"Cali es hoy una ciudad más atractiva para la inversión": Esteban Piedrahita

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"Cali es hoy una ciudad más atractiva para la inversión": Esteban Piedrahita

Mayo 31, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Alfredo García Sierra | Reportero de El País

Esteban Piedrahita, presidente de la Cámara de Comercio de Cali.

El presidente de la Cámara de Comercio de Cali, dice que se recuperó la confianza y pide a los próximos gobernantes darle continuidad a esas políticas. Señala que en esta nueva coyuntura económica, la región saldrá ganadora frente a otras del país. Considera que el reto es avanzar en la educación.

El buen  clima inversionista y de negocios de los últimos años ha sido fruto de la recuperación de la confianza en la ciudad, y en especial por el positivo  manejo de lo público.

Esta tesis, señala el presidente de la Cámara de Comercio de Cali, Esteban Piedrahita, ha generado una visión diferente, a la cual se le debe dar continuidad en las próximas administraciones. “Por eso los ciudadanos deben elegir bien”, anota.

En su concepto, a Cali y al Valle le irá bien este año en la actual coyuntura económica, ya que nunca dependieron del petróleo, como otras regiones, lo cual es una ventaja comparativa frente al resto del país.

En los últimos años, ¿cuál cree que ha sido el mayor logro de Cali luego de administraciones cuestionadas y la pérdida de confianza por parte de los inversionistas?

Creo que el resultado principal de varios logros quizás ha sido la recuperación de la confianza en la ciudad sobre todo por parte del sector empresarial local, nacional e internacional, que por un tiempo se había perdido. Pero detrás de eso destaco una cosa muy importante, y que dio una señal muy clara de esta recuperación, como fue la retoma del manejo tributario por parte del municipio de Cali. Cuando una Alcaldía cede su negocio principal, del que vive, como es el cobro de impuestos,  a un tercero que además lo hace mal está diciendo de alguna manera yo no puedo, o no tengo autonomía. Cuando el gobierno local recuperó el control de sus destinos fiscales, no solo generó unos beneficios económicos, sino que abrió la posibilidad de hacer inversión y de soñar con proyectos a largo plazo. Y con eso se envió un mensaje de que el sector público puede hacer las cosas bien, elevando así su autoestima. 

Bajarse de un contrato oneroso, costoso y complejo, y arriesgarse a salirse del mismo, y demostrar que el Estado puede cumplir con esa función, eso permite arrojar unos resultados importantes.

El manejo más responsable de las finanzas municipales, incidió también en esa mejoría...

Sin duda. Lo que ha hecho Cali en el tema fiscal no solo es replicable a nivel de otras alcaldías y municipios, sino que sin duda envía una señal afuera y al resto del país de que somos una región seria, que podemos generar nuestros propios ingresos   y no dependiendo solo de mendigar (recursos) al Gobierno Nacional, lo cual es una capacidad que estamos construyendo.  

La región tiene ahora una mejor imagen, pero ¿qué falta para ser aún más atractivos ante el mundo?

Nos falta tener continuidad en temas de gestión pública y proyectarnos a largo plazo con administraciones que planeen el desarrollo de la región y la ciudad. Hay que darle continuidad a los proyectos, y sobre todo a su ejecución. Creo que tenemos por mejorar,  en temas como la educación, donde se están haciendo esfuerzos interesantes. Hay avances en infraestructura, pero pienso que en el tema de capital humano y de institucionalidad falta camino por recorrer. Necesitamos instituciones más fuertes que brinden mayores garantías a los ciudadanos y para los negocios.

Pese a esas cosas, ¿cómo nos ven hoy desde afuera?

Lo que hemos estado diciendo en la Cámara de Comercio de Cali, y es un mensaje que ha sido bien acogido fuera de Cali, es que nosotros en la fiesta que hubo en el auge minero-energético y petrolero fuimos invitados de piedra. 

El Valle no fue un beneficiario de esos recursos porque no tenemos ni producción, refinación, transporte, ni transformación de crudo, como tampoco de productos minerales. En cambio nos pegó mucho la revaluación del peso que todo eso condujo. Se afectaron nuestra industria y el agro ya que se les restó competitividad tanto para exportar como competir con importaciones, al igual que las remesas  lo cual se tradujo en menos pesos para las familias.

En este nuevo entorno  Cali y el Valle  pueden salir ganando. Al departamento la caída de los precios del petróleo no le afecta, y por el contrario, la devaluación del peso sí ayuda mucho a la industria y la agroindustria regional  para prosperar, además de que significará una mejora importante en el flujo de remesas desde el exterior. Una devaluación de solo $500 por dólar calculamos que representa un punto porcentual del Producto Interno Bruto, PIB, regional los cuales son más dineros que entrarán a la economía del Valle. 

Pero  la salida de algunas empresas de la ciudad, la última de ellas Mondelez,  dejan mucho sinsabor y dudas sobre la competitividad no sólo de Cali sino del país...

Lo primero que se debe aclarar es que Mondelez (antes Cadbury Adams) no se fue de Cali sino de Colombia. No es que esa compañía se haya ido de la ciudad hacia Medellín, Bogotá o para la Costa, pues su decisión se basó en factores como los aranceles ecuatorianos y la crisis venezolana, entre otros, y tampoco  por algunos que son de más control del Gobierno como podrían ser los costos de la energía.

Todo eso hay que mirarlo en un contexto, pero la verdad es que, según un listado de Invest Pacific, a la ciudad y al Valle han llegado unas 40 empresas en los últimos cinco años lo cual refleja un panorama diferente.  

Mondelez, que tuvo varios dueños, se asentó aquí en un modelo de economía cerrada para abastecer la región andina, pero todo eso cambió. Fue una decisión lamentable, pues nos habría gustado que siguieran acá generando empleo, pagando impuestos y fomentando actividad económica. En lo que se debe pensar ahora es que están arribando a la región muchas compañías. Y es evidente cada vez más que las zonas costeras del país (incluida la Pacífica y Buenaventura) serán las que recibirán la mayor inversión industrial en Colombia. Así es el juego de los mercados.

Aún así, ¿Cali sigue siendo atractiva para el capital extranjero?

Hay que seguir trabajando ya que Cali hoy sigue y seguirá siendo una ciudad muy atractiva para la inversión dentro de Colombia, a su vez que Colombia lo será más en el contexto internacional. Pero la verdad, es que los impuestos a las empresas han subido mucho, aunque la gran ventaja es que el actual Gobierno ha realizado cuantiosas inversiones en  infraestructura de transporte, lo cual redundará en una reducción de los costos logísticos. 

¿Cómo visualiza usted esa futura ola inversionista, y en qué sectores se enfocará?

Antes en Cali la casi totalidad de la inversión, sobre todo a mediados del siglo pasado, se enfocaba en manufacturas livianas, la mayoría de ella procedente de Norteamérica y Europa. Y ahora vemos que la inversión está llegando de muchos otros lugares del mundo, como por ejemplo de la India (con Hero Motors), del Japón, lo mismo que del Brasil, de Chile, Perú, México, al igual que de Estados Unidos. Y sobre todo que esos capitales se están enfocando en más sectores de la economía, como el comercio, la la hotelería, los servicios, el software, en procesos de tercerización o BPO, como el caso de Zonamerica. Y ante todo,  esa inversión ya no solo viene para la gran empresa americana, sino que se viene canalizando a través de muchas escalas y compañías diferentes, unas grandes y otras medianas.

No teme que este buen clima que vive la región se afecte en caso de que los próximos alcalde y gobernador sean más políticos y se alejen del sector privado...

Seguimos teniendo una institucionalidad muy frágil y por lo tanto somos bastante vulnerables al individuo que ocupe el cargo de Alcalde o de Gobernador. Cuando uno ha logrado más fortaleza institucional y se cuenta con secretarías, dependencias y empresas públicas más fuertes, se es menos vulnerable al cambio de las personas. Ojalá los caleños y los vallecaucanos elijan bien para que tengamos líderes que puedan seguir avanzando en los intereses y el progreso de la región. El próximo Alcalde de Cali  va a recibir una ciudad con una gran cantidad de recursos para realizar inversiones que hace tiempo no se ven. 

Además, quedan muchos proyectos de largo plazo que Cali no había definido como el Corredor Verde, el tema del jarillón, que ya está encausado, entre otros, los cuales ameritan una continuidad en el tiempo para alcanzar su plena ejecución. Esos próximos gobernantes tienen una especial responsabilidad con el futuro de  la ciudad y el Valle del Cauca.

¿Cúal considera debe ser una solución a los problemas del MÍO?

Cuando uno tiene unos operadores en una situación financiera delicada, porque todo ha sido lento y se ha demorado, inevitablemente deberá haber una inyección de recursos, exigiendo obviamente  el cumplimiento en el tema del servicio. En la mayoría de las naciones el transporte está subsidiado por el Estado, cosa que no sucede aquí, aunque el alcalde ofreció un pequeño subsidio. 

El MÍO no se va a echar para atrás, hay que terminar de ajustarlo por lo que creo que se requieren unos subsidios para que los operadores reciban más dinero.

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