Julio H. Calonje, casi un siglo de filantropía

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Julio H. Calonje, casi un siglo de filantropía

Julio 27, 2013 - 12:00 a. m. Por:
Alda Mera | Reportera de El País. Texto publicado en El País el 18 de Febrero de 2005
Julio H. Calonje, casi un siglo de filantropía

Julio H. Calonje.

El creador y presidente vitalicio del Instituto de Ayuda Integral al Lisiado, Fundación Ideal, que lleva su nombre, fue distinguido por el Congreso de la República con la Medalla Orden al Mérito de la Democracia. A los 92 años de edad, este médico se convirtió en la redención de los discapacitados de Cali y el Valle. 

Él sí que creció con el siglo. Ahora ya camina lento y con voz pausada se devuelve a los primeros años, de los 92 que cumplirá el lunes próximo, para recordar su infancia en López de Micay, departamento del Cauca.Al niño que no se bajaba de los árboles de naranjos y caimitos, de zapotes y guayabos, desde ese entonces le decían el ‘doctorcito’, porque siempre mostró la inclinación por la medicina. Algo insospechado para Julio H. Calonje, el último de los trece hijos del alcalde del pueblo y la dueña de una miscelánea, de esas de antes donde vendían junto alimentos y telas, granos y abarrotes.Así que fue a graduarse de bachiller a Popayán y aunque varios aprobaron el examen para estudiar medicina en Bogotá, el Ministerio de Educación de su época no les aceptó ‘ese resultado de provincia’.Entonces buscó opción en Chile, donde se graduó de médico, se especializó en ortopedia y traumatología y se quedó trabajando diez años, que fueron “los más felices de mi vida”. Regresó casado, con un hijo y sin un peso, por lo cual se fue a vivir y ejercer a Silvia, Cauca, de donde se trasladó luego a Cali.Vinculado primero al Hospital San Juan de Dios y luego a la Facultad de Medicina de la Universidad del Valle, allí vio la necesidad de crear una entidad para dar las prótesis a todas las personas discapacitadas después de una amputación.“La idea surgió porque en 1965 vino el profesor americano Jack Wicfktron a darnos un curso durante un mes y dijo que era inconcebible que amputáramos una pierna o un brazo y no supiéramos quién iba a darle la prótesis a ese paciente. Entonces vi la oportunidad de crear el Instituto de Ayuda al Lisiado, Fundación Ideal, con el apoyo del Club Rotario”, recuerda don Julio H. Calonje, aclarando que la entidad lleva su nombre porque así lo decidió el Club Rotario.Desde entonces, cuando había muchas secuelas del polio, cientos de personas han recibido el apoyo de la Fundación Ideal, gracias a la intensa gestión de este trabajador incansable y perfeccionista como se define él.“Empezamos con nada, sólo éramos el nombre” dice sobre esta obra que se extendió a brindar apoyo a todo tipo de discapacitados y hoy cuenta con sedes en los barrios Tequendama y Villacolombia, es modelo a escala nacional, ha sido reconocida en muchos escenarios y en marzo pasado cumplió 40 años de labores ininterrumpidas.De tantos discapacitados que han atendido, recuerda una niña de Pasto, a quien le amputaron un brazo. “En esa época lo único que hacíamos era pedir dinero para la prótesis y cuando por fin logramos conseguir, mandamos a hacer la mano a Bogotá, pero la paciente no logró entrenarse en el manejo de la misma y la prótesis terminó en el cuarto de San Alejo”, recuerda.Tampoco olvida cuando intentaron hacer un censo de lisiados. “Pusimos un aviso en el periódico y recibimos una carta de un señor que pedía ayuda porque decía, era lisiado del bolsillo, sin trabajo y con tres hijos”, dice con el sentido del humor que lo caracteriza, o que él llama, mamagallista de profesión. Docente durante más de 50 años, goza del aprecio y reconocimiento de varias generaciones de traumatólogos egresados de la Facultad de Medicina de la Universidad del Valle, donde ayudó a crear el Departamento de Ortopedia y Traumatología, “el primero con un programa serio de entrenamiento de esa especialidad en Colombia y América Latina”, opina y agrega: “Mi vocación en la docencia ha sido muy grande, porque soy un convencido que nadie aprende más que cuando enseña. Y mis alumnos me distinguen mucho y vivo orgulloso de ellos”.Julio H. Calonje, cuyo retrato se encuentra en las sedes del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, al que se vinculó como médico desde 1947; en la Fundación Ideal y en el auditorio del Departamento de Ortopedia del Hospital Universitario del Valle, ha recibido en vida todos los honores, reconocimientos, diplomas, bandejas, medallas y condecoraciones, entre ellas la de profesor emérito de la Universidad del Valle, que su obra inspira.“He dado mucho y he recibido mucho. No me puedo quejar, la gente es muy agradecida”, admite este filántropo que anoche el Congreso de la República distinguió con la Medalla Orden al Mérito a la Democracia, de manos del senador Jairo Clopatofsky, en el marco del Tercer Banquete de la Solidaridad que organiza cada año el Comité Rotario Femenino y que esta vez lo dedicó a la Fundación Ideal.“Creí que mi ciclo de distinciones ya había pasado, pero el doctor Clopatosky, que ha luchado mucho por mejorar las condiciones de los discapacitados en Colombia y defender sus derechos, ha tenido a bien distinguirme con esta medalla, lo que agradezco”.Reconocimientos que él valora mucho, así como el aprecio de sus ex alumnos, como Hernando Olaya que creó en Ibagué, una entidad similar y en su honor la llamó también Instituto de Ayuda al Lisiado.Pero el mejor premio en su larga existencia de casi un siglo, son sus sesenta y tantos años de matrimonio con Alicia Daly de Calonje, quien ha dedicado toda su vida a su esposo y a sus hijos, que “son todos de mostrar”, dice con orgullo de padre y con modestia de sabio. “Patricia es educadora de la Universidad del Valle, Álvaro es horticultor especializado en paisajismo, quien hizo los primeros transplantes de árboles grandes en la ciudad y ha diseñado los jardines de importantes obras urbanísticas de Cali; Diego, un oftalmólogo retinólogo que ejerce en su propia clínica en Tudson, Arizona; Eduardo, que es coautor de la biblia en dermopatología en el mundo, con dos especialistas más; y Julio Enrique, quien ejerce la medicina alternativa en Cali.Ni aún con casi ese siglo de vida ‘intensamente trabajado y peleado” a cuestas, deja de asistir cada mes a la reunión de junta directiva de la Fundación Ideal, que lo nombró su presidente vitalicio, y de leer todo lo que le permita actualizarse en medicina.El secreto de su eterna juventud, dice, es genético, porque viene de una familia longeva, a que siempre fue al gimnasio, practicó el yoga, aún hace meditación y al deseo de hacer cosas y de ayudar a otros. “Nunca me aburrido, siempre tengo algo qué hacer y vivo agradecido con la gente que me ha permitido ayudar y trabajar con ellos”, anota este melómano empedernido que ahora que goza del buen retiro se da gusto escuchando a Beethoven.“A López de Micay no he vuelto desde los 11 años de edad y no vuelvo por no matar el recuerdo, era un pueblo muy bonito, pero ahora hay cada día más miseria y abandono del Estado”, dice Julio H. Calonje, el niño que creció con el siglo y al que alumnos y beneficiarios, pacientes y nietos, rotarios y funcionarios, y todos quienes lo admiran, quisieran decirle más que doctor, “viejo, mi querido viejo”.Julio H. CalonjeFecha y lugar de nacimiento: 21 de noviembre de 1913.Estudios: Médico cirujano de la Universidad de Chile, en 1941. Especialista en Ortopedia y Traumatología con entrenamientos en Hospital de Valparaíso, Chile; en el San Juan de Dios, de Cali; en cirugía ortopédica y de mano en Stanford University Hospital, California; y becado por el Consejo Británico en el Royal Orthopedic Hospital de Londres y Manchester Royal Infirmary.Cargos: Profesor auxiliar )1951-1954) de la Facultad de Medicina de la Universidad del Valle; Jefe del Servicio de Ortopedia y Traumatología del HUV desde 1956 y desde 1959 con dedicación exclusiva y tiempo completo. Jefe del Departamento de Morfología en 1952 y en 1954.Honores: Presidente de la Sociedad Colombiana de Ortopedia y Traumatología, miembro de The British Orthopaedic Association, American Academy of Orthopaedic Surgery, Sociedad Latinoamericana de Ortopedia y Traumatología, miembro del Club Rotario de Cali desde marzo de 1954.Distinciones: condecoraciones y homenajes de la Gobernación del Valle y la Alcadía Santiago de Cali, Universidad del Valle, ex alumnos de ortopedia, Cuerpo de Bomberos Voluntarios, Club Rotario de Cali y Rotary International con su máxima condecoración Paul Harris en 1999, Promédico, entre otros.

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