Holandeses que recorren América en bicicletas de bambú están en Cali

Holandeses que recorren América en bicicletas de bambú están en Cali

Junio 01, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Juliana Londoño Mejía, especial para El País.
Holandeses que recorren América en bicicletas de bambú están en Cali

Amigos. Joost Notemboom (izquierda) y Michiel Roodenburg, posan con sus bicicletas de bambú en la sede de la WWF, en Cali.

Están de paso por Cali los mochileros holandeses que recorren el continente en bicicletas de bambú.

Suspender los estudios. Dejar el trabajo. Explicarle a mamá que, por un tiempo, se va a estar lejos de ella. Ponerle un ‘stand by’ a la novia y aventurarse a conocer el mundo real, más allá del mapamundi, podría ser cosa de locos para muchos. Para otros, no se trata de una explosión maniática. Se trata, en realidad, de tener ‘alma de mochilero’. Joost Notemboom y Michiel Roodenburg son dos holandeses que, a simple vista, parecían tener los tornillos bien ajustados, hasta que tuvieron la idea de viajar desde Alaska hasta la Patagonia.Hasta aquí no era más que una excentricidad. El problema vino cuando decidieron viajar en bicicletas de bambú. Pero lo hacen por una buena causa: ellos recorren caminos pavimentados, trochas, montañas y valles, para unir su voz a la conservación del agua potable en el mundo. “Hay millones de personas que no tienen agua limpia en el mundo. Queremos combinar el viaje en bicicleta con una misión llamada ‘Cycle for water’”, explica Joost, el que mejor habla español. Entretanto, Michiel solo saluda, hace bromas y dice “no más” cuando se le pregunta por su novia.Después de superar la agorafobia, que es el trastorno de ansiedad que describe el miedo a los lugares donde no se puede recibir ayuda, estos compañeros de universidad tomaron el “más largo viaje que se puede hacer por carretera”.El segundo día fue el más difícil de todos, a causa de los mosquitos, también llamados “los pájaros nacionales”, que hicieron de la sensible piel de estos extranjeros un manjar exquisito. En una carretera de México encontraron a Siska Kockelbegh, una belga de 35 años, que para cumplir el sueño de su vida decidió gastar todos sus ahorros para emprender un viaje sola, porque no encontró quién le siguiera la idea.Ella no pensó que fueran psicópatas y confió su vida a ellos. Ahora, se consideran hermanos y viajan donde sus pies los lleven. Sólo por pequeños tramos han tomado otros medios de transporte, como en México, porque el tráfico era muy peligroso. Y también para cruzar el Canal de Panamá. Han contado con la fortuna de no pasar por situaciones peligrosas. Pocas cosas los aterran. En su memoria han quedado guardadas miles de imágenes de paisajes al atardecer. Su único afán es llegar antes de marzo del próximo año a la Patagonia, o el frío les impedirá la entrada. Mientras tanto disfrutan de la gente, la comida, la arquitectura y los licores de cada región. Viajan con implementos de cocina, carpa, bolsa para dormir, ropa y una botella de agua de Alaska. A su paso por Cali no han podido bailar salsa, pero se duchan con agua caliente en el hostal donde se hospedan. Para ellos, eso sí que es un lujo.Bambucicletas: ecología rodanteLas bicicletas en bambú son definidas como vehículos eficientes, ecológicos y estéticos construidos en un material renovable: la caña de bambú. Esta ‘eco-bici’ es una alternativa de transporte sostenible, frente al automóvil, que requiere gran cantidad de energía fósil y genera emisiones nocivas de gases de efecto invernadero, a la vez que ocupa un bien escaso y caro, como es el espacio público en las ciudades. El diseño de las ‘bambucicletas’ permite aprovechar la envidiable elasticidad del material. Así, las irregularidades del terreno son amortiguadas por la misma estructura y se obtiene más confort. En la página bmeres.com dicen cómo diseñarlas.Que no falte en su mochilaUna mochila debe estar diseñada para que ser amiga de las cervicales. Debe tener un cinturón que transmita la mayor parte del peso a la cintura y a las piernas, sin afectar la espalda o la columna.Incluya: bolsa de dormir y carpa. Que no le falte un set de elementos de cocina que quepan unos dentro de otros: ollas, plato, sartén (teflón). Lleve por lo menos tres mudas de ropa, una puesta y dos en la mochila, un pantalón largo y uno corto. Chaqueta, botas livianas y reforzadas según el terreno. No olvide shampoo, jabón, cepillo y pasta dental. Y pareo, en lugar de toalla.

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