Estos son los retos políticos en Cali y el Valle para este año de elecciones

Estos son los retos políticos en Cali y el Valle para este año de elecciones

Enero 11, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Estos son los retos políticos en Cali y el Valle para este año de elecciones

Analistas consideran que para la Alcaldía de Cali es muy probable que a partir del mes de marzo cerca de una veintena de precandidatos pongan a consideración sus nombres.

Mientras los electores deberán renovar las autoridades locales y los partidos salen a consolidarse en elecciones, la clase dirigente debe buscar mejor trato para la región.

Aunque cada año trae sus propios afanes en materia política, los retos y las decisiones que deberá tomar el Valle del Cauca durante el 2015 revisten un carácter especial. No solo por la elección de mandatarios locales, que tendrá lugar en octubre próximo, sino porque el departamento será crucial en la eventual aprobación de un referendo por la paz.Retos que, a decir de los expertos, no pasan solo por los partidos políticos o la clase dirigente y empresarial del Valle. Cualquier decisión va a depender del compromiso y la responsabilidad que asuman los ciudadanos al elegir con su voto a quienes van a gobernar en el departamento a partir de enero del 2016, en una etapa crucial para el país, si es que se firma el final del conflicto.En cuanto a los sectores partidistas, el 2015 les presenta el desafío de aumentar la potencia de sus maquinarias para tratar de alcanzar el mayor número de alcaldías y de curules en los concejos y la asamblea en las elecciones regionales del 25 de octubre, donde por primera vez estará el uribismo como gran adversario y tratando de restarles espacio a los partidos tradicionales.Entre tanto, consideran los analistas, la clase dirigente y empresarial del Valle deberá asumir el reto de romper la pasividad y reclamar del Gobierno Central el trato que la región merece y la inversión que le permita consolidarse como polo del desarrollo nacional.Renovación localPese a que en los últimos comicios el electorado vallecaucano ha dado muestras de salir a las urnas mucho más consciente del alcance de sus decisiones sobre el futuro inmediato, creen los especialistas que el departamento aún no logra recuperar la confianza en la institucionalidad y sigue anclado en episodios de ilegalidad, informalidad y corrupción.De ahí la importancia, según la excongresista Yolima Espinosa, de tener que apostarle a nuevos liderazgos “porque si seguimos con las mismas personas, con los dueños de las mismas maquinarias, con quienes no hemos logrado nada, no habrá cambio alguno” que permitan sacar adelante la región. “Sinceramente, no creo que hayamos madurado mucho en la parte política porque vemos a los mismos dirigentes haciendo una política demasiado individualista, sin proyectos ni programas y, al no ver la comunidad personas comprometidas realmente con los intereses de la región, es donde la gente prefiere seguir en el abstencionismo. Espero equivocarme y que esta vez no se impongan nuevamente las mismas maquinarias”, aseguró la excongresista.El politólogo Fernando Giraldo considera que estas elecciones son una nueva oportunidad para romper con los esquemas tradicionales. Aunque cree que los dos últimos gobiernos en Cali han dejado cosas importantes, es consciente que se corre el riesgo de que el Valle camine nuevamente hacia atrás.“A mi modo de ver, aún no se cumple la expectativa que se tuvo con las elecciones atípicas que llevaron a Ubéimar a la Gobernación, que era una transición para que se recuperara un poco la institucionalidad, pero si ocurre lo que todo mundo cree que va a ocurrir y gana la Gobernación la exsenadora Dilian Francisca Toro, no va a pasar absolutamente nada y sería darle continuidad a lo que había antes”, aseguró Giraldo. “Peor aún, si en estas elecciones el uribismo logra espacios importantes de poder, que los va a lograr porque en el norte del Valle hay claras alianzas entre el uribismo y el Partido de la U, el presidente Santos le va a pasar cuenta de cobro al Valle y la región quedará aislada en los tres años que le resten de mandato”, agregó.Lea aquí: Se sienten fracturas en partidos políticos del Valle por próximas elecciones Por la consolidaciónEn medio de este panorama, los esfuerzos de los partidos políticos este año estarán centrados en alcanzar el mayor número de alcaldías y curules en los concejos de los 42 municipios y la Asamblea.Coinciden los analistas que el reto para el Partido de la U será obtener la Gobernación y mantenerse como la principal fuerza política del Valle; el liberalismo espera ganar la Alcaldía de Cali, conservar los espacios que tiene y sacar el mayor provecho del pedestal donde lo tiene Santos, mientras Cambio Radical busca seguir creciendo en espacios y electores, como lo mostró en los pasados comicios de Congreso.Pero la principal talanquera para los partidos de la Unidad Nacional, señalan, será la fuerza política que haya acumulado el conservatismo, con el sector de amigos del gobernador Delgado a la cabeza, que espera seguir escoltando a la U como la mayor fuerza, y el número importante de personas que en las elecciones presidenciales se inclinaron por las propuestas uribistas.De hecho, el médico y excandidato a la Cámara por el Centro Democrático Cristian Claros aseguró que el propósito del uribismo es ratificar en octubre el respaldo logrado en las presidenciales, donde quedó claro que el partido del expresidente es mayoría en más de una decena de municipios, sobre todo en el centro y el norte del departamento.“El uribismo va a sumar sin duda varias alcaldías propias y obtendrá espacios muy representativos en los concejos y la Asamblea, pero seguramente participará también en otros municipios del Valle con candidatos de coalición”, indicó Claros.Al respecto, Giraldo aseguró que, aunque es prematuro, Cartago sería el municipio más grande donde el uribismo pueda adjudicarse el triunfo en la Alcaldía y en otras localidades pequeñas cercanas.Élites más comprometidasEl nuevo año debería estar marcado, señalan los especialistas, por el esfuerzo de todas las fuerzas sociales del departamento para reclamar del Gobierno central que el Valle del Cauca se ubique en el lugar de privilegio que debe ocupar en el concierto nacional por su peso electoral, geopolítico y comercial.Así lo considera el analista Diego Luis Sánchez, quien cree que es necesario que el Valle estructure un bloque donde tomen parte todos los sectores activos de la sociedad para reclamar del Gobierno Nacional un mejor tratamiento y que no nos sigan viendo como plato de segunda mesa.“El Valle del Cauca está preso, por llamarlo de alguna forma, de un cálculo político que es supremamente perjudicial para el departamento. Y es que Juan Manuel Santos sabe que ganó en el Valle en las elecciones presidenciales, pero no favorece para nada al departamento porque les está cobrando a sus electores que tengan como gobernante a Ubéimar Delgado, que estuvo con el uribismo, pese a que fue la Unidad Nacional la que lo ayudó a elegir”, señala.Para los analistas, el peso electoral del Valle y lo que le aportó a la reelección de Santos, siendo después de Bogotá la región que más votos puso a su campaña, no quedó reflejado en el presupuesto del Estado, donde otras regiones fueron mejor tratadas por el alto Gobierno, pese a que este departamento volverá a ser crucial en las urnas en la aprobación de un eventual referendo por la paz.

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