¿Cali debe tener metro? Habla el experto del Banco Mundial

¿Cali debe tener metro? Habla el experto del Banco Mundial

Septiembre 04, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Luz Jenny Aguirre Tobón, editora de Cali
¿Cali debe tener metro? Habla el experto del Banco Mundial

Pedro Ortiz, planificador urbano senior del Banco Mundial, quien estuvo en Cali.

Pedro Ortiz, español experto en planificación urbana, dio su concepto sobre lo que cree que necesita Cali en cuanto a movilidad. Un sistema de transporte entre el oriente y el occidente, y no de norte a sur, debe ser prioritario, dice.

La planificación de las ciudades y la integración regional se han puesto de moda en los discursos de los  gobernantes. Entonces comenzamos a hablar de  metrópoli o área metropolitana y salen las  preguntas de cómo Cali y el Valle pueden dar el salto hacia allá. La movilidad está en corazón de toda esta discusión. 

El español Pedro Ortiz, planificador urbano senior del Banco Mundial, estuvo en Cali y no solo habló de esto sino de la inteligencia de las ciudades, de la realidad de lo que cuesta un sistema de metro y de la corta visión  que frena el desarrollo de algunas ciudades.

¿Cómo sabemos si estamos en una ciudad o una metrópoli? 

Una metrópoli es a partir de tres millones de habitantes, ustedes aún no lo alcanzan, pero si integran todo el Valle con Cali tendrán cuatro millones. Lo fundamental de una metrópoli es que esté integrada, si está dispersa,  no lo es,  serían solo distintos municipios aislados. La integración se da fundamentalmente con el transporte, que en corto tiempo te puedas desplazar entre Cali y Cartago. En el momento en que una ciudad multiplica por dos su tamaño incrementa un 15 % su eficacia. Cuando Cali no sea solo Cali sino que tenga unos transportes colectivos potentes con todo el Valle del Cauca pasa a ser una metrópoli  e incrementa en un 15 % su eficacia, con lo cual hay un 15 % más de PIB, aparte del posicionamiento internacional. 

¿Tenemos esa conciencia de la diferencia de lo que significa dejarnos de pensar solo como Cali y concebirnos como una región?

No. Para alcanzar eso tienes que tener una visión de globalidad, no tienes que compararte con Palmira, Buga, Tuluá, lo que tienes es que compararte con Los Ángeles, Seúl, etc. Las rencillas pequeñas de que una industria no se vaya de aquí para otra ciudad  es una cerrazón, una falta de visión, cuando eso  te libera un suelo que puedes dedicar a actividades de mayor valor añadido. 

La movilidad, como usted lo dice, marca la diferencia  entre una ciudad y una región integrada. Cali todavía no se conecta con sus vecinos con el sistema de transporte masivo  y  está lidiando con su servicio interno, que es ineficiente. ¿Cómo dar el salto?

Hay que resolver ese problema local. Pero el Valle es simplísimo porque las estructuras lineales funcionan muy bien. Tienes Cartago al norte, trazas una línea a Palmira y Cali y sigue hacia el sur. Tienen una línea de tren  y una carretera que va a lo largo, al lado de las cuales hay una serie de municipios con una periodicidad y con producción agrícola. Pero no hay que vender el café en sacos, hay que vender los tarritos de Starbucks. Pasa lo mismo con el azúcar, es añadir valor que se puede producir en los propios entornos de esos municipios y una vez se transforman, toman el tren y se va a Buenaventura. Está claro que tienen que tener un sistema de transporte colectivo potente que conecte Cartago-Cali-Buenaventura. El problema es que creen que el Puerto es una vaca y  es un caballo. Han vivido toda la vida de la leche del Puerto, pero para que este sea eficaz tiene que automatizarse.  Hay que comprender que en Buenaventura los productos  pueden tener una transformación y generar más riqueza. 

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En su planteamiento sobre la región usted hace un gran énfasis en el aeropuerto…

Es un punto esencial. Debería tener una segunda pista y al lado de esta, fundamentalmente dedicada a carga, tiene que haber un puerto seco alimentado por el tren. Cuando el producto agrícola es de alta calidad, valor y poco peso no se va en barco, se va en avión, como las flores de Bogotá. Por eso este es un punto nodal estratégico. Hay que hacer un ‘bypass’ del tren en el norte del aeropuerto para que este  no tenga que pasar por Cali. Entonces te encuentras con una línea de tren que puede ser usada para un transporte urbano interno hacia y en Cali. Todavía no necesitan un metro porque están en dos millones de habitantes, pero lo necesitarán en siete, diez años.

¿Pero qué pasa con la movilidad dentro de Cali?

Las mayores densidades de Cali están en el oriente y son de poca renta, por lo tanto el transporte colectivo tiene que estar muy dirigido allí. Hay una frase de Enrique Peñalosa que me gusta mucho, pese a que tengo diferencias con él: “el desarrollo no significa que los pobres tengan transporte público, sino que los ricos lo utilicen”. Si no has llegado a ese nivel, por lo menos garantiza el servicio a los de más bajos ingresos. Por lo tanto, el transporte colectivo prioritario de Cali tiene que ser horizontal (oriente-occidente) no vertical (norte-sur). Tienen por todo el Oriente una vía muy grande que permite meter en medio un sistema de tranvía (Calle 70- Avenida Simón Bolívar) con dos ramales de conexión con el centro (por las Carreras 1 y 8). Tienen un punto nodal muy interesante (la Base Aérea), con suelos públicos que se pueden reconvertir a actividades económicas con unas plusvalías inmensas.

Usted dice que para que un transporte colectivo sea eficiente tiene que ser  intermodal…

No puedes bajarte de un bus y  no tener opciones. Debes bajarte del bus en una estación del tren y tienen que estar todos los puntos conectados. Ustedes tienen dos puntos esenciales de conexión del tranvía y la línea del tren, que son la Calle 25 con Carrera 1 (zona antigua Licorera) y la Calle 70 con Avenida 6 (salida a Menga). En estos momentos no hay una demanda suficiente en Cali para un transporte masivo de alta capacidad. 

Eso quiere decir que no vale la pena insistir en un metro para Cali…

Un metro es demasiado caro y no lo necesitan. Un metro cuesta US$80 millones el kilómetro y cuando tienes las vías de tren, hacer un tren de cercanías cuesta US$5 millones. Cali todavía no necesita un metro, un tranvía puede funcionar perfectamente. Lo que puede ser es que como tienen que renovar las líneas del ferrocarril, en lugar de renovarlas en superficie lo hacen en trinchera (en deprimido, a la cota menos 1), de tal manera que en el futuro será mucho más barato cubrir eso. 

Nuestra pesadilla vial está en el sur de la ciudad, donde se concentra gran parte de la oferta educativa…

Si no tienes unos transportes colectivos potentes, la ciudad crece de manera cancerígena, metastásica. La persona construye al lado de la última que ha construido, prolonga el agua con una tubería de PVC, roba la energía. Cuando tienes un transporte potente, si es un sistema de ferrocarril,  con sus estaciones cada 2,5 kilómetros, la ciudad crece al lado de esas estaciones y toda la región respira. Un sistema eficiente de transporte cambiaría los modos de asentamiento actuales. Cali ya no tiene para dónde crecer, el asunto es para dónde están creciendo Palmira y los otros municipios. Paralelo a esto está la motorización, que debe estar creciendo mucho en Cali.

Pues en Cali hay registrados 645.000 vehículos, pero puede estar circulando hasta un 30 % más... 

El índice acá debe estar en tres vehículos por cada diez habitantes y la saturación de los países desarrollados es de 7 u 8 vehículos por cada diez habitantes. Por lo tanto, van a comprar siquiera dos veces y media más vehículos que lo que tienen ahora. En el momento en el que desarrollen un sistema metropolitano la localización va a ser mucho más dispersa. En el caso problemático que tienen con la movilidad del Sur tienen que ver si hay suficiente demanda para justificar una línea de tranvía que vaya hacia el Sur (por el Corredor Verde). Para que un tren sea eficaz debe tener más o menos 300.000 usuarios, sino, no vas a hacer esa inversión. 

[[nid:538016;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/05/img-portada-trenes.jpg;full;{Los dos proyectos están contemplados en los planes de desarrollo de Gobernación y Alcaldía. ¿Se volverán realidad?}]]

El centro de Cali está cada vez más despoblado. Uno de los propósitos de la Alcaldía es redensificar esta zona y estimular la construcción de vivienda en altura. ¿Cómo ve esta estrategia?

La densificación es esencial porque es más eficaz la inversión pública cuando hay una cantidad de población que las consume. Pero cuidado si esa densificación significa la destrucción de su patrimonio, porque tuve una imagen de pesadilla cuando me puse delante de La Merced y vi detrás una especie de monstruos de cristal y acero,  ¡qué barbaridad!.    

Desde organismos  internacionales ¿cómo se ve a Cali? 

Los que se sientan en la ONU o el Banco Mundial son los gobiernos nacionales. Puede haber dinero para Cali a condición de que el Gobierno Nacional diga: este proyecto me interesa, lo presento.  ¿Cali sería objeto de una financiación de sus administraciones? Sí, porque como no saben ni los gobiernos nacionales ni los multilaterales manejar las metrópoli (porque es un fenómeno nuevo y todavía no se ha conformado la disciplina académica de cómo se puede gestionar),  dicen: mejor que la metrópoli no crezca y que sean las ciudades medias las que crezcan, con lo cual hay una política (sobretodo por el Banco Interamericano), de potencial las ciudades medias. Cali podría ser una niña mimada, porque les da mucho miedo Sao Pablo, Río, Bogotá,  no saben qué hacer con ellas.

Usted habla de la inteligencia de las ciudades ¿de qué se trata?

Las ciudades son como los computadores, tienen hardware y software. El primero son los edificios, las calles. El segundo somos nosotros y eso es lo que vale. Las sociedades se componen de recursos humanos (lo que todos sabemos, el conocimiento, por ejemplo, los ingenieros que tenemos). Y están los recursos sociales, que es qué hacemos con lo que sabemos, la ética, el respeto por el otro. Una sociedad es tanto más rica cuando tiene recursos sociales, incluso más que recursos humanos. Un ejemplo de eso es que se destruye Haití con un terremoto y nos podemos pasar 30 años y no reconstruimos ese país. El mismo terremoto pasa en Chile y en una semana no vuelves a oír de eso,  lo que hacen es buscar soluciones. 

¿Esos recursos sociales de qué dependen?

Del sistema de valores. Lo que vale de una ciudad no es lo construido, se puede destruir toda la ciudad de Cali, pero los caleños en diez años la reconstruirán. Cali no es la Cali construida, sino la Cali de los caleños, nadie puede venir desde afuera a reconstruir tu sistema de valores, es una toma de conciencia colectiva, a eso llamo inteligencia colectiva.

Sobre Pedro Ortiz

Es planificador urbano senior del Banco Mundial, Washington D.C. Fue Director Adjunto del Consejo de Arquitectos de Madrid y director del Instituto para la Renovación Urbana, una empresa conjunta entre los sectores públicos y privados en Madrid. Fundó y  fue director del programa de Master de Urbanismo de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Fue alcalde elegido por el distrito madrileño central (Distrito de Salamanca) (1989-1991). Fue miembro del Consejo de la Ciudad de Madrid (1987-1995), donde fue responsable de la prospectiva urbana (1993-1995) y de la Cultura (1991-1993). Se desempeñó como Director del ‘Plan estratégico para Madrid’ (1991-1994). También fue Director General de Planificación Urbana y Regional para el Gobierno de la Comunidad de Madrid y el autor del ‘Plan de Desarrollo Regional de Madrid de 1996’ y la “Ley de Ordenación del Territorio” de 1997.

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