La caleña que pasó de ser niñera a consultora de BID en los Estados Unidos

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La caleña que pasó de ser niñera a consultora de BID en los Estados Unidos

Mayo 31, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
La caleña que pasó de ser niñera a consultora de BID en los Estados Unidos

María Fernanda Villa González, junto a las banderas de los países miembros del Banco Interamericano de Desarrollo, BID.

Tras su brillante trabajo en el Banco Mundial, María Fernanda Villa, una caleña egresada de la UAO, labora en el Banco Interamericano de Desarrollo. Ejemplo

Pareciera que  María Fernanda Villa González tuviese la llave maestra para abrir todas las puertas que va tocando en su vida. 

Con  tan solo  27 años de edad, esta caleña, egresada de la Universidad Autónoma de Occidente,  hoy es  consultora del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, que preside el también colombiano Luis Alberto Moreno Mejía. 

En la  enorme edificación  de  12 pisos que se erige en casi una manzana, en  Washington, no olvida el champús, las luladas, los aborrajados y toda la comida típica de su amada  Cali.

En el  Colegio La Presentación   Aguacatal cursó su bachillerato y  brilló tanto en lo  académico como en lo disciplinario, que la Universidad Autónoma de Occidente le otorgó el Premio a la Excelencia y la becó. 

Su  responsabilidad, entrega y  ganas de aprender para aportar su conocimiento no solo la han llevado al BID. Sus cualidades  ya le habían merecido un importante cargo en otra reconocida institución:  el Banco Mundial, donde fue  asistente de proyectos en el Departamento de Desarrollo Humano y el sector de Protección Social para Latinoamérica y el Caribe, en  2012. 

Entró en prueba por dos  meses, y luego aseguró el puesto por dos años más, llegando a ser  también asistente de Proyectos del Departamento de Infraestructura Urbana y Rural.

Sus labores eran  apoyar el proceso de los créditos para proyectos en la región y  acompañaba   las etapas del ciclo, desde la preparación hasta la implementación del mismo, orientando  a los líderes de estas iniciativas en temas de operaciones del banco.

Pero, ¿cómo llegó esta administradora  de empresas a  dos organizaciones de renombre internacional?

Con mucho sacrificio y constancia.  María Fernanda viajó en 2010 a Estados Unidos donde al principio  le tocó ser niñera de cuatro pequeños. 

Había viajado en un intercambio cultural, en el programa Au Pair in America. “Fue una experiencia única,  me ayudó a crecer como persona y a  prepararme  para ser madre; los niños me  hacen feliz”, cuenta esta joven que  goza de la soltería y aún no es mamá. 

Para ella, ingresar al Banco Mundial “fue una bendición de Dios, y algo que nunca  pasó por mi mente. Luego de presentar mi  hoja de vida, me llamaron a una entrevista panel conformada por cinco personas de varios países, que trabajaban en  el Departamento  de Desarrollo Humano para la región de Latinoamérica y el Caribe”.

Era su primera entrevista en ese país y además, en inglés. Pero no se amilanó. Los conocimientos y experiencias adquiridas en la universidad caleña y  en la empresa Manitoba, donde  hizo práctica laboral, “me ayudaron muchísimo”,  relata esta ejecutiva, quien también  dicta clases de zumba (sistema de entrenamiento físico a través del baile) cuando le queda  tiempo.

Debido a un cambio en las condiciones laborales en el Banco Mundial, quiso mirar nuevos horizontes. Fue así como  aplicó al BID en dos cargos, quedando seleccionada en ambos, por lo que optó vinncularse a la Unidad de Mercados Laborales y Seguridad Social.  Su trabajo es administrativo y  operativo y apoya   las operaciones del Banco durante el proceso de  préstamos para  Latinoamérica y el Caribe.

Para ella, los proyectos en los que ha tenido la fortuna de aportar, “han marcado mi experiencia personal y profesional, pues  desarrollamos iniciativas  que ayudan a las personas que están en el mercado laboral o en busca de trabajo a mejorar sus habilidades para  alcanzar un mejor desempeño que les permita mejorar sus ingresos, y en un futuro,   tener una vejez digna y una mejor calidad de vida”.

Como buena caleña,  María Fernanda es   amable y carismática.   Una de las  cualidades que más destacan sus  jefes y compañeros es su  vocación de servicio. Ama el deporte e  integra el  equipo de fútbol del BID; también juega voleibol y baila en un grupo de danzas colombiano.

De cabello  negro y cara de niña,  la consultora del BID se define como una mujer  cariñosa y   luchadora que ama servir los demás. Por eso no es de extrañar que inicialmente pensara en  estudiar medicina. Luego optaría por  la administración.

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En su   adolescencia, María Fernanda  vivió en la vereda Villa del Rosario, Corregimiento la Paz, en Cali. 

Es  egresada de la primera promoción  de Administración de Empresas Modalidad Dual (2008) de la  Autónoma, un programa    en  convenio con la Cámara de Comercio de Cali y la Cámara de Industria y Comercio Colombo Alemana.

En dicho  programa, el estudiante desde el inicio de la carrera hace prácticas empresariales y en   cada semestre pasa por áreas como mercadeo, administración de la producción, contabilidad  y recursos humanos. 

La joven recuerda lo activa que se mantenía todo el tiempo en la ‘U’, al igual que en Manitoba, empresa donde rotó  por todas las áreas y  aplicó todo   lo que le enseñaban sus profesores. “Me desempeñé en el área comercial y manejé el canal de venta industrial; me fue muy bien, vendimos mucho”. Fue una gran experiencia que le abrió el camino hacia los cargos que ha ocupado, pues todo el  tiempo aplica sus conocimientos de administración de empresas.

Está convencida de que  “uno desde que empieza la universidad debe tener espíritu emprendedor, no pensar en el momento, sino en que lo que se aprende cada día le va a servir en el futuro”.

Y no se equivoca.  Basta decir que en clase, cuando se citaban ejemplos del  Banco Mundial y  hablaban de la deuda externa, ella pensaba que “sería chévere trabajar en un lugar como este, pero nunca pensé que podría hacerlo”, asegura esta emprendedora, quien no descarta regresar al país para  realizar proyectos sociales en su ciudad natal.     

Precisamente,  con el Banco Mundial tiene un contrato en la actualidad para trabajar  en el Departamento de  Cambio Climático, apoyando  el área de e-learning. “Es como un ‘part time’ y puedo hacerlo  desde casa”, explica.

Por su cargo, a  diario se relaciona con ministros, viceministros, presidentes de instituciones públicas y académicos reconocidos.

Lo suyo no es cuestión de suerte, dice, sino de fe en el Creador, del que habla con  devoción y enfatiza en  que “toda esta experiencia me sirvió para alcanzar logros, sin olvidarme de mi familia y de Dios, quien me ha dado la oportunidad de estar donde estoy”.

Proyecto social 

La caleña María Fernanda Villa González   hace parte de la  ONG Play 4 Development, que  apoya proyectos de  mejora de infraestructura en espacios deportivos de comunidades necesitadas en Latinoamérica y el Caribe. 

Cuenta que “se han construido espacios de este tipo en Guatemala y Brasil y ahora  esperamos terminar muy pronto un proyecto en Cali”. 

“Nunca pensé que iba a  estar acá en Estados Unidos, siempre  me imaginaba en Cali. Todos los días le doy gracias a Dios porque he sido muy bendecida. La  idea es continuar  trazándome metas”, afirma la consultora del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, en  Washington.

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