Cómo prevenir y controlar patologías después de los 60 años

Cómo prevenir y controlar patologías después de los 60 años

Septiembre 26, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Cómo prevenir y controlar patologías después de los 60 años

Se calcula que un 25% de mujeres después de los 60 años sufre de Osteoartrosis.

Conozca las patologías más comunes después de los 60 años, sus señales de alerta y cómo sobrellevarlas.

En los últimos 25 años la expectativa de vida en Colombia ha aumentado trece años. En Cali, en particular, se estima que los hombres pueden vivir en promedio hasta los 73,7 años y las mujeres hasta 75,2. Todo esto gracias a tres factores importantes: la creación de vacunas y antibióticos, que han disminuido la mortalidad por enfermedades infecciosas durante la infancia y la adultez temprana; los avances en materia de monitoreo en las unidades de cuidado crítico de la enfermedad cardiovascular; y finalmente, el mejor control de las enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión, lo que permite anticiparse a complicaciones que pueden llevar a la muerte.Sin embargo, el problema es que aunque las personas viven más tiempo, la calidad de vida del adulto mayor, no mejora.De hecho, la gran mayoría sufre tres o más enfermedades, principalmente cardiovasculares, con la hipertensión a la cabeza, y al menos una de ellas expone a dolor crónico que casi nunca es tratado adecuadamente. En consecuencia, toman cinco o más medicamentos a diario, pues por lo general son formulados contra los síntomas y no contra la enfermedad, sumando una cadena de efectos secundarios y de interacciones entre unos y otros, que generan infinidad de malestares adicionales. La consecuencia de ambos fenómenos, conocidos como multimorbilidad y polifarmacia, respectivamente, es el aislamiento social, el cual se ve agudizado por la situación de abandono o abuso al que se ven sometidos de parte del núcleo familiar.Hipertensión Un 10% de la población global se ve afectada por el aumento de la presión arterial, enfermedad muy frecuente en el adulto mayor, bien sea porque algunos la sufren desde jóvenes o como consecuencia de la rigidez de las arterias propia de la edad. De hecho, después de los 60 años, la prevalencia de la enfermedad aumenta al 25% y después de los 80 al 60%. Aunque es una enfermedad silenciosa en sus inicios, cuando se manifiesta puede hacerlo a través de cefalea crónica, visión borrosa y dolor en el pecho, síntomas a los que hay que estar atentos. Pero cuando ya se diagnostica, el riesgo de infarto en estos pacientes es cinco veces mayor, de trombosis cerebral siete veces más y de enfermedad renal crónica, cinco, por lo que conviene mantenerla bajo control.DiabetesEl 7,3% de la población global la sufre, siendo preponderante en las últimas décadas de la vida. Un 25% de las personas mayores de 60 años y un 38% de las personas con más de 70 años la padece. Sin embargo, no es frecuente que se desarrolle con el envejecimiento, sino que se llegue a esta etapa con la preexistencia de la enfermedad. Sobrepeso, orinadera, sed intensa y cambios bruscos de peso pueden ser señales de alerta de esta enfermedad crónica, que aunque no se puede curar, sí es controlable. Pero lo peor más que la enfermedad en sí, es que cuando se padece diabetes se pueden afectar los nervios, los riñones, la retina y las arterias del cuerpo. De hecho, el riesgo es diez veces mayor para enfermedad coronaria, quince para enfermedad cerebrovascular y diez para enfermedad renal crónica. Otra conscecuencia grave es la retinopatía diabética, la neuropatía diabética y enfermedad arterial oclusiva de los miembros inferiores, entre otras.OsteoartrosisSe calcula que un 25% de mujeres después de los 60 años sufre esta enfermedad, que se define como el envejecimiento acelerado de las articulaciones.Causa deformidad y dolor articular crónico o mecánico, es decir, al momento de realizar las labores diarias. Justamente, por esta razón la más afectada es la población femenina, dado que las mujeres realizan más labores manuales como la modistería o las tareas de la casa. Pero también genera otros problemas asociados como trastornos de la movilidad, caídas y fracturas, que resultan incapacitantes.DemenciaSe diagnostica cuando hay una alteración de la memoria caracterizada por la incapacidad para retener nueva información, además de problemas del juicio y del lenguaje. Afecta notablemente la calidad de vida, ya que son personas que, por ejemplo, no recuerdan que ya cancelaron una deuda por lo que terminan pagándola varias veces, no tienen presente si desayunaron o no, olvidan cerrar la puerta de la casa o pueden firmar un documento legal sin prever las consecuencias de sus actos.En este caso hay que estar alerta a los indicios de la enfermedad como pérdida de la memoria reciente, olvido de las palabras que se necesitan para expresarse, desorientación en el tiempo y el espacio, disminución de la capacidad de juicio, cambios radicales de la personalidad o el estado de ánimo y pérdida frecuente de sus pertenencias.DepresiónEl adulto mayor suele vivir en medio de un ambiente propicio para que anide la depresión. Factores como la pérdida de los seres queridos, el síndrome del nido vacío, la jubilación y el abuso de parientes que se aprovechan de su patrimonio o los maltratan física o psicológicamente, sumados a las limitaciones físicas que sufren, los expone con frecuencia a este trastorno.Por eso, vale la pena estar atento a síntomas como llanto frecuente, tristeza, insomnio o sueño en exceso, irritabilidad, cambios en el apetito y pérdida de peso inexplicada para consultar al psiquiatra.CÓMO ENVEJECER SALUDABLEMENTETeniendo en cuenta que el envejecimiento y sus enfermedades asociadas son consecuencia en buena parte del estilo de vida, la Organización Mundial de la Salud ha establecido unos parámetros claves que se calcula disminuyen hasta en un 35% el riesgo de mortalidad. Tome nota: •Mantener controlado el peso.• Disminuir al mínimo las grasas, la sal y el azúcar.• Consumir comidas livianas después de las 6:00 p.m para no alterar el sueño.• Ingerir suficiente calcio en las comidas o suplementarlo.• Consumir suficiente agua, pues con los años el cuerpo se deshidrata con mayor facilidad.• Hacer ejercicio como mínimo 150 minutos a la semana, ojalá dirigido, en grupo y al aire libre. Así podrá prevenir la aparición de enfermedades osteomusculares y cardiovasculares, además de la depresión y la obesidad.• Tomar los medicamentos formulados con disciplina.• Dormir al menos seis horas al día.• Tomar al menos diez minutos de sol a diario para facilitar la absorción de la vitamina D que favorece la salud de los huesos y estimular la producción de serotonina, hormona ligada a la sensación de bienestar. • No fumar. Está comprobado que el cigarrillo es una de las causas del cáncer de pulmón, boca y laringe.•Evitar la exposición al humo de leña.• No ingerir alcohol, que expone a enfermedades gástricas y hepáticas.• Someterse a un chequeo después de los 40 años o de los 35 si hay antecedentes familiares, que incluya medición de la glucosa en sangre, el colesterol y la función de los riñones. Esta evaluación debe hacerse cada cinco años. En las mujeres no puede faltar, además, la mamografía y la citología vaginal cada año.• Ejercitar el cerebro, a través de actividades como los crucigramas, la lectura y los juegos de mesa. Mantener una actitud positiva ante la vida.

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