Líneas amigas de Cali siempre dispuestas a escuchar, ¿pero a qué precio?

Líneas amigas de Cali siempre dispuestas a escuchar, ¿pero a qué precio?

Septiembre 20, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Meryt Montiel Lugo | Editora equipo de domingo
Líneas amigas de Cali siempre dispuestas a escuchar, ¿pero a qué precio?

La gente cada vez se siente más sola, abandonada y ultrajada, por eso su sufrimiento. De ahí que muchas personas tomen la decisión de llamar a una línea amiga para que les brinden asesoría y acompañamiento.

Los profesionales de estas líneas no solo reciben las llamadas sino que les hacen seguimiento a los casos.

En un día pueden recibir en promedio entre 7 y 60 llamadas.  En la otra línea  puede estar una madre descubrió que su hija es drogadicta y tal es su grado de ansiedad por consumir, que empezó a arañarse el rostro; una docente que no sabe cómo proceder luego  de leer en su Facebook que una de sus alumnas quiere quitarse la vida o  una menor desplazada de Buenaventura que revela que fue violada por uno de sus vecinos en Cali... Son tantos casos escabrosos o tan conmovedores los que tienen que escuchar (como el del niño de 5 años que dice sentirse solo y pide que le lean un cuento) que los profesionales receptores de las llamadas de las  líneas de atención psicosocial que existen en Cali, deben implementar actividades que les permitan desahogarse, alivianar todo el peso emocional que cargan día a día, para poder seguir adelante.  La psicóloga Claudia Palta, de la Corporación para la Atención Integral de la Niñez, Corpolatin y el psicólogo Elcías Varela Núñez, de la Línea Amiga de la Secretaría de Salud de Cali,  comparten sus experiencias de varios años y  cómo hacen para no llegar a padecer el Síndrome de Burnout o Quemazón a raíz de escuchar cada día angustiantes historias. “Hay que evitar el Síndrome del Quemazón”: Claudia PaltaClaudia Palta Fernández es hoy la coordinadora del Centro de Atención Psicosocial de Corpolatin, que cuenta con cinco psicólogos y psicólogas  para atender las llamadas que, sobre todo los  niños, hacen  a la línea 106 o que  se contactan a través de la página www.teescuchamos.orgCinco años de experiencia en estas lides le permiten asegurar que de las llamadas que más reciben tienen que ver con salud mental: niños que están solos, que no tienen manejo del tiempo libre; que están deprimidos, con ideas suicidas, que quieren ser escuchados. Y las llamadas relacionadas con violencia y abuso: violencia física, verbal, psicológica, de abuso sexual, violencia a través de internet; y las  que tienen que ver con relaciones familiares: pautas de crianza, manejo de autoridad, de las normas, sobre los conflictos que tienen los niños cuando sus padres están separados. De las llamadas que más recuerda, dice Claudia, fue la que recibió de una profesora: una alumna de 14 años le dejó un mensaje en el chat de su Facebook en el que le manifestaba que quería quitarse la vida y ella no sabía qué hacer, ya que no tenía la dirección ni el teléfono de la adolescente, ni podía buscarlos en el colegio porque estaban en vacaciones.  La ideación suicida debe ser tratada como una emergencia médica, psicológica y psiquiátrica, resalta Claudia, así que  cuando la menor se volvió a conectar con la docente,  ella iba guiando a la maestra sobre cómo hablarle, le dio ciertas pautas y luego, la joven aceptó hablar directamente con Claudia.  Le reveló que a su papá lo habían asesinado cuando ella tenía 6 años y hacía dos, también habían matado a su mamá. Justamente, ese día, se cumplía  un nuevo aniversario de la muerte de su madre. Nunca había elaborado  realmente esos duelos porque de ello no hablaba. Así que  se sentía sola, aun cuando vivía con su abuelita, pues era una mujer ya muy mayor.  ”Llamé a la jefe de una ESE del Centro y esa misma semana  le hicieron visita domiciliaria, recibió tratamiento y empezó a asistir a un grupo de apoyo con chicos en su misma condición. Luego siguió yendo donde la psicóloga”, comenta Claudia. A veces, reciben, como le sucedió a un compañero, historias fuertes una tras otra.  De ahí que se sientan tan “agotados”  al  escuchar sobre “el sufrimiento tan grande que tienen los niños”. Por eso  deben desahogarse. Y el primer paso es  contarles a compañeros de trabajo lo que escucharon,  qué hicieron y analizar qué más se podría hacer. En Corpolatin siempre cuentan con un rubro para organizar la Jornada de Cuidado al Cuidador, “porque los que prestamos este servicio nos puede ocurrir algo que se llama desgaste emocional o el Síndrome Burnout o del Quemazón, ya que es tanto el sufrimiento que uno escucha que se afecta, entonces puede enfermarse o disminuir su calidad de servicio o puede volverse insensible, que es más complicado. Por eso  contratan una persona externa y se van  un día o media jornada a realizar actividades como biodanza, arteterapia, mandalas, meditación y yoga con el fin de hacer una especie de catarsis.  Claudia y otros colegas también se ayudan con un chequeo mensual psicoterapéutico a nivel personal. “Somos receptores de todas las angustias de la gente”: Elcías VarelaHay  dos casos que tiene muy presentes Elcías Varela Núñez de los centenares que ha recibido en casi diez años de atención en la Línea Amiga de la Secretaría de Salud de Cali. El primero de ellos fue hace siete años: una mamá llama solicitando orientación porque sospecha que su niña está siendo abusada sexualmente, ya que la pequeña le comenta algo al respecto.  El psicólogo le aconseja  llevarla a Urgencias de una EPS. Allí, a  la madre le confirman la situación, pero se niega a aceptar que la única persona que convivía con ellas, su marido, el padrastro de la niña, fuera quien causara el abuso. “Después ella ya no contestaba, eso me generó una gran frustración”.  Otro caso difícil fue el que conoció a través de una persona de la Secretaría de Salud: un adolescente de 14 años tenía relaciones íntimas con su hermanita de 12. “Usé la Línea para llamar a la mamá de los menores y me reconoció que sí conocía lo que estaba pasando y por eso se sentía muy mal, pero que no quería que judicializaran a su hijo, que ella quería hablar conmigo. Se inicia el protocolo, la cité para tratar de motivarla a que diera a conocer el caso porque tanto el niño abusado como la niña abusada necesitaban tratamiento. No vino, le di espera, volví la llamé y no vino, me tocó denunciarla ante el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF”. Por situaciones tan fuertes como estas, el psicólogo  egresado de la Univalle, busca  descargar el pesado bulto de emociones que lleva sobre sus hombros. El profesional explica que él y los colegas que atienden las líneas de atención psicosocial son receptores de todas las angustias y problemáticas de la gente, de todas esas personas que acuden a ellos y “nos colocan como un gran bulto encima”. Así que si no hay un tratamiento, si no hay un manejo del tiempo adecuado, ellos pueden a empezar a sufrir insomnio, tristeza y depresiones, explica Varela. Agrega que hay países como en Alemania, donde las líneas de atención son usadas fuertemente, que les dan dos veces vacaciones  al año a los  psicólogos que las atienden, ya que son susceptibles de enfermarse. En Colombia, psicólogos como Varela acuden a  colegas para descargar la angustia que otros depositan en ellos y practican deportes que les agradan, “pues son muy terapéuticos”. Este psicólogo invidente desde los 18 años, por placer y catarsis practica microfútbol sonoro cada ocho días con un grupo de personas en condición de discapacidad como él; monta bicicleta de doble pedal (una persona va adelante pedaleando y él va detrás dando pedal también). Además, le gusta cocinar y escuchar baladas y salsa. Varela asegura que quienes más buscan ayuda en la Línea Amiga son las mujeres porque son las más violentadas: son víctimas de violencia intrafamiliar, de infidelidades y llaman mucho también porque sus hijos están consumiendo droga.  Los hombres, añade el psicólogo, llaman más por consumo de sustancias psicoactivas y porque no soportan una infidelidad, eso los deprime mucho. “Los dolores de la infidelidad son tan duros como la muerte de la madre, así me han dicho”, comenta Varela, mientras esboza una pícara sonrisa. ¿A dónde llamar? LÍNEA AMIGA 5141900LÍNEA CORPOLATIN 106LÍNEA DORADA 8900686LÍNEA DE PERMANENCIA DE LA PERSONERÍA: 143LÍNEA PUNTO DE ATENCIÓN A VÍCTIMAS CALI: 018000911119CENTRO REGULADOR DE URGENCIAS Y EMERGENCIAS DEL VALLE, CRUE : 620 68 20 ext. 1 (2) 3245890LÍNEA POLICÍA: 123/156:LÍNEA ICBF 018000918080 Encuentro El jueves 29 de septiembre,  de 8:00 a.m. a 12:00 m,  en el Centro Zonal Ladera del ICBF (Carrera 43 No. 5A-17) habrá una sesión de socialización y actualización de los servicios que prestan las líneas telefónicas y páginas web que brindan ayuda psicosocial en Cali. El evento, organizado  por la Secretaría de Salud  Municipal y Corpolatin busca aunar esfuerzos para la integración y fortalecimiento de las acciones para la detección temprana, atención y seguimiento de los problemas de  salud mental de los caleños.  

 

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