aprendices, que está entre el 30 % y 35 %. Los nuestros, por el contrario, tienen tasas que superan el 85 %, lo que quiere decir que, en un alto porcentaje, los profesores que toman nuestros cursos los terminan. Este es un buen indicador que nos permite llegar a través de esta plataforma a profesores que están distribuidos geográficamente en lugares muy distantes con niveles de calidad muy cuidados.

¿Cuál ha sido el factor diferenciador de esta estrategia respecto a otros cursos virtuales?

Hay tres claves. Una plataforma tecnológica que es amigable, accesible y que se puede utilizar fácilmente desde teléfonos, tablets y computadoras. Asimismo, en ella tienes la posibilidad de trabajar ‘off line’, de manera que el profesor puede trabajar en su aprendizaje desde cualquier parte.

En segundo lugar, hemos puesto mucho énfasis en el diseño de instrucciones y en la forma en que están construidos los cursos para proponerles experiencias de aprendizaje que sean significativas, interesantes y que los conecten con su quehacer cotidiano. Lo tercero es que tenemos un estándar de formación y seguimiento de los cursos que es muy exigente y que convierte al tutor en un par pedagógico que establece un diálogo permanente con el profesor.

¿Cuál ha sido el impacto de ‘Tu clase, tu país’?

Durante tres años hemos alcanzado a 190.000 profesores y en Colombia, 2000.

¿Qué particularidades han encontrado con los docentes colombianos?

Una de las cosas que hemos descubierto en la implementación de este proyecto en los diferentes países que, aparentemente son distintos, es que en realidad no lo son. Los desafíos que tienen los profesores hoy en día en América Latina son comunes y tienen que ver con cómo diseñar y poner en práctica experiencias de aprendizaje para sus estudiantes que sean innovadoras, activas y pertinentes.

¿Cuánto cuesta hacer estos cursos?

Lo que hacemos son asociaciones y contratos con los organismos públicos encargados de la formación docente. Por ejemplo, en el caso de Bogotá tenemos un convenio con la Secretaría de Educación y en el caso de Chile y Argentina, con los ministerios de educación. Nosotros proponemos la estrategia a estas entidades y, una vez ellas instalan el proyecto, lo ofrecen de manera gratuita.

¿Qué personas están detrás de este proyecto?

Un equipo de 20 personas, la mayoría son profesores, pero hay también programadores informáticos, periodistas, diseñadores y psicólogos. Somos un equipo de trabajo interdisciplinario. Así podemos asegurar que cuando le hablamos a los profesores y les proponemos esta experiencia de formación, estamos considerando su realidad y su contexto.

Menciónenos tres contenidos claves que tiene esta plataforma

La innovación en la metodología: cómo hacemos que los profesores implementen su clase y las desarrollen de manera más dinámica y más activa en el aula. Desarrollo personal: no nos interesa que los profesores hagan introspección personal, sino que desarrollen habilidades blandas que son fundamentales para su desempeño, como la gestión del tiempo y la frustración. La tercera línea tiene que ver con los contenidos transversales en temas como ciudadanía, paz, convivencia, resolución de conflictos y buen trato. Todos estos son elementos muy importantes de la escuela hoy en día y que el profesor tiene que manejar.

¿Qué temas tratará en su visita a Cali?

En el seminario voy a compartir los aspectos que están detrás de este proyecto, es decir, cuáles son los desafíos que enfrenta la educación del Siglo XXI y cuáles son los que enfrentamos en la formación de los profesores. Mi proyecto es una de las tantas formas que hay de responder a una educación que está en constante cambio. En este sentido hay que asumir la educación desde una perspectiva que es completamente nueva. Que Cali ya se esté planteando seriamente este reto con la comunidad que tiene, es muy importante y me siento muy contento de poder compartir la experiencia que estamos desarrollando.

Denos un abre bocas de los temas de la conferencia...

Los desafíos que demanda la educación del Siglo XXI están relacionados con el avance de la tecnología, la robótica, la inteligencia artificial y cómo todo esto impacta en los mercados laborales y, por lo tanto, qué tipo de formación tenemos que proponerle a nuestros estudiantes para que puedan ser ciudadanos del siglo actual con todas las habilidades y competencias que eso requiere. La idea es que podamos revisar juntos ese desafío, y en consecuencia, los cambios que tenemos que implementar en nuestras escuelas y en la formación de los profesores para responder adecuadamente a esos desafíos.

¿Cuáles son algunos de los paradigmas educativos que tenemos en Colombia y en América Latina ?

El primero es el de la estandarización, es decir, que la educación tiene que ser una y común para todos los estudiantes en todo momento; que debe haber un solo plan de estudios común e intensivo, que hay una sola forma de enseñar que es la pedagogía frontal donde el maestro le habla a sus estudiantes y estos escuchan pasivamente, aprenden y memorizan, que hay solo una forma de evaluar, entre otros aspectos. Este paradigma viene de la revolución industrial y es el que tenemos que cambiar por uno completamente distinto: la diferenciación.

El segundo paradigma es el de la competencia, que propone que la única forma de mejorar es compitiendo unos con otros, estudiantes entre estudiantes, profesores entre profesores, las escuelas entre sí, los municipios, las secretarías de educación, entre otros. Esta competencia no es la mejor forma de producir educación de calidad y se debe remplazar por la colaboración, que es lo que hoy el mundo demanda.

El tercer paradigma es la privatización, pues se tiende a proponer la educación como si fuera un bien privado, en donde cada individuo tiene que formarse para progresar y alcanzar sus objetivos. Esto, pesar de que no es mentira, es insuficiente. La educación es un bien público y con ella construimos sociedad y comunidad.

¿Qué mensaje le puede dar a los docentes?

Estar siempre alertas y flexibles para hacer los cambios en sus propias prácticas que les permitan adaptarse a las necesidades del Siglo XXI. Los mejores docentes son aquellos que se ponen de pie, se miran así mismos, analizan dónde están los cambios que tienen que hacer y los ponen en práctica con el propósito de adaptarse a los objetivos de su trabajo y de poder ofrecer una educación pertinente y de calidad para sus estudiantes. Los mejores docentes son los que se reinventan todos los días.

¿Y qué mensaje tiene para los estudiantes?

Tienen que ser constructores de comunidad y de aprendizajes con sus compañeros y con sus docentes. Que no sean actores pasivos de su aprendizaje ya que la educación del Siglo XXI requiere estudiantes comprometidos con sus procesos educativos y en estos tienen que ser cómplice con sus maestros.

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