La agonía de los ‘pequeños’ que se subieron al MÍO

La agonía de los ‘pequeños’ que se subieron al MÍO

Junio 12, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Luiyith Melo García Reportero de El País
La agonía de los ‘pequeños’ que se subieron al MÍO

Trabajadores de Unimetro y ETM protestaron por inconformidades en su situación laboral.

Los pequeños propietarios entregaron sus buses con la esperanza de hacer negocio en el MÍO, pero aún no les reconocen la compensación.

Félix Antonio Mateus se siente como novio engañado y sin posibilidad de terapia. En la calle le ha tocado masticar su decepción cada hora durante los últimos 700 días, desde que pasó de ser dueño de tres busetas a convertirse en chofer del MÍO.“Me enamoré del nuevo sistema de transporte, tenía tres busetas en la Coomoepal y la Pance y las entregué para meterme en esto, pero ahora no tengo nada”, dice Mateus. Los tres vehículos que tenía le producían $610.000 cada día, menos costos de administración y mantenimiento. Tenía a su cargo cinco conductores, le quedaba una buena platica y vivía bien.En el 2008 decidió apostarle al MÍO. Hace dos años chatarrizó una buseta, medio año después chatarrizó la segunda y hace un año entregó la tercera a cambio de acciones en el nuevo sistema. Se ennovió con el MÍO e invirtió $90 millones en la sociedad de Unimetro.Lo hizo también con la promesa de que cada mes y durante los 30 meses siguientes le darían un salario mínimo mensual como compensación mientras empezaba a producir el negocio. “Me dije, con eso puedo sobrevivir mientras tanto”. Pero esa compensación tampoco llegó.Sin más alternativa, Félix se metió de chofer del MÍO en busca de un ingreso para sostenerse -pasar de empleador a empleado-, con la sorpresa de que hoy no tiene ni salario porque hace varias quincenas que Unimetro no le paga.En esta compañía operadora hay cinco casos similares al suyo: empresarios que tras ser dueños de buses terminaron siendo choferes para sobrevivir. Y otros que con la pérdida de su patrimonio han perdido también su familia porque dejaron de llevar el sustento para su hogar.Humberto Trujillo, otro pequeño propietario vive un drama parecido. Él también chatarrizó su bus hace tres años. Le dijeron que durante 30 meses lo compensarían con un salario mínimo, pero tampoco ha recibido nada. “Tengo problemas para pagar la educación de mi hija, para los gastos de la casa y tengo embargos de los bancos por las deudas que no he podido cancelar”, dice Trujillo. Ese mismo desespero hizo que Juan Gustavo Quintero, otro pequeño propietario interpusiera una tutela exigiendo el pago de la compensación mensual prometida. El Juzgado 13 Municipal falló a su favor el pasado 25 de mayo y ordenó a Metrocali pagarle en el término de un mes las compensaciones del último año y luego seguirle cancelando cada mes los pagos convenidos.La de Quintero es la primera de 25 tutelas que se falla a favor de ese pago, porque las otras 24 han salido a favor de Metrocali, advierte el presidente de la entidad, Luis Eduardo Barrera.El Fondo de Reconversión Empresarial, Social y Ambiental, Fresa, creado para hacer esa compensación no tiene recursos suficientes y de allí deriva buena parte del drama que hoy vive la mayoría de los 2.300 pequeños propietarios que chatarrizaron su bus, 465 de ellos de Unimetro, los más afectados.El Fresa se alimenta con el 3% de la tarifa que pagan los caleños en el MÍO y, según Barrera, actualmente tiene $4.600 millones, pero aún es insuficiente para responderles a todos. A cada uno de los pequeños propietarios le tocaría unos $15 millones si les fueran a responder hoy por la compensación. Eso sumaría unos $37.500 millones. Barrera dijo que ha solicitado créditos a la banca a fin de pagarles de una vez a todos, pero se los han negado.No obstante, aseguró que en un mes empezarán a girar los dineros a los beneficiarios en orden cronológico, empezando por los primeros que chatarrizaron sus vehículos.Eso quiere decir que ni siquiera por este lado habrá una solución a la crisis de los 465 pequeños propietarios de Unimetro, toda vez que ellos no fueron de los primeros en entregar sus buses; por el contrario, han sido de los últimos. Los primeros beneficiarios están en operadoras como GIT, Blanco y Negro, y ETM.Rubén Darío Aranda, uno de los afectados, sostiene que si a los 150 socios de Unimetro que tienen derecho al fondo Fresa les pagaran esa compensación, tendrían $1.500 millones para capitalizar la empresa y atender la coyuntura actual de retraso en salarios, seguridad social y combustible para los vehículos.El lío de la operadora constituida sólo por pequeños propietarios -a diferencia de las otras tres a las que las respaldan empresas e inversionistas con músculo financiero- es que ya no tiene dinero con qué operar. De hecho, el jueves pasado, Metrocali tuvo que parar la operación de la ruta T47B dado que dejaron de trabajar 15 buses de Unimetro porque no tenían combustible. Y días atrás también suspendieron la ruta E37 para poner esos vehículos en otras rutas donde Unimetro no pudo responder.Por eso, la decisión final de cancelar la concesión a Unimetro parece inexorable. Si eso es así, el experimento auspiciado por el Gobierno Nacional en el 2006 de conformar una empresa operadora del sistema de transporte masivo de Cali, integrada únicamente por pequeños transportadores, se vendría a pique.Javier Fernández, uno de los primeros presidentes que tuvo este operador, señaló que el proyecto era loable y pudo salir adelante, pero fracasó por los problemas internos de administración que tuvo la compañía. Sostuvo que también hubo abuso de la posición dominante de los operadores que se pusieron de acuerdo para pagar a 30 y $40 millones los buses de los pequeños propietarios cuando en Transmilenio los pagaron a 80 y $90 millones. Y, peor aún, en Cali hay demandas porque a algunos todavía no les han pagado ese dinero.Por eso, la decepción de Félix Mateus y de 2.300 pequeños propietarios que se ennoviaron con el MÍO es grande. Para ellos no hay terapia porque no hay plata. Y, peor aún, están a punto de quedarse sin la soga y sin la cabra.En sus propias palabras "Nosotros nos metimos en el MÍO, pero ¿qué hizo el Estado con nosotros?, ahora yo no puedo contar con nada”. Félix Mateus, transportador. "Unimetro debe renegociar su deuda, la pregunta es si lo quieren hacer, ya que llevan rato sin hacerlo. Es un trámite propio de la compañía”. Luis E. Barrera, presidente Metrocali. "Si se pagara el fondo Fresa sería un estímulo para que los dueños de buses que aún están rodando chatarrizaran”. Rubén D. Aranda, transportador. "Metrocali no tuvo un fondo de contingencia para salirle al paso a esta crisis, no para dar subsidios, sino para compensar”. José Alberto Mejía, transportador.

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