Estudiantes caleños de la San Martín sobreviven en medio del caos

Estudiantes caleños de la San Martín sobreviven en medio del caos

Enero 22, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Estudiantes caleños de la San Martín sobreviven en medio del caos

En Cali hay 1280 estudiantes, de los cuales 600 son de Medicina, 180 de veterinaria y 500 de programas a distancia.

Pese a los líos que envuelven a la Universidad, los estudiantes esperan que en febrero puedan reanudar sus carreras.

No todos quieren hablar de lo que pasa. Algunos temen ser reseñados o señalados. Sus historias son más o menos las mismas. Pensaron en abandonar la Universidad San Martín, pero no lo hicieron. Pagan sus estudios con esfuerzo y esperan obtener su grado profesional sin problema. Los sobrevivientes del caos que ha rodeado en el último año a esta Universidad , cuestionada e investigada por el Ministerio de Educación por irregularidades administrativas, están esperando que llegue el 29 de enero para conocer la cuenta bancaria en la que podrán consignar el pago del primer semestre del 2015. Pese a los problemas, dicen que lo que quieren es empezar a estudiar cuanto antes. Actos de feUna de las cosas que más atormenta por estos días a Armando Astorquiza es la cantidad de noticias negativas que salen en los medios de comunicación sobre la institución donde estudia su hija. Sin embargo, habla con esperanza. Dice que sabe que ella va a graduarse como doctora. Armando asegura que su único interés es que la joven no pierda ni un solo minuto más de sus estudios. Incluso, cuando se enteraron de las dificultades que atraviesa la universidad, él le propuso cambiar de rumbo y buscar otros sitios que le ofrecieran más seguridad para terminar su carrera. Pero la futura médica se negó. Se rehusó a que en otra parte la recibieran en segundo semestre, cuando ella ya ha cursado la mitad de sus estudios. No quiso pasar por lo que, cuenta, les sucedió a otros de los estudiantes, a quienes les cerraron las puertas en otras instituciones “por tener un pasado en la San Martín”. Además, explica, ella prefirió quedarse, pues en otras universidades tenía que pagar el doble de lo que paga actualmente por un semestre.A pesar de todo, cuando Armando habla de la San Martín se muestra orgulloso de la universidad a la que hace más de cuatro años le confió la educación profesional de su hija.“Yo espero que ella no tenga ningún problema para ubicarse, porque los profesionales de la San Martín tienen un gran nivel, incluso superior al de otras universidades, especialmente en Medicina. Además, las empresas no se están fijando tanto en la procedencia de los profesionales, sino en lo que pueden hacer”, asegura.En esto también fija sus esperanzas John, estudiante de Contaduría a distancia, quien asegura que algunas empresas son “elitistas” a la hora de contratar su personal. Dice que espera que ser un profesional competente sea suficiente para hacerse con un trabajo en el que no lo prejuzguen por ser egresado de la San Martín.Marcela, otra estudiante de Medicina, cuenta que siempre ha soñado con ser internista. Ese sueño incluyó mudarse de Ipiales, Nariño, a Cali. Dejar a su familia no fue fácil, pero hizo lo que tenía que hacer para convertirse en la doctora que alivie los males de su comunidad, donde muchas personas que no cuentan con los recursos para desplazarse hasta Pasto, donde están los especialistas que pueden atenderlos. Marcela cuenta que para pagar los ocho semestres que ha cursado, ha trabajado y tomado créditos en el Icetex, entidad que, afirma, tiene reparos para financiar a los estudiantes de la San Martín. Una de las tantas preocupaciones que ronda por su cabeza es que una vez obtenga su título profesional, tenga problemas para hacer una especialización. Los que se quedan en la San Martín, que, según voceros de las familias, son la mayoría, están haciendo un voto de fe y esperan que la normalidad académica retorne y terminen para ellos las malas noticias.ContextoFebrero del 2013: El Ministerio de Educación confirmó la cancelación de ocho programas educativos. La sanción implicó la inhabilidad para matricular estudiantes nuevos.Noviembre del 2014: Se anunció la creación de una fiducia para recibir los ingresos por matrículas y garantizar el pago de nómina y los convenios con hospitales y gastos de funcionamiento. Se cancelaron los registros de estudiantes nuevos y sus-pendieron los registros calificados de los programas. Diciembre del 2014: Se establecieron las auditorías a las sedes en el país.Enero 19 del 2015: El MEN anunció que el 29 de enero dará a conocer la cuenta bancaria en la que se podrán consignar las matriculas.

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